<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130</id><updated>2012-01-11T10:12:53.563-08:00</updated><title type='text'>Hutch's hidden place</title><subtitle type='html'>Si tienes tiempo libre, ésta es buena opción para desperdiciarlo</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>37</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-5340520827088131744</id><published>2011-07-13T23:46:00.000-07:00</published><updated>2011-07-14T12:53:34.647-07:00</updated><title type='text'>Hikikomori</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-kTd0mEathXQ/TZmDfLZc_xI/AAAAAAAAAUE/EiMVyzu7ogs/s640/andrew+l+von+wittkamp+-+gato+negro+sobre+una+silla+-+tercer+cuarto+siglo+xix.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-kTd0mEathXQ/TZmDfLZc_xI/AAAAAAAAAUE/EiMVyzu7ogs/s320/andrew+l+von+wittkamp+-+gato+negro+sobre+una+silla+-+tercer+cuarto+siglo+xix.jpg" width="274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El gato murió hace tres días pero Laura no había notado siquiera su ausencia; podía notar que faltaba un botón a alguna de las camisas que ya no usaba o que el sillón estaba un centímetro movido, pero no notaba la ausencia de Trina, el gato negro que habíamos adoptado recién nos mudamos a la casa nueva. Era un animal pequeño e indefenso cuando lo recogimos en la calle, llovía y ella, tan protectora, decidió traerlo a casa y adoptarlo.&amp;nbsp; Tenía una mirada un poco siniestra, con ese amarillo que asusta a los supersticiosos, y un andar distinguido, Trina. Elegimos el nombre por el juego de palabras que suponía el inglés que ella había heredado de su padre, con el folklore un tanto patriótico de su madre, Cat Trina, Catrina…la muerte debía ser un gato para ella, sigiloso, inesperado, elegante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&amp;nbsp;Durante los primeros meses a Trina no le faltó nada, tenía una cama, un arenero, una cuerda alrededor de un bote que podía arañar sin arruinar los muebles que poco a poco, a meses sin intereses, fuimos comprando. Trina era ese hijo que nunca quisimos tener, el amigo que no faltaba a mis noches de bohemia, el que se recostaba a mi lado cuando Laura no estaba, cuando Laura decidía que estaba mejor con su madre o en casa de las amigas. Jamás sospeché una traición, nunca imaginé un adulterio, sin embargo ahí estaba, claro. Los mensajes continuos en el celular, los tweets, los comentarios en facebook, las horas que ella pasaba pegada a la computadora, el olor a tabaco en su ropa, las marcas en su cuello.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Jamás le recriminé nada, nunca le hice una escena, sólo la seguía virtualmente, revisaba su celular cuando se metía a bañar o mientras dormía. Compartíamos la misma cama pero hacía tanto que no dormíamos abrazados, que no nos despertábamos con un beso, que ni los buenos días nos dábamos. Sin embargo la amaba, había algo de enfermo en ese amor; no podía hablarle, no me atrevía a responderle cada cuestionamiento, Laura era hermosa y cada que la veía era como si un afiche en el muro me hablara. Me quedaba estupefacto, mis silencios eran más causados por la maravilla de su ser que por sus propias palabras. Pero estaba el gato, Trina, que había sido como el símbolo de todo lo nuestro, la unión perfecta personalizada por él. Ahora estaba muerto y si Laura lo notaba sin duda me dejaría, sin duda no tendría nada que nos uniera, aun sin notar su ausencia de pronto comentaba “tienes que darle de comer a ese gato, seguramente cuando vuelva de vaguear tendrá hambre, es como tú, chupasangre”&amp;nbsp; Ni siquiera había notado el olor que ya empezaba a impregnar la sala, la arena seguía intacta en el baño y la cuerda ya no se escuchaba en las noches, Laura suponía que el gato había escapado hace tres días o quizá no le importaba. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Comencé a sentir un poco de pánico si ella descubría las cosas. Bebí sin parar, trabajaba en casa y apenas me despertaba me conectaba a la red, me servía un trago y comenzaba a seguir sus rastros. A veces, al mediodía, la borrachera me tocaba ligeramente y entonces el muro se volvía Laura, yo encendía un cigarro y le hablaba, la invitaba al cine, a cenar, le decía que no podía estar mejor que ahora, que Trina jugaba todos los días a mis pies y que no compraba más las bolsas de comida grande, que un kilo me bastaba para dos días,&amp;nbsp; y que salir a comprarlo me servía para distraerme del trabajo, del estrés. La verdad es que no salía sino por bebida, el tendero me había dicho que podía llamarlo y él mismo la traería, pero no me gustaba la idea, no me gustaba la idea de ver invadido nuestro espacio por alguien que no fuera el gato, por alguien que pudiera suponer que esta relación ya no existía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Habían pasado sólo tres días pero mi aspecto suponía algunos meses, la barba ya estaba desaliñada, el cabello un poco grasoso. Pero no podía ser así, no podía mantenerme de ese modo, las cosas tenían que ser como antes, incluso con esa ausencia de Laura, incluso con el vacío que suponía su presencia llena de silencios o de reclamos. Decidí entonces una cosa y busqué en la red un buen taxidermista, le dije que el gato había muerto hace tres días y que necesitaba disecarlo porque era muy importante para mí. No preguntó más que la dirección y se presentó un día después.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Trina llevaba ya un par de meses en casa, disecado. Pedí que lo disecaran como si durmiera y lo acomodé en su cama, cerca de la puerta del baño. Laura tampoco notó ese cambio. Comencé a descuidarme un poco, pero pese a beber en exceso tomaba un baño caliente antes que regresara y entonces parecía radiante, como en los buenos tiempos. Ella no se inmutaba, estaba todo el tiempo pegada a su blackberry o a la laptop, se sentaba en el comedor y fumaba tranquilamente, a veces sonreía con esa sonrisa que supone un cumplido o un comentario picaresco. El gato parecía dormir y yo parecía estar en la misma sintonía de antaño, cuando la visitaba en su casa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Nos conocimos en un taller literario, cuando mis sueños apuntaban a ser el nuevo Kafka o alguien de esas dimensiones y ella soñaba sólo con hacer de sus poesías algo más que malas&amp;nbsp; copias de las canciones de Arjona (el Sabina de los insulsos decía una amiga) algo ya malo de por sí.&amp;nbsp; Primero fueron las miradas, luego las recomendaciones, después las idas al cine, las cenas, los besos, los esbozos de una vida que parecía un cuadro de Van Gogh. Vivíamos en polos opuestos y una visita a su casa me tomaba al menos una hora y media pero cada sonrisa, cada beso, valía todos los minutos que pasaba de pie en el autobús o apretujado en el metro. Todos los recuerdos valían cada&amp;nbsp; gramo de yeso que había sido introducido en el cuerpo inerte de Trina. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Mi trabajo consistía en un chat erótico bajo el nombre de Trisha, a esto se habían reducido mis sueños de crear fantasías, así que pasaba gran parte del tiempo repitiendo patrones, a veces me tocaban los mismos usuarios con nombres diferentes que se lamentaban diciendo “esto lo haces con todos, eres una gran puta, me decías que era yo único” Claro, era una puta y las putas no crean fantasías personalizadas, sólo siguen ordenes en algunos momentos, yo sólo escribía lo que ellos querían escuchar, sobre el tamaño de su pene o sus dotes de amantes. Regularmente pasaba tiempo siguiendo las huellas de Laura y ciertas imágenes se remontaban a cosas que hicimos algunas veces, nada fuera de lo común: sexo en el baño del restaurante, en el cine, a mitad de una fiesta. Los hombres querían leer este tipo de cosas, me preguntaban sobre mi ropa: un negligé negro con encaje rojo, una falda de colegiala, un uniforme de enfermera: las fantasías son tan comunes que no entiendo cómo siguen llamándose fantasías. El uniforme de policía, las esposas, todos eran clichés. Laura volvía y me miraba a veces un largo tiempo. Seguro sueñas un poco con esas cosas, en el fondo no eres sino un cerdo como ellos, deberías avergonzarte. No podía, no significaba nada para mí, si tan indignante era, entonces ella debía avergonzarse por vivir con el dinero que eso me generaba, debería avergonzarse o decirme en cualquier momento que parara, de demostrarle mi amor dejando eso y buscándome un trabajo decente, pero no le importaba, en el fondo no me quería y le daba lo mismo si era una puta virtual o un doctor renombrado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Sin embargo no me convencía por completo su indiferencia. A veces me dejaba una nota, un poco de café o una fruta. Otras volvía a casa con una bolsa de comida para Trina, yo la tiraba por la ventana y vaciaba un poco en la charola, sólo para seguir fingiendo que el gato estaba ahí, descansado todos los días, todas las horas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Los fines de semana había comenzado a faltar por completo, yo me emborrachaba y tomaba el cadáver de Trina, lo ponía en mi regazo y le contaba mis penas, mis chistes, mis historias que no podía ni quería ya escribir en el blog que había empezado con tanto entusiasmo pero que sólo tenía un seguidor que seguro hacía tiempo se desinteresó en él.&amp;nbsp; Cuando Laura volvía entonces me acostaba a su costado y la miraba dormir, mis manos se querían acercar a ella, acariciarla, moría por abrazarla y quedarme dormido, pero todo se quedaba en la mera intención. Me volteaba y cavilaba en otras cosas, hasta que el sueño me vencía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;La situación comenzaba a desesperarme, sabía que Laura tenía ya otros planes, que estaba a punto de dejarme, de comenzar otra vida, de adoptar otro gato quizá y la idea no me dejaba en paz, abandoné el chat y comencé a ir más a fondo. Hackeé su cuenta de correo y descubrí, ya sin asombro, lo que sabía hace tiempo con tanto de nombres.&amp;nbsp; Dejé de tratar impresionarla, dejé de hacer los quehaceres, de bañarme, las botellas llenaban el bote de basura y la comida faltaba siempre en el refrigerador para ver si en algún momento eso la hacía notarme pero era en vano, ella sólo llegaba a dormir y a bañarse, su ropa cada vez era menos y sus visitas también. El tiempo se acercaba y Trina seguía sin moverse en su cama. Entonces compré un juego de cuchillos que tanto quería y lo reservé para su cumpleaños, sin embargo ese día no llegó, ni al día siguiente. Había acomodado la mesa para una cena, compré un Möet &amp;amp; Chandon que terminé bebiendo solo, con Trina como compañía.&amp;nbsp; Derribé la mesa, saqué sus cosas del armario, hice su maleta y la puse un día cerca de la puerta, para que no tuviera siquiera que entrar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El día que vio la maleta no dijo nada, entró al baño y cuando estaba por salir la detuve, le dije que sabía de su decisión y que la respetaba, que ni siquiera me importaba ya, pero mentía, le pedí que fuéramos amigos pero negó rotundamente, pedí perdón sin saber por qué y le ofrecí como último regalo el juego de cuchillos. Sonrió con burla y suspiró, sin responder nada se volvió y abrió la puerta. En ese momento no supe cómo pero saqué el más grande y la apuñalé por la espalda. Ella volteó hacia mí y no dijo nada, me miró del mismo modo que lo hacía el gato, de ese modo un tanto siniestro y antes de que pudiera decir algo le tapé la boca y la degollé. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; line-height: 17px;"&gt;Me negué a llamar a un taxidermista para eso, saqué la maleta y la tiré en la basura, volví a casa y limpié todo, lavé los trastes, barrí, trapeé y levanté la mesa. Recogí el cuerpo de Laura y comencé a partirlo en pedazos pequeños, usé todos los cuchillos que ella rechazó y guardé sus restos en el refrigerador hasta saber qué hacer con ellos. Podía comerlos pero la carne nunca fue mi modo de alimentarme, la disección ya no era una opción. Dos días después las llamadas empezaron a llegar: su madre, él, sus amigos. Se fue, tomó una maleta y se fue, no dijo a dónde iba. No, ya no hablábamos para nada desde hace tiempo. Supuse, como en las series que tanto veía, que la policía no tardaría en llegar. Compré latas de alimento para gato, en varios lados para no generar sospechas, &amp;nbsp;y las vacié, comencé a llenarlas de los restos de Laura y a guardarlas, llené dos alacenas para cuando llegó la policía y dije que me anticipé a la crisis, que yo podía vivir con verduras mientras el gato necesitaba algo más que eso. &amp;nbsp;Nadie revisó siquiera una de ellas que logré sellar muy bien porque las tapas eran sobrepuestas. Tampoco emanaban ningún olor. Cuando se fueron abrí una y la puse cerca del gato que no hizo, obvio, ningún intento por comerla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-5340520827088131744?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/5340520827088131744/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=5340520827088131744' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/5340520827088131744'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/5340520827088131744'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2011/07/hikikomori.html' title='Hikikomori'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-kTd0mEathXQ/TZmDfLZc_xI/AAAAAAAAAUE/EiMVyzu7ogs/s72-c/andrew+l+von+wittkamp+-+gato+negro+sobre+una+silla+-+tercer+cuarto+siglo+xix.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-7744439075177649134</id><published>2011-06-30T21:12:00.000-07:00</published><updated>2011-06-30T21:12:00.929-07:00</updated><title type='text'>Lluvia...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_UqUz3UyfoMg/TOGdWBUyBlI/AAAAAAAAAR4/qKFz133cin8/s1600/pioggia11.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_UqUz3UyfoMg/TOGdWBUyBlI/AAAAAAAAAR4/qKFz133cin8/s320/pioggia11.jpg" width="266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lluvia sobre la ciudad moja tristes corazones...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En un tiempo esto era casi un dogma, una verdad innegable: no podría estar sino ligada a la nostalgia, a la tristeza y la añoranza. Golpeaba las ventanas y se deslizaba como las lágrimas sobre un rostro enjuto y decaído; Era el fiel reflejo de una tempestad interior...recordaba besos fríos o se confundía &amp;nbsp;con el llanto que llegaba a la par..se antojaba para el cliché del cigarrillo y el trago mientras veíamos las gotas caer como flechas en el patio trasero o bien para caminar debajo, lamentándonos de nuestra soledad que dábamos por infinita. Sin embargo no siempre ha tenido esa imagen nostálgica y melancólica que solemos darle a partir de sabernos seres amables y amadores, no ha sido siempre la viva imagen de la tormenta interna, también ha sido personaje o escenario de un juego de niños, de un partido de fútbol, de una sucesión de brincos mientras cantamos, ha sido un acompañante mientras pedaleamos o mientras caminamos tratando de mantener prendido un cigarro sin pensar que somos perdedores asumiendo ese destino.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es como esa ola traviesa de un cuento de Paz, es ese cómplice inesperado en una novela de Ammaniti, es el pretexto perfecto para un asesinato y el tópico de las películas holliwoodenses, es un aliado en la guerra o un traidor en la batalla...Asume todas las formas sin ser ninguna. Es una injusticia que a este punto todos (o al menos mis contemporáneos) asuman en ella un vacío, una tristeza...la tristeza no de una vida que falta, sino de una vida que no es tal...hay que cerrar los ojos y recordar..de niño querías andar debajo sin importar que enfermaras, sin importar que tus zapatos nuevos se ensuciaran o tu suéter favorito corriera el riesgo de encogerse...Es un pretexto para quedarse en casa y hacer el amor, para tomarse un café, un tiempo para recordar que antes, sin importar...estaríamos en la calle...no leyendo o escribiendo...porque de niños era lo mejor que puede suceder...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-7744439075177649134?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/7744439075177649134/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=7744439075177649134' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/7744439075177649134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/7744439075177649134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2011/06/lluvia.html' title='Lluvia...'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_UqUz3UyfoMg/TOGdWBUyBlI/AAAAAAAAAR4/qKFz133cin8/s72-c/pioggia11.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-3113582544218073895</id><published>2011-05-24T15:51:00.000-07:00</published><updated>2011-05-25T10:28:57.481-07:00</updated><title type='text'>Paradojas o La inteligencia y la Cultura no siempre van de la mano...</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Los hay de todas formas, colores y sabores...pero los "intelectuales" que sólo citan a otros abundan...aquellos que quieren sorprender porque su cabeza y sus apuntes están plagados de frases ajenas (en este caso, claro, también haré uso de ellas..) que son, en gran medida, incapaces de comprender o de aplicar. De qué sirve citar a Schopenhauer, a Nietzsche, Canetti, Carroll, Bla Bla Bla...si sus palabras sólo hacen eco y son reproducidas sin comprensión. Hay quienes citan a Benedetti, a Sabines cuando andan en plan romántico o quienes van más allá con Bécquer y otros pero en realidad sus palabras van de dientes para fuera, porque hay mucho cliché y muchas personas demasiado sorprendibles (válgame la palabrita) y entonces caen irremediablemente (Peor aún...ignorando que en cuanto a poesía hay más autores que ellos -sin minimizar, claro, también me he servido de sus palabras). También están los que describen cuadro por cuadro escenas de Godart, de Von Trier, de Kurosawa; conocen al derecho y al revés el Decálogo y dicen entender perfecto las películas de Lynch (ja!) y que tampoco pasan de la misma descripción porque se ha visto y leído mucho sobre ella...uno no entiende, acumula información sobre esos hechos, esos libros, esas películas...no hay una comprensión real o directa de las cosas...hay una interpretación pobre que va llenándose de otras ajenas hasta que uno las toma como dogmas de fe...que Bukowski dice, que Camus, que Dante...bah! Como dijera el buen Eco..."Ya no tengo sentimientos, tengo sólo frases memorables" o el perico de Queneau "Hablas, hablas...no sabes hacer nada más" La inteligencia sugiere que uno entienda ya no las grandes obras o las películas de autor, que uno pueda disfrutar de Mozart, de Betthoven, de Ravel y demás...sino que uno sea capaz de entender más allá de esas obras que exponen las maravillas o, en su mayor parte, los defectos de la sociedad, del hombre en sí mismo; la inteligencia permite que se encuentren grandes cosas incluso en las cosas vanas y superfluas..."Nada más necesario que lo superfluo" diría el Tío Eliseo en La vida es Bella...Los "cultos" son una "élite"&amp;nbsp;que no cree merecer estar entre los demás porque los demás no entienden sobre los formalistas rusos, porque no entienden la vida política del infierno Dantesco, o las formas respetuosas de los guerreros Homéricos...porque son incapaces de admirar la fotografía de Greenaway o de soportar las películas de Jodorowski....Están los que en vez de compartir imponen, los que hablan de cultura como forma de ser civilizado pero a la primera provocación son violentos e irascibles...(la inteligencia&amp;nbsp;prevé esas cosas y las evitas...) y también están los que sólo hablan porque tienen boca...los que se ponen una playera del Che porque de pronto se puso de moda, los que se declaran fans de Jodorowski y en sus películas se duermen argumentando "es que ya la vi varias veces", los que se piratean las historias ajenas, los que sólo leen las reseñas y creen haber entendido un libro que ni hojearon...los que no son capaces de verte sino por encima de su hombro y los que no pueden humanizar a sus "ídolos" ni despedazarlos porque su última película es copia de la anterior y la anterior de la anterior y así...los que menosprecian al que no ha leído porque lo tachan de ignorantes sin siquiera darse el tiempo para aprender de ellos algo...los que no son prácticos porque creen que su cerebro les va a proveer todo pero escriben para revistas patito o en columnas olvidadas por todos, porque tienen influencias o porque simplemente nadie quiere escribir ahí; los que hacen jetas a la cerveza porque no está a la altura de un buen tinto, los que sólo van a la Cineteca porque el cine comercial apendeja...(como bien dije...una persona inteligente podrá sacar siempre algo, incluso de esas películas - además la Cineteca ha perdido credibilidad desde hace tiempo) los que prefieren el whisky y la música blues para pasar la noche como mero cliché, los que predican sin practicar, los que insultan en vez de educar, los que rechazan sin conocer, los que se encierran en un punto de vista, los que no ríen, los que profesan humanismo y son los menos indicados, los que reniegan del mundo porque no los comprende, los que siguen algo porque sus amigos lo hacen, &amp;nbsp;los que no viven...los que se mueren entre letras...los que no ven que antes de la escritura estuvo la práctica, la vida...los demás....&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://fc04.deviantart.net/fs13/f/2007/038/6/e/Cliche_Guevarra_by_EvilAtom.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="219" src="http://fc04.deviantart.net/fs13/f/2007/038/6/e/Cliche_Guevarra_by_EvilAtom.png" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-3113582544218073895?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/3113582544218073895/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=3113582544218073895' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/3113582544218073895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/3113582544218073895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2011/05/paradojas-o-la-inteligencia-y-la.html' title='Paradojas o La inteligencia y la Cultura no siempre van de la mano...'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-1832518760217632169</id><published>2011-04-06T14:58:00.000-07:00</published><updated>2011-04-06T14:58:18.892-07:00</updated><title type='text'>32</title><content type='html'>Y así...los años pasan tan pronto que no me había dado cuenta que mis veintes se habían acabado hace un par de años, que mi pelo cada vez es más delgado y mi llanta más gorda...(me encantaría que fuera al revés) que mi título se ve más lejano y mi novela sigue en proceso como por quinta vez...que el América no consigue un campeonato y que las telenovelas cada vez tienen más físico que talento; que la inseguridad es mayor y los asesinatos más, que hay más muertas en el Estado de México y en Juárez y que las autoridades se siguen pasando por las pelotas las necesidades de la gente...que la gasolina sube, que el presidente es cada vez más gris (por algo se tiró al vicio) que los diputados ganan cada vez más y trabajan menos, que las catástrofes naturales van en aumento, que las dictaduras nos persiguen y las rebeliones se apagan cual llamarada de petate, que las series nuevas no son malas pero seguimos viendo Friends (esto mejora si la pareja canturrea recostada sobre las piernas de uno - y no de otro) que leo cada vez menos y duermo poco, que salgo mucho y bebo con cierta mesura (o aguanto menos, más bien), no como lo hacía hace 12 años, que tengo más dinero pero menos posibilidades de gastarlo todo sin estar preocupado al día siguiente porque no consideré los gastos extras...que estoy a un año de la edad de Cristo y del posible fin del mundo...sin embargo festejo, festejo que el trayecto de los 31 a los 32 ha estado lleno de sorpresas, de cambios, de muebles nuevos, de nuevos caminos y nuevas rutas, nuevos espacios por habitar y demás...festejo que no veo telenovelas y que las catástrofes no han llegado a rumbos cuijosos. Quizá me quede sin pelo, quizá no logre un título o consiga terminar, al menos una vez, el borrador de Morales...festejo que tengo pies aunque carezca de zapatos...familiares y amigos se han ido para nunca volver pero no lloro tanto sus ausencias sino que festejo el hecho de haberlos conocido, de haberlos tenido en mi vida...mi abuelita Juanita, mi primo Huicho, mi carnalito Gacela...la Abuelita de mi hermanazo (por convicción) Josa que me dio una imagen religiosa para protegerme de las caídas en moto y pese a mi ausencia de fe en ello, jamás caí ni me deshice de ella y aprecié el gesto..amores se fueron, amores llegaron para quedarse...tengo menos cuates y más amigos, aprendí a bailar (al menos perdí el miedo a la pista) y aprendí a sonreír de muchas maneras...tengo 32 y aunque en la calle o en otros lados me digan "señor" me siento más joven y con muchas ganas de todo, con más ganas incluso que, cantan Alberto Vázquez y Joan Sebastian...como cuando teníamos 16....La vida sigue...camino al frente y tengo una gran compañera...vamos por otros 32!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-1832518760217632169?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/1832518760217632169/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=1832518760217632169' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/1832518760217632169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/1832518760217632169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2011/04/32.html' title='32'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-1908904926087497542</id><published>2010-11-29T16:16:00.000-08:00</published><updated>2010-11-30T15:08:00.394-08:00</updated><title type='text'>Las complicaciones de ser Americanista...y no morir en el intento</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Para ser americanista hace falta tener pelotas, y no para jugar fútbol, sino para soportar la cantidad de críticas que se nos dicen...ser americanista no es fácil ni mucho menos, requiere esfuerzo, paciencia y un tanto de fe. Para los que nos tocó ver (aunque sea de reojo, por decirlo de algún modo) al América de los 80' es un poco más fácil que para quién lo ve sólo con Cuauhtémoc como su héroe más representativo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Hay quienes llaman naquez o ignorancia el hecho de irle a este Gran equipo (Grande, le pese a quién le pese) pero he de aclarar que el gusto futbolístico poco tiene que ver con la inteligencia o la naquez. He conocido fanáticos "universitarios" que no han ni terminado la secundaria...gente que no distingue la ese de la ce o la zeta, la jota de la ge, la be de la ve, etc...Chivas que no usan ropa nacional porque no va con ellos, (ya con su escuadra completamente nacional les basta para no llamarse "malinchistas"...-tan es así que ni su patrocinador es nacional- ja) y así...A diferencia de ellos, (y muchos tantos) los americanistas no negamos estas debilidades y unos cuantos somos capaces de distinguir y apreciar el talento en los equipos ajenos...burlarse de los rivales cuando son derrotados ya no es nuestro hit porque como equipo grande instamos más a la lógica pero entendemos que cuando juega mal y pierde (con justas razones) las burlas no dejaran de llegar..claro, uno entiende que derrotar a un grande es para cantarlo a los cuatro vientos y entonces lo soportamos. Cuando David mató a Goliat fue alabado, pero fue un golpe de suerte...&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Hay quienes, usando lo anterior como pretexto, me preguntan "por qué si eres inteligente, eres americanista?"&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;No sé si ofenderme, reír o llorar...pero la respuesta va ahí...por eso lo soy, por inteligente...No pretendo irle a otro equipo sólo por llevar la contraria ni odio porque alguien me lo aconseja...Hay miles de aficionados que dicen "prefiero irle a tal o cual equipo en lugar de irle al América" pero es tan pendejo como haber dicho "Voto por Fox para que no gane el PRI" (caso por demás cierto y que derivó en sólo vergüenzas para el país....pido también disculpas por la burda comparación) Es tan cerrado como decir que García Márquez es el mejor escritor latinoamericano sólo porque es digerible (no niego su talento y he disfrutado algunos libros suyos) cuando están Córtazar y Borges (estos dos, sin embargo, los siento más como un cliché que como un gusto verdadero en muchas personas - como llamarse Puma) o están Onetti, Vargas Llosa, Benedetti, Bryce Echenique, Paz, Pacheco y tantos otros.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;La gente dice que el América compra los partidos, los árbitros, a los rivales...etc...si fuera así no creen que tendrían como 50 campeonatos? Además, los campeonatos de los equipos Grandes (acá me atrevo a incluir al archirrival Guadalajara) se gestaron en campañas de un año, no en campeonatos de medio año que parecen de chocolate sólo porque favorecen a la Femexfutm y ahí entran todos los demás equipos y dirigentes y, por supuesto, aficionados; Otra de las cosas que pesan es que pertenezcan a Televisa, pero eso es una cuestión circunstancial, el equipo ha demostrado grandeza desde antes que pasaran a ser parte de dicha compañía...mismo caso, por ejemplo, del Milán en Italia en cuanto a pertenecer a Berlusconi.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Para ser americanista hace falta tener pelotas, y no para jugar fútbol, sino para soportar que últimamente las burlas son mayores (y bien merecidas) porque un equipo que juega como ellos lo hacen no merece pasar a la llamada liguilla o ser campeón (ni con los partidos comprados); porque el hecho de serlo no nos cierra para admitir que el otro equipo jugó mejor o aprovechó las oportunidades que tuvo...el fútbol es así, se gana con goles y con buen juego, no con dinero ni con árbitros comprados...los equipos Grandes han ganado con la ayuda del árbitro, sin su ayuda o a pesar de él. Es ahí dónde radica mucho de esa grandeza y el equipo ha buscado más veces ganar por sus méritos propios que culpar a los árbitros por las derrotas recibidas...&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Que otra vez nos quedamos en la orilla? es cierto, y los amantes del equipo, los que hemos estado ahí desde siempre, los americanistas de hueso colorado entendemos y en verdad decimos que su eliminación es justa y que se vendrá otro torneo y más refuerzos y así...pero también queremos un presidente nuevo (en el equipo y en el país, por favor....) y gente que sepa de fútbol...esto es como el ajedrez y por desgracia los dirige alguien que sólo ha jugado damas chinas...&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Hay muchas cosas, entiendo, para no irle más al América, pero eso no va conmigo...me gusta ser americanista porque mi herencia me lo dictó y porque es un gran lazo con mi padre, me gusta ser americanista porque mi equipo siempre está en la boca de todos, para bien o para mal, porque en el fondo si hay un equipo que merece mi respeto como para irle es de las Águilas y otro para rivalizar son las Chivas, por su historia...es como Áquiles contra Héctor en mi Iliada futbolística; pero esa historia no se escribe sin los demás personajes que de vez en vez, merecen sus propios capítulos, pero no tendrán nunca el mismo peso.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Recuerdo una escuela en la que estuve a punto de inscribirme, mi tío era el Director y me dijo...te aceptaría pero hay que ver una cosa...si haces las cosas mal, las críticas van contra mí, si haces las cosas bien dirán que por ser mi pariente estás en buen lugar...cómo sea, no es conveniente estar aquí...Lo mismo pasa con las Águilas...si actúan mal dicen...ni con todo el dinero que tienen...si actúan bien dicen...pos con todo el dinero que tienen...En fin...nunca tienen contentos a nadie, últimamente a su afición menos, pero no daré la espalda al equipo con el que he crecido porque sería como negar a mis padres...&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Para ser Americanista hace falta tener pelotas,&amp;nbsp;y no para jugar fútbol, &amp;nbsp;un poquito de gracia y otra cosita...y todas esas cosas las tengo...así que ARRIBA EL AMÉRICA, CABRONES....&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;Este no blog no ha sido pagado por nadie ni tiene intenciones de convertir a nadie al Americanismo (asimismo no generará aportaciones al Teletón -para eso un muerto regala su trabajo, jajaja {chiste muy local}), denota verdades y se ahorra comentarios burlescos y picantes hacia los hinchas de otros tantos equipos que se han vuelto poco más que insoportables y además chillones y cizañosos al responder.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.clubamericanista.com.mx/media/galeria/329/1/9/5/7/n_club_america_logo_y_escudo-1927591.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://www.clubamericanista.com.mx/media/galeria/329/1/9/5/7/n_club_america_logo_y_escudo-1927591.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-1908904926087497542?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/1908904926087497542/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=1908904926087497542' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/1908904926087497542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/1908904926087497542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2010/11/las-complicaciones-de-ser-americanistay.html' title='Las complicaciones de ser Americanista...y no morir en el intento'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-6392808645150351991</id><published>2010-10-08T16:16:00.000-07:00</published><updated>2010-10-08T16:18:24.775-07:00</updated><title type='text'>Stand up!</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.nopuedocreer.com/quelohayaninventado/wp-content/images/2007/01/james_1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://www.nopuedocreer.com/quelohayaninventado/wp-content/images/2007/01/james_1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi papá siempre me ha regañado porque me gusta comer de pie (no digo parado porque la bola de albureros que tengo por amigos sin duda aprovecharían de esa declaración) sin embargo comprendo y asimilo que en verdad comer es tanto una necesidad como un placer que debe hacerse en una mesa. Hay ciertas cosas que es mejor realizar sin prisas y con toda la calma del mundo sin necesidad de sentarse: Leer un libro, fumarse un cigarro, contemplar un atardecer (aunque en realidad no entiendo bien qué se contempla cuando no hay sino nubarrones)son cosas que se pueden hacer acostado, de pie, en cuclillas, pero dicen que comer no, eso debe hacerse sentado. Nadie te corretea, así no te cabe más, siéntate, total ya no vas a crecer, son frases que suelen decirme para invitarme a tomar asiento mientras como. Cuando no me queda otra lo hago, pero comer es una cosa que me gusta hacer de pie. Me gusta tener siempre la posibilidad de molestar a la gente para pasar por la salsa, tomar una servilleta, por un limón, etc. en lugar de estar a cada momento balanceándome para que quién está de pie me interrumpa. Esto, claro, no lo tomo como una diversión muy consciente, sólo agradezco no tener que moverme a cada rato o estar siempre pasando que la sal, que el refresco, que las tortillas. Digamos que así comer es una cosa que hago con una libertad total y en la cual soy completamente independiente, aunque a veces, lo confieso, también termino siendo un emisario cuando se trata de ir a la cocina por los platos o por una botella más. Además comer de pie en casa no es por prisa, es una especie de entrenamiento para cuando me toca comer en la calle; no es fácil sostener el plato, la bebida, la charla, estando de pie. La mayor parte de la gente &amp;nbsp;busca un espacio para apoyarlos.Yo tomo entre mis dedos índice y medio la botella al mismo tiempo que me sirven de apoyo el medio y el anular para tomar el plato que sostengo con el pulgar para hacer equilibrio. Y no hablo sólo de los tacos, también pasa con la comida que no es chatarra, pero confieso que me es complicado soportar un plato de pozole con una mano o desmenuzar el pollo con mole sin correr el riesgo de tirarlo. Todo casi siempre con la mano izquierda pues con la derecha me encargo de llevar los alimentos del plato a la boca, para tomar las cosas de la mesa, para limpiarme con la servilleta, para levantar la mano y pedir algo más. En casa claro, nada de esto aplica pues me toca comer solo y sin nadie que molestar, sin botellas de vidrio ni a quién pedirle la cuenta. Aun así, como de pie.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cabe aclarar que todo esto me gusta hacerlo en soledad o cuando hay demasiada gente. En pareja es diferente, en pareja no puedo negar que me gusta sentarme a comer, o más bien a contemplar a la otra persona, que entonces mis manos no sostienen platos sino manos y mis dedos se entrelazan con los otros, que apoyo los cubiertos y la vajilla en la mesa, porque &amp;nbsp;gesticulo en exceso, porque cuando platico entonces las manos (sin restos de grasa o extractos de limón) acarician la mejilla o el cabello de la otra y no sería nada agradable y acabaría con el romance usar su piel o sus rizos ( a veces lacios) &amp;nbsp;como servilleta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En pareja me gusta no chuparme los dedos, no limpiarme las moronas del pantalón ni dejar manchas de nada (cosas que rara vez suceden y sin embargo...) me gusta escuchar música y me encantaría no comer a las prisas, como queriendo estar de pie al menos para el postre....aunque confieso que me gusta, hablando de comida, contemplar el canal Gourmet, estando acostado....&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-6392808645150351991?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/6392808645150351991/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=6392808645150351991' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/6392808645150351991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/6392808645150351991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2010/10/stand-up.html' title='Stand up!'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-2741672924701916197</id><published>2010-08-23T20:57:00.000-07:00</published><updated>2010-08-24T08:39:43.867-07:00</updated><title type='text'>Miércoles guapachoso</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc3/hs353.snc3/29284_398629853797_591808797_4099468_6794398_n.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc3/hs353.snc3/29284_398629853797_591808797_4099468_6794398_n.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Los guapachosos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-size: 13px; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;El origen de los miércoles guapachosos en cierto modo me es desconocido, aunque Suly (Chinos mágicos) me ha explicado un par de veces que sí ella, que sí Mon, que si Chava se encontraron con Marelia en la Hija de los Apaches o al revés o algo así; total, empezaron como el mundo mismo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 13px; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;Y fue siempre Suly quién me invitó a ir pero me sentía negado para el baile, me sentía apático y falto de confianza en mis pasos de padrino de XV años: rechacé rotundamente la invitación un par de ocasiones. Además en esos momentos había llegado a mi vida una gran mujer que llamaremos Jota Ge (aunque hay quién sostiene que se llama en verdad Jota Ge) y nada podía sacarme de sus brazos, menos la práctica de un pasatiempo que según mis modos sólo generaría una lluvia a cántaros. Aun así me presenté a un par de afters y vi el inicio de lo que parece una gran historia entre Roch y Mon (Kurosawa filmaría este romance para el cine, según mi gran amigo Iván)&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 13px; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Sin embargo un día pasó lo impensable y de pronto esos brazos se sintieron indispuestos a prolongar el abrazo, neutralicé los efectos de la noticia como buen bohemio y entonces le pregunté a Suly (ah, esos Chinos que no son piratas estaban &amp;nbsp;por doquier) si ese día irían a guapachosear. La respuesta fue un sí y aunque no creyó por completo en mí autoinvitación me dijo que puntualmente estaría ahí para desempolvarse los pies después de un trayecto en bicicleta. Entendí que no debía entregarme a la tristeza y atascarme de alcohol, y entonces creí que quizá podía bailar. Chuy fue mi pareja de baile toda esa noche, pasamos de la Hija a otros dos bares, buscábamos un lugar dónde menguar mi pena, dónde prolongar mis clases y el estilo rockanrollezco que ella le imprimía a la salsa...el mismo lugar que vio nacer otra historia entre Suly y Sam... Aquella ocasión marcó el inicio de una cita a la que, según yo, no he faltado desde entonces.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 13px; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Lo mejor fue cuando esos brazos volvieron y entonces no sólo me estrecharon sino también me guiaron con paciencia, aprendí a medias algunos puntos importantes para bailar pero Chuy dejó de ir con frecuencia y temí perder la pareja de baile que no se desesperara con mi torpeza, practiqué un par de pasos en la ducha y otros con Jota Ge (confieso que me guiaba entonces por el compás que marcaba el latido de mi corazón) a una velocidad mayor que la requerida.&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 13px; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Pero no sólo es el baile, también son las risas, los afters, las borracheras, los abrazos, las botanas, las charlas entre canciones, la rueda para cantar "desnúdate...y hazme el amor" las confesiones entre los descansos del grupo, los regresos casi heroicos en bicicleta después de beber más de la cuenta, los pasos nuevos, las caras nuevas. Todo esto hace de los miércoles guapachosos irrepetibles, inconmensurables. Después llegó mi gran brother Iván a acoplarse a la banda, y llegó la prima de Mon, Julieta (por cierto, también se dice que Jota Ge lleva éste como su verdadero nombre) a mostrarme como se marcan las vueltas, pero Marelia me dijo que debía obedecer al oído y al sentimiento para saber cuando marcarlas....hasta entonces todo estaba hecho de teoría, de ejemplos que no lograba repetir más que en mi cabeza, hasta que un día me solté con Jota Ge y creí que mi segundo pie izquierdo estaba tomando su rumbo natural; afiné más o menos mi oído, solté el miedo como el futbolista que se quita la maldición marcando un gol después de dos temporadas sin hacerlo y empecé a creer que podía bailar. Suly (con s de Salsa, de Son) retó a Miris a comprobar mi incapacidad de bailar y yo reté las palabras de Suly en la pista, la sorpresa fue para ambos. Comencé a sentirlo, a creer que podía... yo celebraba como niño (ahora somos una gran pareja de baile).&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 13px; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Los miércoles guapachosos son una sana costumbre, &amp;nbsp;por contradictorio que lo hagan parecen las fotos. Nada como reír, bailar, besar los que hemos podido hacerlo mientras esperamos nuestro turno o los que cambiamos silla para charlar con otro, porque no sólo nuestros pies bailan, también nuestra cabeza, nuestras palabras, porque somos ritmo, armonía, porque somos sabor...porque somos un grupo que va pa largo, porque me enseñaron que, como dijeran los cafetos, la vida es un gran baile y el mundo es un salón...y nada mejor que saber bailar para afrontarlo día con día...&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-size: 13px; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Porque es poca madre compartir con esa gran amiga que se ha vuelto Suly, con las veces que Jota Ge - esa mujer que me ha devuelto la sonrisa y las ganas de hacerlo todo - ha hecho acto de presencia haciendo mejor mi fiesta, por la disponibilidad de Chuy y Miris (esa gran mujer en empaque pequeño) para bailar, la picardía que le da Mimí cuando asiste, la necedad de Mon que no se deja llevar o el baile calmadito de Chava que parece sabérsela de todas todas, los cigarros compartidos afuera con Samuel o con Roch, las esperas con Coco cuando somos los primeros en llegar (creo que sólo ha pasado un par de veces) y los varios afters con gente que se va agregando...los consejos de Mare para comprar muebles, las (pardon) joterías de Renato que me divierten tanto, en fin...porque es poca madre saber que de vez en vez podemos olvidar que afuera hay violencia, corrupción, secuestros, porque esas noches son sólo nuestras y aunque no paremos de girar el mundo se detiene y entonces todo parece estar bien....&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-2741672924701916197?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/2741672924701916197/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=2741672924701916197' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/2741672924701916197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/2741672924701916197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2010/08/miercoles-guapachoso.html' title='Miércoles guapachoso'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-3390478169112617888</id><published>2010-08-09T01:57:00.000-07:00</published><updated>2010-08-10T13:17:54.183-07:00</updated><title type='text'>Madrugada</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He abandonado el blog no por desgana ni hueva, no por carencia de historias o por falta de recursos para contarlas, sino simplemente porque hace tiempo una frase escuchada a medianoche en las calles de Lecce comenzó a resonar en mi cabeza, pronunciada entre tragos y prácticas de un idioma que ahora no me es tan ajeno como en ese entonces: "&lt;i&gt;Quando sei triste bisogna scrivere, quando sei felice bisogna vivere&lt;/i&gt;" Cuando estás triste hay que escribir, cuando estás feliz hay que vivir. No he podido darle tiempo a la tristeza para esto, porque los pocos días que lo estuve me dediqué a beber y comenzar con mis clases de baile acompañadas de cerveza, de chitos y de risas (un modo para menguar los efectos y evitar las consecuencias). Lo demás ha sido pura vida, cargada de miradas, de besos, de preocupaciones, de trabajo y de largos paseos en bicicleta mientras en mis audífonos la música cambia sin cesar. De nuevas compañías y de peleas absurdas con gente que en verdad amo, de molestias y angustias porque la economía nunca ha sido mi fuerte y la administración de mis quincenas menos, de noches en vilo y en vela, de tardes lluviosas en las que contemplo las gotas caer con violencia detrás de un cristal, de recetas recién aprendidas y planes que apuntan a un febrero que ahora parece tan lejano, tan lento en llegar de tan ansiado que es. He abandonado el blog porque he decidido abandonarme a los excesos de la cursilería y del enamoramiento sin límites, porque decidí sacar mis pies de las pantuflas nocturnas para ponerlos en unos tenis cómodos que me permitan bailar y pedalear sin problemas pasando la medianoche; he dejado las culpas falsas porque no me considero traidor ni convenenciero, porque no siento que vivir mi vida sea egoísta, porque no creo que &amp;nbsp;hacer cosas que quiero sea abandono o puñalada por la espalda hacia otras personas, porque prefiero sentarme a lado de mi Cuija y reír mientras mis dedos rozan ligeramente sus hombros o sus costados, porque prefiero salir con Suly y la banda guapachosa cada miércoles para desentumir las piernas, sacudirme los miedos y la pena, mejorar mis pasos con Miris y extrañar los que daba con Chuy, porque los fines busco a mi familia o mis amigos de antaño, o porque la noche me llevó otra vez a San Pablo esperando la hora de desayunar mientras el fútbol me acecha desde la tele en la cocina y la confianza crece poco a poco ahí, porque ciertas noches recuerdo que me gusta charlar con Liby , porque a veces la Liz está para ilustrarme con su nueva vida casera e intentamos intercambiar recetas por consejos o descubrimientos que uno hace fuera del lecho materno, porque a veces se me atraviesa el cine o las visitas express de algunos, porque de pronto en verdad tengo mucho trabajo que hacer o llegan más Diabolik por leer, porque algunas tardes de domingo (las más libres para esto de escribir y bloggear) prefiero pasarlas recostado mientras miro con la mejor compañía el canal Gourmet. He abandonado el blog en cierto modo porque los cuentos que he logrado escribir son más dignos del olvido que de la lectura y la compasión ajena, de los elogios basados en el cariño o amistad o de las críticas que sólo confirman su mala construcción y su ausencia de fondo. Pero he vivido, he salido por las noches a bailar, he salido a empaparme &amp;nbsp;con la lluvia, he besado, he hecho el amor, he puesto mis ojos en otras pantallas y mis dedos han estado ocupados buscando rozar esa piel antes mencionada...Hoy retomo un poco porque la estúpida Pepsi Kick surtió un efecto tardío, porque los infomerciales no me ayudan a dormir y en la tele no hay sino repeticiones o cosas sin interés para mí. porque he terminado mis comics y el libro que tengo en mis manos seguro me impedirá cerrar los ojos y entonces mañana andaré como zombie en el trabajo, porque &amp;nbsp;escribir cuando uno está de buen humor (y equilibrado) &amp;nbsp;sin generar catarsis ni textos cargados de clichés (aunque bien sé que éste es uno de ellos) es un buen ejercicio para dormir, como tomarse un whisky y enredarse en las cobijas, mientras espero que pasen Two and a Half men para entonces, aun sin sueño, intentarlo...algo que justo ahora, estoy por hacer...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-3390478169112617888?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/3390478169112617888/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=3390478169112617888' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/3390478169112617888'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/3390478169112617888'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2010/08/madrugada.html' title='Madrugada'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-439376513641223120</id><published>2010-04-05T12:51:00.000-07:00</published><updated>2010-04-05T21:53:10.624-07:00</updated><title type='text'>Sun of a beach...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo estuvo planeado casi a la perfección, pero entendemos que la perfección nunca ha sido nuestro hit. El autobús salió dos horas después de la cita; los morosos fuimos tantos, creo, que hubo que esperar más de lo necesario (calculábamos una hora) pero el metro, el tráfico, Izazaga cerrado por trabajos y demás alentaron la llegada, Adrián fue el último en llegar y fue recibido con aplausos -supongo que una que otra mentada también.  Se calculaban 8 horas de viaje y se hicieron trece, sea porque el conductor aseguraba que la ruta corta estaba plagada de piratas del asfalto sea porque también hubo distracciones que hicieron se tomaran rutas equivocadas. La película para distraernos o dormirnos era mala, sobre rastas con metralletas y demás, sólo era muerte y reggae, reggae y muerte...dos cosas que nunca había imaginado juntas de ese modo...Llegamos a la 1 de la tarde, con calor, hambre y una hueva impresionante para montar las casas de campaña, sin embargo todos hicimos lo propio, Jundito y Adrián investigaban cuál era el lugar más práctico para eso;Vudú, Jota Ge y yo decidimos no mover un pie de donde estábamos pese a tener que pagar 50 pesos por día para poder acampar. Compramos las primeras chelas y montamos las casas. Media hora después Jundito y yo nos dábamos el primer chapuzón donde perdí mi pulsera antimosquitos y la pulsera del evento Marqueliano al que prácticamente fuimos ajenos. Bebimos hasta las 2 o 3 de la mañana, admiramos la luna en el agua y entre risas, abrazos y buenas noches Jota Ge y yo nos fuimos a dormir. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El día dos fuimos a comer camarones mientras los demás echaban la hueva total en la palapa, otros organizaban la beberecúa para la noche del viernes que se suponía sería la mejor y la que bautizaba el evento como el Marquelia Fest 2010...sin embargo nosotros pasamos unas cuantas horas, después de volver, jugando dominó cubano con unos colombianos...o sea internacionales como La Santanera...sufrí las primeras consecuencias del camping marino y me descubrí los pies llenos de ronchas. Vimos mantarrayas y un festín de gaviotas y pelícanos a orillas del mar que poco antes me había arrastrado entre sus olas. Compartimos sopecitos y pescadillas, cervezas y un poco de botanita, comimos mangos y platanitos fritos con salsa. En la noche, cuando el sol se mete en el mar a roncar como dijera Sabina, nos unimos a la fiesta aunque un poco tarde, platicamos con banda ajena y viejos conocidos: Julio me cambió el apodo de Hutch a Fuck por quién sabe que razón, Jota Ge hurtó un whisky que yo había pedido en préstamo y cuando el frío arreció nos sentamos un poco a contemplar el paisaje a oscuras, para después dormir bien, un poco ebrios, lo confieso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El día tres amaneció nublado, los moscos habían tenido su festín en mí, creo que las pulgas marinas también y quién sabe que otros insectos (debí ponerme insecticida, como bien dijera Jota Ge) Vudú encontró una hamaca en la palapa donde dormían Jundito, Adrián, Chácharos y Bamba, la misma palapa donde mis tatuajes me condenaron al infierno y a la demoníaca resurrección según las palabras de una señora, claro, Testigo de Jehová que me ordenó le comprara tamales, cosa que obvio, y para mi mala fortuna, me rehusé a hacer soltando así la lengua de la evangelizadora...caminamos por el malecón y encontramos un hotel ecólogico, con paneles solares, energía eólica y demás...el objetivo era llegar a una laguna pero a medio camino nos detuvimos a fumarnos el último cigarrito de la cajetilla y a contemplar como aparecían fugazmente los cangrejos, hablamos de nosotros y cuando Jota Ge me dijo que le daba tranquilidad la quise abrazar, haciéndola brincar de un susto, vaya manera de demostrarlo (una ola imaginariamente grande, asegún confesó después) ...volvimos para tomar dinero, ir a comer al pueblo y comprar un whisky para pasar la última noche de este viaje a la playa...tomamos una siesta al volver para despertar ahuevados pero no por eso con ganas de reír, bebimos de un whisky donado por los vecinos de campamento, cantamos a todo pulmón canciones de Yuri, de Daniela Roma y demás...Jundito contaba chistes, Adrián celebraba las veces que Jota Ge me hacía víctima de sus bromas o sus comentarios, La Vudú entre pacheca y borracha sólo contemplaba el paisaje en silencio, Lups fue un espectro que apareció de vez en vez con su distintiva sonrisa, pero no estuvo con nosotros más de 10 minutos (tema que quizá algún día merezca otro blog o mi más respetuoso silencio, según sea el caso) Brindamos por los ausentes, por mi comadre La Liz y el buen Rock, por los Lira, Kriss, El perro, Bianca y Aarón...por toda la banda que habría hecho el viaje mucho mejor. No digo haberla pasado mal, al contrario...tuve a mi lado a mi amada Vudú, amiga leal e inmejorable, a mi amada Jota Ge-mejor pareja no podría encontrar. Buena música, el sonido del mar que me arrullaba, la brisa que entre las palmas refrescó un par de mis sonrisas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El regreso no se postergó tanto como la partida, pero hubo fallas técnicas, tráfico y un par de paradas para el baño, sin embargo la película fue mejor, divertida: una onda de freaks asesinos pero incapaces de comer sin haber orado, un rambo de reality show y un buffette caníbal...llegamos a las 9 pm, aún alcancé a ver un poco de fútbol, cenar un sandwich y un licuado de chocolate para después bañarnos y salir al rescate de Dulce, una misión inútil y un tanto perturbadora, pero eso, como dijera la nana Josa (pardon! Goya) es otra historia....&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-439376513641223120?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/439376513641223120/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=439376513641223120' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/439376513641223120'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/439376513641223120'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2010/04/sun-of-beach.html' title='Sun of a beach...'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-7727877358525518668</id><published>2010-03-20T13:41:00.000-07:00</published><updated>2010-03-20T14:45:33.366-07:00</updated><title type='text'>Stanchezza contro Gioia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Apenas logro abrir los ojos; el sueño me está venciendo, yo que creía haberlo derrotado con un par de horas de siesta, un baño y unos cuantos besos cuija. Es sábado y el trabajo que debería ser harto y desesperante sólo mantiene este último adjetivo: estoy champlado frente a la compu entre el facebook, el twitter (que no entiendo sin el tweetdeck) y el solitario. No tengo ganas sino de dormir y cada que decido acostarme en la cama que de vez en vez improviso entre mis libros aparece un cliente o llaman por teléfono. Pero veamos, la causa de este constante cansancio obedece a la cantidad enorme de desvelos a lo largo de un mes y medio. Ayer, sin ir más lejos, fue cumpleaños de Dulce, amiga y huésped de mi hermosa Jota Ge, y de entrada sabía que no debía faltar. Tenía nervios porque era la primera vez que pisaba esa casa (y se auguran muchas más) y por los nervios olvidé comer, olvidé tomarme un café y las ansias me impidieron bajarme un poco antes del microbus para comprar un Red Bull. Llegué esperando no ser de los primeros, pero lo fui (aunque me gustó fungir como falso anfitrión, repartiendo bebidas a los recién llegados). Tuvieron que pasar un par de horas para que los demás empezaran a llegar, ya para ese entonces llevaba al menos un par de whiskys y ni un taco; la experiencia me dicta que no debo beber sin haber comido, pero la experiencia siempre es ignorada por mí. Dulce, su hermano (el buen Jorge que terminó como huevo de perro - despeinado y hasta atrás) Jota Ge y yo entonces cambiamos sede y fuimos de la cocina a la sala, peleamos con el estéreo y los cables para conectarlo junto con la compu y el karaoke (que no usé jamás, bendito Dios). Empezaba una noche más de fiesta, una noche más junto a ella y el inicio de un fin que se antoja maratónico. Llegaron los papás de Jota: su mamá, amablemente, me saludó, su papá un poco a regañadientes...luego una considerable cantidad de desconocidos para mí, después Javi, hermano de Jota y luego caras conocidas: Lupsi que por fin vemos sola (felizmente, por razones que no me corresponde contar) y Kriss que vuelve un poco a las andadas con nosotros, después fueron Adrián y Julio (los caballeros ingleses...aunque dudamos de ambas descripciones) y luego mi adorada comadre La Liz y, claro, el buen Rock -pareja cuya empatía envidio discretamente y espero alcanzar -. Llegó mi amiga Somi con quien me disculpo publicamente por haberla recibido con ojos entreabiertos y bostezos por el cansancio y Vic a quien siempre le doy palmadas demasiado bruscas - más disculpas. Entre tacos de chicharrón, arroz, rajas y demás pasé unos 30 minutos esperando que así pudiera resistir la bebida y con la bebida eliminara el sueño. No conseguí ninguna porque al final siento haber sido sólo una especie de adorno (bastante Kitsch by the way) en la fiesta. Comí poco, bebí poco, no bailé, no hice mi tan ansiada imitación de Juanga. Pedí un te que me acaloró demasiado, luego una Coca con hielo que me causo dolor en los dientes y al final terminé recostado en el borde del sillón provocando ternura en Jota Ge que decidió llevarme a su cuarto, recostarme, arroparme y darme el besito de los buenos días (eran las 6 am.) Yo esperaba su compañía pero tuve que conformarme con un muñeco que acomodó bajo mi brazo. Dos horas después volvió a despertarme para obligarme a tomar un baño...Evidentemente estoy que me caigo de sueño, que tengo los ojos hinchados y una cara de "compra y vete" pero no puedo ocultar una sonrisa (que dice "compres o no compres, te puedo ayudar con gusto...") y mientras escribo esto entran al menos 6 clientes y debo interrumpir la escritura, después llega Jota Ge con su status de desvelada, de cansada, de cruda, con su dolor de chompeta y sus ganas de volver a tocar la cama que por razones ajenas a nosotros no compartimos esta noche y yo estoy acá, cansado, desvelado, sobrio, pero con las mismas ganas de compartir la cama...cansado, feliz...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-7727877358525518668?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/7727877358525518668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=7727877358525518668' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/7727877358525518668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/7727877358525518668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2010/03/stanchezza-contro-gioia.html' title='Stanchezza contro Gioia'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-4122888683086917131</id><published>2010-03-15T22:23:00.000-07:00</published><updated>2010-03-15T23:51:39.322-07:00</updated><title type='text'>Little Trip</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Empieza todo con un sentido de bienestar, con una sensación infantil de emoción y nerviosismo: primer viaje familiar en grande, tíos, primos, sobrinos, padres, novia incluida (esto aumentó ambas sensaciones). Jamiroquai suena en mi estéreo mientras preparo toda la ropa que no me pondré porque estoy seguro que la hueva me impedirá quitarme las bermudas, ni pa' dormir pues, pero me gusta tener opciones en ese aspecto. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Salir del DF en puente o vacaciones es una cosa terrible, el tráfico es criminal y el calor apendeja demasiado, sin embargo el deseo de ese viaje bloquea todo y durante el camino en taxi hacia la terminar traigo una sonrisa que podría confirmar mi teoría de que el sol en verdad apendeja en exceso. Sin embargo en mis dos minutos de lucidez decido abandonar el taxi en medio del tráfico, pagar y emprender la caminata hasta el autobús que me llevará a tierras morelenses, a una casa perdida en un cerrito, entre árboles, alberca y niños corriendo por doquier; recargado en el muro de la terminal un señor vende animales de plástico, dinosaurios, lagartijas, tarántulas, cucarachas y no sé si es un instinto caritativo o un ejemplo más de la ñoñez que últimamente me ha hecho presa, pero compro una lagartija, busco la más blanca, la única que parece una cuija, una besucona como la llaman en muchos lados. El teléfono suena (creo que cambiaré La danza de los sables por Little L, de Jamiroquai, obvio) y es Jota Ge que ya me espera, mientras se come una torta, para emprender el primer viaje que realizamos juntos (ambos estamos emocionados como niños chiquitos por esta "primera vez" -qué ñoños, acepto- ) y se forma para comprar los boletos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El viaje es tranquilo, la película, para no variar, es mala y el bebé a mi costado me mira fijamente (quizá me reconoció porque en la caminata a la terminal estuve mucho tiempo detrás de su mamá, sin malas intenciones, aclaro) Jota y yo platicamos con jovialidad mientras disfrutamos de unos cacahuates con salsa valentina que ella no tarda en tirar al menos un par en su vestido (sus piernas lucen geniales, muestran un camino que buscaré recorrer). Dormimos un poco para despertarnos, terriblemente, inmersos en el tráfico de la entrada a Oaxtepec, pensamos en bajarnos para caminar pero le recuerdo que la maleta sigue en el autobus. No hay modo de caminar, mi papá no sabe la dirección y entonces hay que esperar un taxi que no tarda en llegar, así como no tarda en llegar una familia gandalla (esto ante una pareja apendejada por el sueño y la emoción es invencible) y lo aborda antes que podamos decir algo. Lo bueno es que un nuevo taxi llega de inmediato y entonces sí, un acuerdo veloz con el conductor para la tarifa e iniciamos el camino. Dos minutos más tarde hablo de nuevo con mi papá que sigue ignorando la dirección y ninguno de mis tíos es capaz de dársela porque nadie pensó que nosotros llegaríamos con un día de retraso. Estoy sin crédito, no pueden marcarme por el mentado roaming. Jota Ge me ofrece su teléfono, me toma la mano y me besa (una palmada en la espalda y la descuento, me cae). Dos minutos más tarde estamos en la casa, mis primos corren por el jardín que pende, no cuelga porque no estamos en Babilonia, y mis tíos en una cocina beben y escuchan música. Entonces Jota Ge y yo realizamos la peregrinación de persona en persona para saludarlos, acomodar las cosas en la casa y salir a departir (me gusta el verbo, aunque se oiga muy mamón...pero ya sin él lo soy, so, qué más da?). Comemos un par de tacos de "ceniza" como decía mi cambujo hasta que comprendemos que quería decir cecina, y empezamos con un par de victorias, no preguntamos de quién son porque su publicidad reza que la victoria es de todos...so what the fuck! Después pasamos al whisky y así. Mi tío Pato y mi abuelito se unen al whisky mientras mi papá sigue fiel a su tequila, mi tío Checho y mi tía Gaby a su añejo; mi tío Jorge se pierde por un malestar estomacal. Entonces pasamos de José José a Sandro, a Juan Gabriel, a Joan Sebastián hasta llegar a la salsa y mi incapacidad de seguir el ritmo, al merengue y a mi gusto casi culposo por bailarlo y casi casi como canción de Sabina "uno a uno se fueron marchando" Contemplamos la luna un rato, no sin antes sufrir un ligero susto por Claudia que de pronto se sintió mal. Armamos una casa de campaña donde parece imposible entrar, sin embargo logramos meter cojines robados de los sillones, un par de cobijas y un chingo de pasto. La primera noche fuera y transcurre que es una maravilla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos despierta más que el calor el griterío de los niños, Jota Ge trae cara de pasaporte y yo ni se diga, vamos a un cuarto y dormimos unas cuantas horas hasta que el griterío deja de ser infantil para convertirse en el de mi mamá, mi tía Rocío y no sé quién más para ir a desayunar. Carnitas, tostadas de ensalada, un poco de frijoles, longaniza, y más cecina. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin reposar demasiado acudo al grito de mis primos que me piden los acompañe en la alberca: Dany quiere carreritas conmigo, Fernanda se burla de casi todas mis demás primas y mis demás primas están demasiado ocupadas tomándose fotos que no notan eso. Jota Ge me contempla desde un rincón, con temor al agua fría. Basta echarle un poquito de agua para que me acompañe. Risas, muchas risas. Mis primos y mis sobrinos son mi adoración y nada como verlos reír y sonreír, Jorgito no para de tirarse de la resbaladilla, Nata reposa en un colchoncito inflable en la alberca, otros son sedentarios de la orilla de la alberca, el jacuzzi es un vil chapoteadero y Bichitín y Diego hacen de él su alberca olímpica...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Luego la indecisión: Irse o quedarse un día más, sin embargo un incidente del que no quiero hablar hace inminente el regreso. No me quiero bañar y salgo a recuperar el resto del whisky que Pato y yo compramos para seguir en el mood (el primero nos duró lo que medio disco de Juanga)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi papá me enseña las maravillas de su auto nuevo y yo lo abrazo porque mi viejo es grande como nadie, mi mamá me grita para que la ayude a bajar las cosas, para que me despida de los demás porque ya es hora de irse, entonces la abrazo también porque me siento, después de mucho tiempo, completamente de muy buen humor. Abrazo a mi tía Chatita, que es como mi segunda madre, a mi tío Checho, un gran personaje, a mi maravilloso Abuelo... y a mis monstruos, Dany, Fer, Yael, Jorge, y mis demás primos, las chonchas (aplicando chistes crueles, lo siento, no los repetiré) y así...Jota Ge me mira y digo...pues ha de querer abrazo así que la abrazo y claro...la beso harto harto...le doy las gracias por acompañarme y subiendo al coche ya para irnos, nos preguntamos mutuamente qué tal la pasamos, cosa excesivamente ñoña y cuya respuesta es una risa...Mis papás platican algo, Jota Ge comenta y así, hasta que me quedo dormido. Al despertar lo primero que veo es la estación Xotepingo (creo) y en cuanto me levanto, después de tanto sol, pienso nuevamente si será cierta esa teoría que tanto sol apendeja....por mi parte será el sol o será el sereno (aunque lo atribuyo todo a estar rodeado de gente que amo y me ama -putssss seguimos en la ñoñez y la cursilería que no me visitaba tanto desde hace tiempo...) pero hasta ahora sigo sonriendo y de buen humor, tanto así que volveré a poner la canción con la que empezó este maravillos fin...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;object width="640" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/-A4cel9rFOg&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0x006699&amp;amp;color2=0x54abd6"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/-A4cel9rFOg&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0x006699&amp;amp;color2=0x54abd6" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="640" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-4122888683086917131?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/4122888683086917131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=4122888683086917131' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/4122888683086917131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/4122888683086917131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2010/03/little-trip.html' title='Little Trip'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-1093340385650095134</id><published>2010-03-09T21:59:00.000-08:00</published><updated>2010-03-09T22:50:54.936-08:00</updated><title type='text'>Una cuija en mi cobija</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hablando de coincidencias de pronto pienso en ella, pienso en las cosas que casualmente no vivimos, en las risas que no compartimos, en los libros que no leímos a la par o en el autobús que nunca tomamos juntos para volver o salir de C.U., en las cervezas que no bebimos cuando estuvimos a unos cuantos metros de distancia y durante al menos 4 años. Pienso en el modo abstracto de pasar de su aversión a su simpatía sólo por una torcedura (aunque ahora no se puede decir que nuestro cariño mutuo sea torcido) entonces pasar de las bromas y los albures a los te quiero y los te extraño. Todo esto porque pienso que la mejor coincidencia fue encontrarnos cuando no buscábamos nada, &lt;i&gt;coincidence makes sense only with you&lt;/i&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me gusta su compañía, el rumor de sus besos que truenan y me ensordecen (entonces sólo escucho su voz que me dice despacito que me quiere), me gusta el aroma que impregna en mi cobija, en mis playeras que usa de pijama, las mismas con que me despide, semidormida, desde mi puerta, diciendo adiós como quien dice quédate. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Siempre me he vanagloriado de saber decir las cosas cuando se trata de expresar sentimientos, sensaciones, gustos, deseos, de ser un maestro del pastiche (y un fan del pistache) y sin embargo con ella soy más Cantinflas que Mario Moreno y entonces en mi mutismo la abrazo, la miro dormir o la abrazo a mi pecho, me duermo con ella y es maravilloso despertar teniéndola aún a mi lado y no mi almohada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me gusta su modo de reír, su modo de hacerme reír, las sonrisas que dibuja en mi rostro con sus dedos de agua, la ligereza que deja en mí para hacerme volver a casa tarareando la maldita primavera o una canción cuyo nombre no logro identificar, una canción que de un tiempo a la fecha...(imagen perturbadora, by the way)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Adoro el silencio que nos envuelve, las palabras que no surgen porque para expresar las cosas habría que inventar unas nuevas (todas existen quizá en el campo de acampada para acampadores ) el mutismo que se carga de miles de expresiones cuando nuestras manos se entrelazan o nuestras bocas se encuentran en un ligero ajetreo &lt;i&gt;you don't have to speak I feel emotional...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Soy fan de sus visitas madrugadoras, de sus besos cuija (esos tronadores del principio) de sus abrazos chaparritos, como ella los llama, de quitarle los aretes sin que se de cuenta para luego cambiarlos por un par de besos, claro, de sus ceremonias frente al espejo cuando se maquilla para salir y de su modo de mirarme.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me gusta verla enredada en mi cobija o en mis sueños, pero nada es mejor que tenerla entre mis brazos, en mis realidades....&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/BML2JAFUIaw&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0x006699&amp;amp;color2=0x54abd6"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/BML2JAFUIaw&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0x006699&amp;amp;color2=0x54abd6" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-1093340385650095134?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/1093340385650095134/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=1093340385650095134' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/1093340385650095134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/1093340385650095134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2010/03/una-cuija-en-mi-cobija.html' title='Una cuija en mi cobija'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-6229540792049667879</id><published>2010-03-09T21:11:00.000-08:00</published><updated>2010-03-09T21:55:41.535-08:00</updated><title type='text'>Juegos de Azar...</title><content type='html'>Nunca he entendido bien toda esa cuestión cósmica del azar; no entiendo bien la química entre dos personas que no se miran o no se reconocen en aromas; no entiendo cómo puede ser que un piscis y un virgo tengan algo sólo porque su ascendente lo supone o lo impone o esas cosas. Sin embargo debo confesar que en todo esto existe una coincidencia, una casualidad (aunque prefiero las causalidades). Trato entonces de ligar un poco ciertas cosas y encuentro las siguientes coincidencias:&lt;div&gt;1.- Hay dos chicas nacidas en Marzo que son piedra angular en mi educación referente al sexo femenino (sin tener nada ni haber tenido nada qué ver) y por tanto como confidentes se han convertido en grandes amigas mías, adoradas e irremplazables, Jessica y Liby; también está mi carnalazo Marco, mejor conocido en el bajo mundo como el Popochas y anexas...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2.-Los que nacieron en septiembre crean conmigo un nexo prácticamente inquebrantable, son personas capaces de sacarme de quicio (cosa más que complicada debido a mi naturaleza pasguata e inocente - o pendeja - según el caso. Mi hermano Hugo (nexo por demás inevitable) mi prima Clara o mi amiga Kriss, Liz es una excepción maravillosa y posiblemente sea yo quién la saque de quicio...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3.-Entre Junio y Julio (la diferencia es exactamente de un mes) están de las personas que más han soportado mis fracasos, que me han visto llorando y con el alma hecha pedazos...esas mujeres divinas...mi madre y mi Vudú&lt;/div&gt;&lt;div&gt;4.- En los últimos meses (tal vez un par de años) he tenido gran química con las personas nacidas en Agosto, y en este caso me refiero a química en todos sus niveles: América, Sandra y claro mi adorada Jota Ge, que me ha dado no sólo química sino botánica, retórica y sistema decimal -es decir, me ha llenado por completo =) &lt;/div&gt;&lt;div&gt;5.-En Octubre está mi hermano por adopción, mi compadre por elección y mi gran amigo por alcoholismo, estupidez y jovialidad: Josa, mi bruja, Aline, única en su especie, por fortuna, y soportadora de mis caprichos infantiles por sus otroras...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después están escondidos entre los otros meses (y los nombrados, claro) muchas más personas pero me intriga que precisamente estos recién nombrados tengan esas afinidades que el horóscopo y los astros indican en relación conmigo...no sé si creer o no...sólo se que como dijera el buen Cortázar...coincide exactamente con lo que mi mano dibuja (perdón por la tergiversión)...pero bueno...no siempre será así y me sorprende que el horóscopo se equivoque con algunas personas...o quizá sea yo quien no se fija en el ascendente, el descendiente y el tridente...porque luego parece cosa del diablo....&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-6229540792049667879?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/6229540792049667879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=6229540792049667879' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/6229540792049667879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/6229540792049667879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2010/03/juegos-de-azar.html' title='Juegos de Azar...'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-5649659154797032946</id><published>2010-02-21T15:16:00.000-08:00</published><updated>2010-02-22T13:45:44.915-08:00</updated><title type='text'>20-11</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La primera certeza que tuve al llegar a los 30 fue que mi visión infantil de convertirme en algo así como un "Don" estaba errada. A los 30 no tenía un trabajo ostentoso, un auto deportivo, una carrera prometedora, una esposa con dotes de modelo y un par de hijos que me llenarían de abrazos y besos apenas regresara de una jornada agotadora (a una casa, obvio, con jardín y tanto de labrador rebosante de salud). La sensación de hallar roto uno de mis ideales de la infancia sin embargo no me causó ninguna tristeza ni mucho menos la añoranza de una imagen que parece más bien un sueño americano clasemediero. No obstante eso, a lo largo de esos 30 años he cambiado el trabajo ostentoso por uno que disfruto la mayor parte del tiempo, el auto por un par de motocicletas y ahora una bici que me hacen moverme en completa libertad, de mujeres de sonrisas francas, abrazos chaparritos y besos ruidosos, no tengo una casa con jardín pero he dormido en una cantidad considerable de sofás, de alfombras y sillones; es como tener miles de casas, tengo amigos que fungen como hermanos (tengo una hermana única y de adopción simultánea, irremediable y franca), hijos, padres, maestros (una maestra que me ha enseñado que no hay mejor cosa que fluir para que las cosas salgan bien), alumnos cuyos abrazos alivian la peor de las jornadas. La entrada a los 30 fue maravillosa porque recuperé gran parte de amigos que por razones que no tiene sentido contar había perdido entre los 28 y los 29; Debo confesar que entrar al tercer piso no generó en mí ninguna crisis.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entrar a los 31 o los veintionce como los he ido llamando hace unos días ha sido aún mejor, por un momento pensé que la llamada crisis de los primeros "tas" había aguardado su entrada y se había agazapado detrás de un amor fallido o una tristeza inesperada. Tuve pérdidas terribles, entre ellas la de un gran amigo, Jair, momentos que no me gustaría repetir y otros que aunque me gustaría hacerlo tampoco lo haría porque perderían ese aire de espontaneidad y unicidad. Ha estado lleno de sorpresas gratas únicamente, es como si en el número 31 se escondiera toda la suerte que en muchos casos su contrario, el número 13, genera.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me siento de buen humor, con ganas de muchas cosas, entusiasmado, alegre, sonriente, abrazador y abrasador, curioso, reflexivo, arrebatado...como si tuviera 11 años teniendo veinte y con una extraña necesidad de recorrer nuevamente esos 11 años que me han traído una gran cantidad de grandes amigos, de grandes amores, nuevos, viejos, nacientes, moribundos, falsos, escondidos, entrecerrados, pero plagados de enseñanzas....&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estoy rodeada de gente que ha forjado junto a mí una gran familia, fuera de la que por razones naturales no puede, aunque quiera, negarme. Mis grandes amigas Jessi, Liby, Angélica, Liz, Lups, Lis, Kiki, Clara, Norma, Erika, Somi, Zetita, como grandes gurús sentimentales y otras tantas que incluso han sido parte de ese mundo sentimental que las otras me han ayudado a sobrellevar,  aquí es dónde evito decir nombres por temor a quemones u olvidos. Mis grandes hermanos que se han ido de peda conmigo o he compartido risas, chelas, albures, mentadas, joterías etc. Mi gran hermano (también por adopción simultánea) Josa, mi compadrea leal el (casi imaginario) Marco -Popochas- Said, Julio -gato, Hener, que han estado conmigo ya desde hace muchos más de once años, July, Adrián como compañeros de borrachera universitaria y otros tantos (cuya lista es mayor que las de mis amores fallidos, fallados y fingidos de chicas)  que no aparecen no por importancia sino por hueva y, por qué no, también temor de otros olvidos...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En fin, tener 31 no es tan malo, espero que está idea contraria al 13 me permita ver que este año estará lleno de sorpresas, de besos tronados como de cuija, de abrazos chaparritos, de mucha, pero mucha buena vibra...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-5649659154797032946?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/5649659154797032946/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=5649659154797032946' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/5649659154797032946'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/5649659154797032946'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2010/02/20-11.html' title='20-11'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-3469136273228628762</id><published>2010-02-16T21:15:00.000-08:00</published><updated>2010-02-16T21:50:33.680-08:00</updated><title type='text'>Basta de cuentos...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En un principio fue el deseo de escribir lo que me trajo al blog, después la escasez de argumentos me alejó; entonces traje mis cuentos como un adorno, como un objeto de ficción entre mis realidades, buenas o malas, entre mis sueños de whisky y mis noches de ocio. Acá sigo, medianamente a dos grandes mujeres, mi gran amiga Liz laporcióndeléterea y mi sorpresiva Jota Ge lacasadelcoco. De un tiempo a la fecha, como dice la canción, me encuentro cambiado y sin ganas de escribir historias que sólo se parecen a las mías, con personajes que causan lástimas u odios pasajeros, que desencadenan empatías y palmaditas de apoyo, pero que no me muestran por completo, que no pueden opinar exactamente lo mismo que yo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así que hoy decidí dejar a un lado los cuentos para hablar de mí, aunque curiosamente me siento sin argumentos también, sin esas voces que me enmascaran me siento desnudo y prefiero la desnudez para cuando no estoy escribiendo ni frente a una computadora. Estoy a pocos días de cumplir 31 y quizá la llamada crisis de los 30 haya sido lenta como la mayor parte de mis procesos de reacción pero parece estar llegando ahora, lenta y destructiva como un tanque de guerra. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Trato de no pensar en todas las cosas que NO he hecho: la carrera, la novela, el matrimonio (uff), los viajes por el mundo, mi Suzuki Blvd Intruder 1800, mejor remuneración, mis pagos de impuestos, mis clases de Aikido y mi dieta...todo eso se ha ido al carajo porque soy como una versión real de Garfield (aprendí a hacer mi propia lasagna) que preferiría estar todo el día echado, leyendo, escuchando, pendejeando descaradamente en la red, entre blogs, spaces, facebooks, camisetas discos y jeans de no ser porque tengo que trabajar, porque de lunes a sábado debo estar detrás de una caja para cobrar o inmerso en cajas de libros. Pero si trabajas en una librería seguro te la pasas leyendo todo el día, dice la gente...los reto a pasar un día en mi trabajo y ver si tienen chance de tomar un libro y leer diez páginas de un jalón...imposible! Los clientes, las llamadas, el control de mercancía, el cobro, la factura, prepara el paquete, llama a los que encargaron libros, manda a la chingada a los que piden de mal modo, a los que exigen descuento (como si en Gandhi fueran a hacer lo mismo) que porque son estudiantes, que maestros, que viejos, que del tal o cual escuela....soporten a la señora que dice...me atiende rápido porque dejé mi camioneta en doble fila....a los que no entienden que Clara y yo no somos máquinitas (Clara es mi jefa, pa los que no saben) que trabajan a una velocidad ultrasónica, que leen todo lo que tenemos ahí (de ser por nuestros gustos habría libros que ni figurarían en nuestro catálogo para nada) o de pensar que recordamos los nombres de todos....&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En fin...paso horas también frente a una compu y es estúpido pensar que apenas llego a casa enciendo la mía...pero no..ahora ya puedo analizar con calma lo que me mandan, de borrar todos los mails que mis primas pubertas me mandan porque son cadenas del amor, o del asesinato de dos hermanas despellejadas en el closet, de las cosas que un chico debería saber y cuando las sabe aun así no basta, también tengo mis charlas monosílabas con algunas personas y mis discursos kilométricos con otras, pero si de pronto se ausentan todos entonces recurriré a este lugar para tener mis monólogos aunque, como dije una vez, me cague hablar con gente idiota; o para tener mis charlas kilométricas y llenas de cantinfleos y que tal vez nadie escuche, sólo que me cansé de tratar de expresar todo en cuentos....así que por ahora, basta de cuentos...sólo por ahora...mañana no sé...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-3469136273228628762?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/3469136273228628762/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=3469136273228628762' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/3469136273228628762'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/3469136273228628762'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2010/02/basta-de-cuentos.html' title='Basta de cuentos...'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-7831270847236992694</id><published>2009-04-15T20:55:00.000-07:00</published><updated>2009-04-15T21:04:47.842-07:00</updated><title type='text'>Moralejas Cap. 7: Alas Rotas</title><content type='html'>Alas rotas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creer en Dios es demasiado fácil, pensar que todo lo que pasa en nuestras vidas es a causa suya igual. ¿Dónde está el libre albedrío si es él quién guía nuestras vidas? Cómo sea, creer en él no se me antoja. Total, si existe me lo perdonará, si no, al menos viviré un poco sin sentir remordimientos. Aunque  hay veces que me lleva el diablo y eso, sin duda, me contradice; no se puede creer en uno e ignorar al otro. No sé que me lleva a tales reflexiones, quizás es todo el tiempo libre que este oficio me brinda, tal vez  es la voz de Nick Cave que canta “ I don’t believe in an interventionist God....”a lo mejor trato de no pensar en Claudia o en Venus. Son muchas posibilidades. El tiempo libre me asfixia, no intento siquiera matarlo, nunca he sido un criminal y (si Dios quiere) nunca lo seré. Jamás debí convertirme en detective o intentarlo. Nadie viene a buscarme desde hace mucho y los casos que me han llegado son extraños y sin solución, mejor dicho, he sido incapaz de resolverlos. He tratado incluso de pedirle ayuda a Dios pero es difícil si no se tiene fe. “And I don’t believe in the existence of angels...”&lt;br /&gt;La música llena la habitación pero no a mí. Entre tantas cosas tengo el estómago vacío y la cartera al borde. Necesito un trabajo lo antes posible. Cierro los ojos y veo una gran cortina roja, como si detrás de los párpados hubiera una intensa luz. Me duermo.&lt;br /&gt;La luz se hace más fuerte y me despierta, la radio ya ni siquiera suena y la voz que cantaba no es si no un resabio del sueño. Entonces lo veo, lo percibo apenas, la luz me impide ver su rostro, su ropa, pero sé que hay alguien frente a mí, levanto la mano para cubrirme y ni aun así logro verlo.&lt;br /&gt;- ¿Eres Sebastián Morales? – pregunta y no logro distinguir si la voz es de hombre o mujer.&lt;br /&gt;- Si ¿Quién lo pregunta?&lt;br /&gt;- No importa quien soy, de cualquier modo no lo creerías. De no ser porque me lo piden ni siquiera vendría a verte, pero necesitamos tus servicios.&lt;br /&gt;- ¿En que puedo ayudarte?- pregunto haciendo caso omiso de lo demás.&lt;br /&gt;- Uno de nuestros hermanos escapó. No entendemos por qué, no se supone que tenga naturaleza malvada ni hizo algo que supusiera su expulsión – dice con esa voz que me recordaba al Barón Ashler, mitad hombre, mitad mujer.&lt;br /&gt;Al escuchar la palabra hermano pienso el dinosaurio de un caso anterior que no logré resolver y me sentí con una nueva oportunidad de conseguirlo. Cualquiera que fuera el caso iba  aceptarlo de todos modos. Me urgía algo de dinero.&lt;br /&gt;- Necesito una fotografía.&lt;br /&gt;- No tenemos ni una.&lt;br /&gt;- ¿Algún detalle, algo particular?&lt;br /&gt;- Mira Sebastián, no puedo decirte nada, ignoramos todo sobre su nuevo aspecto, pero lo reconocerás en cuanto lo veas.&lt;br /&gt;- ¿Y qué es exactamente lo que debo buscar?- hice esta pregunta en forma inconsciente y casi me arrepentí de haberla hecho.&lt;br /&gt;- Un ángel- dijo y nuevamente la cortina roja cayó sobre mis ojos, como un gran telón.&lt;br /&gt;Me había quedado dormido nuevamente y todo parecía ser parte de un sueño, sin embargo recordaba cada palabra y un cheque sobre el escritorio confirmó lo contrario: no había sido un sueño.&lt;br /&gt;Me levanté de la silla pesadamente y encendí de nuevo la radio. “But if I did I would kneel down and ask him...” Nick Cave otra vez.&lt;br /&gt;Salí de la oficina casi al oscurecer, sin ninguna idea. Tenía hambre y el poco dinero en la cartera quizás no me satisfaría. El cheque estaba en mi bolsillo pero a esa hora todos los bancos habían cerrado. Un trago me caería mejor.&lt;br /&gt;Me dirigí al centro caminando, el auto no servía hace días, y decidí ir a “La luz” con miedo de encontrarme a Venus que se había vuelto cliente asidua a fuerza de querer recuperar su sombra, aunque ya tal vez sin la esperanza de lograrlo.&lt;br /&gt;El bar estaba lleno, ni un solo lugar disponible, ni siquiera uno en la barra. Nada. Sólo una mesa reservada y ahí no era posible corromper al mesero para poder sentarse a beber algo mientras sus verdaderos ocupantes llegaban, así que tomé el camino a la salida. Una mano entonces me detuvo al borde de la puerta, me tomó con delicadeza y me hizo girar lentamente. Venus.&lt;br /&gt;“And I don’t believe in the existence of angels, but looking at you I wonder if that’s true…” Venus. ¿No será éste el ángel caído? Llevaba puesto un vestido blanco con un gran escote en la espalda, descubrí entonces algo que nunca había visto, algo  nuevo en ella: un tatuaje. Son alas que cubren toda su espalda, el vestido lo lleva a propósito. Parece totalmente cambiada. Maquillaje, nuevo peinado pero sobre todo por el tatuaje&lt;br /&gt;- Hola – digo nervioso y sorprendido por su nuevo aspecto.&lt;br /&gt;- Hola ¿ No podías saludarme sin hacer toda esa inspección?&lt;br /&gt;- Lo siento, mi espíritu detectivesco – me excuso&lt;br /&gt;- ¡Ja! Bonito modo de llamar a la lujuria. Te conozco, Morales.&lt;br /&gt;- Algo hay de eso, de cualquier modo te noto rara, maquillaje, peinado, esas alas además...&lt;br /&gt;- ¿Te gustan? Ni siquiera pagué por ellas, pero ven, sentémonos un rato.&lt;br /&gt;- Me encantaría pero no hay lugar disponible, vamos a otro lado, si gustas.&lt;br /&gt;- Nada de eso, me gusta este lugar, además tengo una mesa reservada y es para dos.&lt;br /&gt;- Así que es tuya. Pero esperas a alguien ¿No es así?&lt;br /&gt;- No, reservo siempre para dos porque si alguien me quiere abordar puedo decirle que mi pareja no tarda, así me quedo sola y tranquila, pero eso no pasará porque hoy no tengo que mentir: finalmente tengo pareja.&lt;br /&gt;Dicho esto me tomó de la mano y me condujo entre la gente hacia la mesa. Lucía imponente, su vestido brillaba como si estuviera envuelta en un aura. Alucinaciones mías: era a causa de la luz neón. “Do you remember the first kiss?...” Parecía que la canción de PJ Harvey se dirigía a mí, a ese primer beso con Venus, ahí, en ese mismo bar, esa misma mesa incluso. ¿Cómo olvidarlo? Me hizo sentir en el cielo, además lucía como un ángel en aquella ocasión. Ahora, después de esa extraña visita, me preguntaba lo mismo, esta vez con más convicción.&lt;br /&gt;Ya en la mesa Venus ordenó margaritas y yo, como siempre, cervezas. ¿Cuánto hacía que no la veía? Mucho, en verdad. El tiempo sin embargo no parecía hacer mella, se mantenía radiante, aun sin su sombra. Sonreía mientras hablaba y bebía sin parar, platicaba como nunca y a cada palabra surgía un gesto de afecto: me tomaba de la mano, me lanzaba una mirada profunda, incluso me besó en un par de ocasiones, cosa que regularmente dejábamos para los momentos de intimidad. Definitivamente había algo extraño en todo esto. Al final fuimos a su casa y pasó lo obvio. Se había comportado como siempre quise y a pesar de eso no pude disfrutarlo; en general estoy acostumbrado al rechazo y a lo absurdo pero esto rebasaba los límites.&lt;br /&gt;Mi primer día de trabajo se había esfumado entre los brazos de Morfeo y los brazos de Venus. Me desperté temprano para salir a buscar un ángel cuando otro parecía dormir a mi costado, entrelazando sus piernas con las mías.&lt;br /&gt;Salí en silencio de la recámara para no despertarla; yo, en cambio, necesitaba un café para despertarme por completo. Entré a la cocina y percibí un olor que casi había olvidado, un olor que se mezclaba con el del café y el las plantas que entraba por la ventana, un ligero olor a cebolla, el olor de Claudia. Estaba de pie junto a la estufa, sorbió un poco de café y me ofreció su taza. La tomé.&lt;br /&gt;- Te preguntaría que haces aquí pero es obvio – dijo con ese tono de indeferencia que jamás le quedó-  tú en cambio de preguntarás ¿qué hago Yo aquí? – en realidad no me importaba, pero la dejé continuar- Nada. Tuve problemas con el casero y momentáneamente estoy sin casa, bueno, lo estaría de no ser por Venus que me ofreció la suya. Está algo cambiada ¿no crees? Demasiado gentil. Parece un ángel.&lt;br /&gt;Un ángel. Si. Recordé nuevamente que debía ponerme a trabajar en el caso y apresuré el café. Claudia me había distraído de todo lo demás, como si en ese momento no hubiera nada, sólo ella. Había cubierto todo como una nube, una nube que se disipó al soplo de esa palabra: ángel.&lt;br /&gt;- Si, tienes razón. Disculpa pero tengo que irme, un trabajo ya sabes. &lt;br /&gt;Le regresé la taza y le di las gracias. Me di media vuelta y me topé frente a Venus, envuelta en una bata semitransparente, lograba ver sus pezones y por su cara supe que logró ver mi erección.&lt;br /&gt;- ¿Te vas sin despedirte? Es de mala educación – dijo y se acercó, rodeándome con sus brazos, dándome un furtivo beso en la comisura de los labios.&lt;br /&gt;Claudia nos miraba de reojo fingiendo ignorar la escena mientras se servía otro café. Abracé a Venus no sé si por gusto o porque Claudia estaba allí. Mis labios rozaron los suyos con delicadeza.&lt;br /&gt;- Mejor me salgo de aquí – dijo Claudia con su falsa indiferencia. Soy diabética y tanta dulzura puede hacerme daño.&lt;br /&gt;Venus y yo nos quedamos solos en la cocina, volvimos a besarnos y lentamente su mano se deslizó hacia la erección. Sentí que iba a explotar.&lt;br /&gt;- ¿Por qué no te quedas otro rato? Me siento de muy buen humor. Noté como sus pezones se levantaban a través de la bata. Mi corazón latía cada vez más fuerte. &lt;br /&gt;- Lo siento, en verdad tengo que irme ¿Tienes frío? –pregunté mirándola a los senos.&lt;br /&gt;- Estúpido - respondió bajando la mirada y me pellizcó un brazo- está bien- dijo y se retiró -, pero nos veremos pronto ¿no es así?- preguntó al tiempo que salía de la cocina.&lt;br /&gt;- Claro - Respondí admirando sus nalgas que me conducían como el hilo de Ariadna fuera de ese laberinto de olores que era la cocina. Volví a verle el tatuaje. Se acercó al estéreo y puso la que ella, durante la noche, había escogido como nuestra canción: “Kiss of life” de la cantante Sade. “There must to be an angel by my side...”Apenas la puso Claudia se levantó y sin decir nada se encerró en su temporal refugio.&lt;br /&gt;Salí de la casa con la melodía que giraba en mi cabeza. Tenía que encontrar un ángel, cobrar un cheque y comer algo si no podría desmayarme. El cheque no era por mucho, creo que, fiel a la tradición, el enviado no me había dado la comisión completa, si no el diezmo. Pensé en ir a Puebla, la Ciudad de los ángeles, o inclusive, a Los Ángeles mismos. Pero no me bastaría el dinero para esa última opción. ¿Qué les haría pensar que el ángel prófugo estaba precisamente aquí, entre la gente que ni siquiera cree en ellos, entre la gente que, curiosamente, los considera cuentos de hadas? Había leído algunas historias sobre ángeles vengadores, ángeles caídos que buscaban hacer el bien y que por su naturaleza lograban solo provocar el mal, ángeles traviesos como Cupido, ángeles exterminadores. Pero todo ese pertenecía a un mundo diferente a este en el que vivo. Se supone que voy a reconocerlo apenas lo vea, pero no logro entender cómo. Camino por las calles sin rumbo fijo, fumo un cigarrillo de vez en cuando y no me detengo ante nada, ni los pobres ni las putas me roban la atención, pienso sólo en Venus y en Claudia y en como de alguna forma ellas dos podrían ser los únicos ángeles que haya visto. Ambos caídos. “Recuerda que el demonio fue ángel una vez”.  Me siento en una banca a recapacitar, cierro los ojos y la cortina roja aparece de nuevo. ¡Mierda! Pienso, otra vez él. Abro los ojos con cuidado pero lo que veo frente a mi no es lo que esperaba, si no el sol que aparece resplandeciente en el cielo. Me levanto y continúo la caminata. No sé por donde empezar.&lt;br /&gt;Después de cobrar el cheque y comer algo las ideas me salían más lúcidas, comenzaban a fluir mil hipótesis para encontrar al ángel. Si lo iba a reconocer apenas lo viera no importaba por donde empezar, lo encontraría sin duda. &lt;br /&gt;La tarde llegó de inmediato y la noche me envolvió en sus alas sin que me diera cuenta, el tiempo había volado y no había conseguido nada. Durante todo el día caminé sin reparar en alguna dirección y al final me encontré como por azar frente al bar “La luz”, como la noche anterior. Si ese era el destino tenía que obedecerlo esta vez, que creer en él,  pensé y entré al bar.&lt;br /&gt;Vacío. No me refiero sólo al bar, me refiero a mí también. Vacío. La gente parece estar en otro lado, sin intención siquiera de visitar el lugar, no hay música, la luz neón ilumina el vacío de la habitación…me encuentro solo en medio de la pista y algo me dice que también estoy solo en medio del mundo. Me acerco a la barra y pido una cerveza, pero el barman no me escucha, o peor aún, me ignora por completo. De repente la luz a mis espaldas nuevamente, volteo y no consigo ver nada, es demasiado brillante, me cubro los ojos y camino hacia ella sin fijarme, tropiezo con un banco. Me levanto de golpe pero ya no estoy en el bar, sigo en la calle, me dormí en una banca como un pordiosero. Discretamente me alzo y camino hacia el bar, algo me dice que la respuesta está ahí. Cuando llego veo, como el día anterior, el lugar repleto. &lt;br /&gt;En la barra pido una cerveza y enciendo un cigarrillo. “Creep” de Radiohead inunda el lugar “You're just like an angel, your skin makes me cry”. Me levanto al baño y entreveo a Venus, no quiero verla, no quiero hablar con ella, esa Venus nueva me da algo de miedo y prefiero escapar. Salgo del bar de prisa y atravieso la calle sin mirar. Tropiezo entonces con él, el ángel. “…but looking at you I wonder if that’s true...” Tenían razón. Apenas lo vi supe que era él, mejor dicho, ella. No era particularmente bella o impactante, pero tenía algo de angelical.&lt;br /&gt;- Lo siento, no me fijé- dije sin poder apartarle la mirada.&lt;br /&gt;- No te preocupes- dijo y me ofreció la mano para levantarme. La tomé y la sensación que me provocó recorrió cada uno de mis nervios, cada espacio en la piel sintió el contacto de esa mano. &lt;br /&gt;- ¿Puedo ofrecerte un trago como disculpa?- me atreví a decir, no es que estuviera flirteando, trataba de resolver un caso y veía ahí la posibilidad.&lt;br /&gt;- No tomo, gracias, pero un vaso de agua estaría bien.&lt;br /&gt;- Ven, vamos a ese lugar – dije señalando el bar.&lt;br /&gt;Atravesamos la calle, y entramos con cautela; yo escondiéndome de Venus, ella de no sé quién. Se llamaba Beatriz. Era nueva en la ciudad y en verdad no esperaba quedarse mucho, no le gustaba lo que había visto. Por primera vez me olvidé de mi humor negro y mi severa autocrítica, del doble sentido y las malas palabras. Me sentía un Dante de hogaño. Era como si el bicho que había picado a Venus me hubiera picado ahora a mí. Lo cierto es que estaba muy lejos de ser un bicho y jamás debí haber mencionado a Venus porque justo en ese momento apareció, me miró fijamente un momento y salió corriendo del lugar. Instintivamente salí detrás de ella, abandonando a la chica que me hacía compañía. Alcancé a Venus con dificultad. Consideré la posibilidad de dejar de fumar. Estaba por subirse a su auto pero la detuve. &lt;br /&gt;- Déjame – gritó sacudiéndose mi mano. Estaba verdaderamente irascible. Una lágrima se le asomaba.&lt;br /&gt;- Parece que nada hubiera pasado anoche. Hoy te apareces como sin nada, al lugar en el que sabes estaré y con otra chica. Uno te da lo que quieres y lo primero que haces es perderlo, tirar todo por la borda. No es justo&lt;br /&gt;- Tienes razón, pero no debes molestarte si no sabes porque estoy con ella. Estoy en un caso y creo que ella es la clave para resolverlo – le expliqué.&lt;br /&gt;- Tú eres el único caso que deberías resolver y no lo logras, los demás son excusas para huir de ese. Ahora si me permites. Tengo que irme- dijo y se subió a su auto.&lt;br /&gt;Me quedé inmóvil, incapaz de gritarle, viendo sólo como las luces se perdían a lo lejos. Encendí otro cigarrillo y regresé al bar, esperanzado en que la chica aún estuviera ahí. Venus tenía razón, antes de resolver los problemas de los demás, debería resolver los míos.&lt;br /&gt;Entré al bar y busqué a la chica. Obviamente había desaparecido. La busqué por todo el local sin conseguir nada. Pregunté a los meseros y nadie supo responder, dicen que pagué la cuenta antes de salir y que la chica salió justo después de mí. No había sido así, lo sé. Esta vez no podía estar soñando. Me acerqué a la mesa donde estábamos sentados y miré su vaso con un dejo de nostalgia. Aún tenía agua. Lo levanté y vi entonces un recado escrito en la servilleta: “Gracias por todo, ahora creo que volveré a casa, espero verte...después”  Doblé el  papel y me lo metí en el bolsillo, salí del bar más triste que antes. Encendí otro cigarro y me senté en la acera para terminarlo cuando el teléfono sonó. Contesté de mala gana.&lt;br /&gt;- No sé lo que hiciste esta noche y no me interesa- dijo la voz de Claudia, furiosa, al otro lado del teléfono- pero te lo agradezco, Venus acabe de decirme que por favor me vaya de su casa. Son las dos de la mañana, ¿dónde carajos se supone que puedo ir?&lt;br /&gt;- Ven a mi casa – dije sin pensarlo – podrás quedarte ahí el tiempo que quieras- dije y colgué. No me sentía con ganas de discutir.&lt;br /&gt;Emprendí el camino a casa a pie, algo me hacía suponer que el dinero en la bolsa debía rendirme más de lo necesario y tomar un taxi era inútil. No vivía muy lejos de ahí afortunadamente.&lt;br /&gt;Cuando llegué a casa Claudia esperaba bajo la puerta, tiritaba de frío. Me acerqué lentamente y la abracé. No tenía ganas de hablar y ella lo comprendió. Tomé su maleta y subimos en silencio las escaleras, entramos a casa y sin encender la luz me acerqué al estéreo y lo prendí. 5:15 The angels have gone de David Bowie empezaba apenas. Así era, los ángeles se habían ido, esta noche, sin querer había perdido dos. Abrí la ventana y miré al cielo. La solución no estaba ahí, lo sabía. La cerré de nuevo y cambié de estación: “Remembering you, how you used to be. Slow drowned, you were angels so much more than everything” Robert Smith cantaba “Pictures of you” y Claudia dormía serenamente sobre el sofá.&lt;br /&gt;- Que sueñes con los angelitos – le dije mientras le besaba la frente y la cubría con una sábana – yo espero no saber de ellos en un buen rato. &lt;br /&gt;Me quedé entonces contemplándola, hasta que el sueño me venció.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-7831270847236992694?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/7831270847236992694/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=7831270847236992694' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/7831270847236992694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/7831270847236992694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2009/04/moralejascap-2-alas-rotas.html' title='Moralejas Cap. 7: Alas Rotas'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-7916498147877569205</id><published>2008-08-23T13:31:00.000-07:00</published><updated>2008-08-23T13:38:43.100-07:00</updated><title type='text'>Sueños de aire</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="" lang="IT"&gt;                                                                                                                              A mi Angelito...con amor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="" lang="IT"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="" lang="IT"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Mi mamá dice que todas las cosas fueron creadas por Dios, que todas nos pertenecen, pero yo no sé si creerle porque no puedo tener nada de lo que me gusta. Ni una jirafa o un león, me gustaría tener una cascada y un río, pero ella dice que no. Por eso no entiendo, si son nuestras ¿por qué no me dejan tener alguna de esas cosas en casa?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Mamá dice que no puedo tenerlas porque no tenemos espacio suficiente. Papá dice que podemos traer el río a la casa y ponerlo en el patio trasero, pero hay que pedir permiso a los vecinos para que pueda ser tan grande y no quedarse como un simple estanque ¿qué es un estanque? Le pregunto y él me responde que es como un pedacito de río, donde puedo tener peces, ranas y hasta pequeñas tortuguitas, pero yo sé que las tortugas viven en el mar y que no quiero un pedacito, quiero un río completo para que los osos del bosque puedan venir a beber pero mamá dice que son peligrosos y que además esto no es un bosque. Podríamos traer el río a cubetadas, dice mi papá, pero cuando terminemos yo tendré su edad y ya no lo voy a querer. De la jirafa y el león no quisieron hablar, sólo dijeron que comen mucho y que no tenemos dinero para alimentarlos, que apenas tenemos para comer nosotros. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;¿Si no puedo tener un río o un animal que por ordenes de Dios (que es el que manda y no mi papá como él dice) me pertenece ¿cómo puedo comprobar que es cierto? No lo quiero para mi solo, no. Invitaría a mis amigos a nadar al río, a ver al león y arrojarle pedazos de pan; mi papá dice que comen carne pero no nos alcanzaría, los niños no tenemos para comprar carne. Si tuviera una jirafa los invitaría a montarla para dar un paseo por la ciudad y ver todo muy bien desde arriba y al momento de bajar usaríamos su largo cuello como resbaladilla o como tobogán. A ella la llevaría al parque a comer porque ahí hay muchos árboles y sé que las jirafas comen las hojas que están en lo más alto porque me lo dijeron hoy en la escuela. Así no gastaríamos en su comida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Papá dice que no puedo tener nada de eso porque ensucian mucho y yo tengo que ir a la escuela y hacer mi tarea y que por eso no me daría tiempo para poder limpiar lo que harían. Yo le digo que después de jugar y nadar limpiaría todo antes de irme a dormir y después de lavarme los dientes, pero no me cree y no quiere dejarme traer nada, por eso el otro día no le pedí permiso y me fui al parque, me subí al árbol más grande e imaginé lo bonito que sería ver todo montado en mi jirafa pero ni modo. Entonces ahí vi algo que podría tener en secreto, algo que mis papás nunca descubrirían: una nube. Un día antes había llovido mucho y las nubes que cubrían el cielo eran enormes, pero esas no me interesaban. Había otras más pequeñas y mas bonitas. Parecían pedacitos de algodón y muchas de ellas parecían tener forma. Había una que parecía un borreguito, esa me gustó mucho y me sentía como el principito, un personaje bien simpático de un libro que mi mamá me leyó el otro día, dijo que era un libro para niños pero yo no entendí mucho. El principito tenía una oveja en una cajita, yo quería tener la nube en forma de borreguito en mi casa. No sabía como hacer para poderla atrapar, la nube estaba bien cerquita y traté de agarrarla pero cada que lo hacía se me escapaba de las manos. Entonces agarré una ramita y se la ofrecí para ver si así se acercaba, pero supongo que las nubes no se alimentan de ramitas porque no la quiso. La nube fue perdiendo su forma de borreguito y a veces parecía una flor aunque también tuvo forma de barco. Si cambiaba tanto de forma iba a costarme mucho trabajo encontrar algo para que pudiera atraparla. Estuve mucho tiempo pensando en que modo podía llevarla a casa sin que mis papás se dieran cuenta, podía llevarla en la mochila de la escuela o en la bolsa que mi mamá usa para comprar el pan. Si se le ocurría llover entonces podría llevarla en una cubeta (como si fuera el río) y decirle a papá que a fin de cuentas su idea no me parecía mala. Pero no quería que la vieran. Así que decidí hacer una cosa, la única que no se me había ocurrido y la que mejor podía resultar. Comencé a aspirar con tanta fuerza que la nube poco a poco fue acercándose a mí, se iba haciendo pequeña y las nubes grandes comenzaban a verla de un modo extraño, como si la odiaran por ser débil y dejarse aspirar de ese modo por un niño tan pequeño. A mí no me importó y seguí aspirando fuerte hasta que no quedó nada de ella en el aire. Bajé con cuidado del árbol y corrí a casa sin soltar a la nube. Cuando llegué a mi cuarto suspiré y la nube salió, retomando su forma de borreguito. A lo mejor también podía tener forma de león y de jirafa, pero ¿cómo le haría para tomar forma de río?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Tener una nube es bien bonito porque cuando hace mucho calor te puede cubrir con su sombra y hasta hacer que llueva poquito para refrescarte. Cuando haga frío creo que no la sacaré porque luego las nubes llegan a tocar el suelo, papá dice que eso se llama neblina, y podrían llevársela. En la mañana, antes de irme a la escuela, estuve jugando con ella y me divertí mucho porque cuando pasaba cerca de mi nariz me hacía cosquillas y a mí me gusta mucho cuando me hacen cosquillas; mi mamá hace lo mismo con una pluma o con un pedacito de papel, a veces también me pica la panza y de tanto reír me duele mucho (a lo mejor es porque me pica muy fuerte).&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Después de eso agarré una botella grande y ahí, aunque me parecía que no iba a caber, pude meterla.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Cuando volví de la escuela lo primero que hice fue darle un beso a mi mamá y correr a mi cuarto a buscar mi nube. La cama estaba tendida, los zapatos y los juguetes en su lugar. &lt;span style="" lang="IT"&gt;No vi la botella. &lt;/span&gt;Comencé a buscarla debajo de la cama, en el armario, en el bote de basura pero no la encontré. Bajé corriendo a la cocina a preguntarle a mamá si la había visto. No le pregunté por la nube, creo que tampoco me dejarían tenerla, sólo le pregunté por la botella y que la quería para guardar mis canicas. Mamá dijo que no tengo tantas canicas y que la botella la había agarrado papá para comprar un refresco. Salí bien rápido de la casa y agarre mi bici, mamá salió detrás de mí y dijo que antes de salir a jugar debía quitarme el uniforme, comer y hacer la tarea. Le dije que no quería y me jaló la oreja. Entonces me enojé y no porque me haya jalado la oreja si no porque no pude salir a buscar mi nube.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Comí rápido y luego hice la tarea. Me quité el uniforme, agarré la bici y fui a la tienda...comencé a buscar la botella por todos lados pero había muchas, entonces le pregunté al señor por la botella y me dijo que no sabía. Busqué en todas pero estaban abiertas, el señor me dijo que las tapas eran de una promoción y por eso no había ninguna botella tapada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Le pedí un chocolate y me senté afuera de la tienda, me preguntaba dónde podía estar mi nube, porque ahí en la tienda de seguro no estaba, con la botella abierta ella se había escapado. Tiré la basura al bote y me subí a mi bici. Cuando llegué a casa mi papá me saludó pero yo no le contesté me subí a mi cuarto y abrí la ventana. Entonces comenzó a llover muy fuerte. Supuse que mi nube caería en forma de gotitas, entonces bajé corriendo al patio, tomé una cubeta y saludando rápidamente a mi papá volví a mi cuarto. Me sentía contento porqué quizás podría verla de nuevo. Saqué la cubeta por la ventana y esperé a que se llenara a la mitad, pensé que con esa cantidad y un poco de paciencia podría tener mi nube de nuevo y me quedé dormido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Hoy me desperté y busqué la cubeta pero ya no estaba, mamá tiró el agua sobre sus rosas, yo de coraje arranqué una y la llevé a la punta del árbol donde por primera vez vi mi nube y con cuidado la puse ahí, entre unas ramitas y mientras me bajaba del árbol una lágrima se me quería salir pero me aguanté porque dice mi papá que los hombres no deben llorar.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-7916498147877569205?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/7916498147877569205/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=7916498147877569205' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/7916498147877569205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/7916498147877569205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/08/sueos-de-aire.html' title='Sueños de aire'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-714398406036703006</id><published>2008-08-23T13:29:00.001-07:00</published><updated>2008-08-23T13:29:57.943-07:00</updated><title type='text'>Crack</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;A Per, aunque el miedo nos haya vencido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Crack. El sonido de la puerta pudo haber sido cualquier otro, pero a Víctor le pareció escucharlo así. Seco, sordo, potente. No quiso volver la mirada y se sentó sobre su camastro, colocó los codos sobre las rodillas, la cara entre las manos y se frotó los ojos, ocultando un bostezo. La sentencia estaba a punto de cumplirse. La silla eléctrica lo esperaba y él, pudiendo recordar tantas cosas, sólo tenía en la cabeza el crack que hizo la puerta al cerrarse, el sonido que adjudicaba a todas las cosas que se rompían. Era casi idéntico al que escuchaba cada vez que fracturaba un hueso, que provocaba angustia y dolor, que anticipaba la muerte. Víctor tenía ya la idea clara que su muerte estaría cargada de emociones contradictorias, de miles de voltios que recorrerían su cuerpo y no serían capaces de compararse en cantidad con las imágenes que le vendrían a la cabeza, si es que en verdad puedes ver toda tu vida un momento antes de partir. Se había imaginado espectador de una obra consumada, póstuma. Grandiosa y cruel. Sin embargo nada había en ese momento en su cabeza sino el crack de la puerta al cerrarse a sus espaldas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Se levantó de golpe y se acercó a la pared. Comenzó a contar las marcas que había hecho durante muchos años. Su afán de enumerar los días jamás había sido en espera de su ejecución, sino de su libertad. ¿Hace cuánto que no marcaba ya los días? ¿Hace cuánto dejó de creer en su abogado y en sus promesas? ¿Hace cuánto que su mujer se acostaba con otro y su hija había dejado de reconocerlo? Si había libertad ya no le importaba. Sus cómplices se habían perdido en un callejón, al poner en marcha el auto, al entrar a casa. Su esposa ya ni siquiera lo esperaba. Tomó una pluma y recomenzó a marcar el muro. Volvió a acostarse y el ruido de otra puerta que cerraban lo alteró. Encendió un cigarrillo y se puso a tararear una canción, en espera de calmarse, hasta que el sueño lo venció.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;La luz del sol penetró para posarse como un animal herido sobre sus piernas. Los pájaros cantaban a lo lejos y en los pasillos sólo se escuchaba el golpe de los toletes contra las rejas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;El animal herido comenzó a trepar hacia su pecho, a morder su cuello y antes de que mordiera por completo, Víctor se despertó. Los guardias ni siquiera habían golpeado su celda. Tomó su pocillo y bebió un poco de agua, marcó otro día sobre la pared y se acercó a la reja, se asió con fuerza y contemplando los pasillos vacíos quiso gritar, trató de hacer venir las imágenes a su cabeza, de disfrutarlas con calma sin esperar a la fugacidad de un instante que ni siquiera iba a poder recuperar, pero no lo consiguió.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Volvió al camastro, tomó un libro y antes de iniciar la lectura su reja volvió a abrirse. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Un guardia entró y le indicó levantarse y salir de ahí. Víctor cerró el libro y obedeció con desgana, se giró y puso sus manos atrás, para ser esposado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Caminaron por el pasillo oscuro y vacío, las celdas ocupadas a esa hora eran pocas. Sólo se escuchaba el rumor de sus pasos, la respiración agitada de Víctor y el ruido de la gente que en el patio pretendía fingirse libre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Fue conducido hasta la enfermería donde un grupo de médicos parecía esperarlo. Le abrieron paso y lo siguieron. Entraron a un cuarto completamente blanco donde habían sido colocadas una mesa y dos sillas. De no ser por la luz que no faltaba, bien podía ser una sala de interrogatorio. Le ordenaron sentarse y esperar. El guardia al salir cerró la puerta y nuevamente el sonido que Víctor pareció escuchar fue un crack.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;No apenas pasaron cinco minutos entró un doctor que no había notado al ingreso, se sentó frente a él y comenzó a leer en voz baja, sin prestarle ninguna atención.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Víctor entrelazó los dedos y sin decir nada miró hacia todos lados, sin encontrar la razón por la que estaba ahí. Entonces el médico habló.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;- ¿No hará ni siquiera el intento de hablar? - preguntó, mientras le ofrecía un cigarrillo - ¿No le interesa saber por qué está aquí?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;- Soy un condenado a muerte, quizá tengan que hacerme unos estudios antes de la silla eléctrica, no sé. - Respondió con timidez y tomó el cigarrillo &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;- No diga estupideces, qué nos importaría la salud de alguien en sus condiciones. Lo que le ofrecemos es una muerte menos dolorosa, o quizá su libertad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;- ¿De qué depende? - preguntó Víctor, acomodándose.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;- Usted está condenado a la silla eléctrica por crímenes que jura no haber cometido, quizá tenga razón. Quizá diga la verdad, pero yo no soy su juez ni su verdugo, tampoco soy, cabe aclararlo, su abogado. Lo que le ofrezco es la oportunidad de redimirse.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;- ¿Cómo?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;- Le haríamos una pequeña incisión en un pulso, su muerte, si se da, no sería ya por electrocución, sino por desangramiento. El proceso puede detenerse si la sangre comienza a coagular. Para esto la mayor parte de las veces necesitamos un medicamento o algo que pare la hemorragia, cosa que obviamente no le ofreceremos, otras veces para por sí sola después de unas cuantas horas, ya en un punto crítico. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;- No entiendo entonces cual sería mi posibilidad de sobrevivir - dijo Víctor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;- Si la sangre coagula y el proceso se detiene usted se va, en los documentos resultaría muerto, un acta de defunción le será enviada a su familia y usted tendrá la oportunidad de reiniciar su vida. El estado no le ofrece nada visto que usted mismo se empeñó en destruir ésta, la nueva también debe construírsela por sí mismo. Píenselo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;La posibilidad de reconstruir su vida no le parecía absurda pero la edad y las complicaciones de la anterior, los miedos, las emociones y las tristezas le impedirían empezar desde cero. El acta de defunción no servía, para su familia eran años que había muerto. Necesitaba un punto sobre el cual apoyarse. Buscó entre sus posibilidades y con tristeza descubrió que no tenía adónde ir. Decidió aceptar la propuesta. Se sometería al experimento y de todas las cosas que pudo ser, decidió convertirse en conejillo de indias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Regresó a su celda y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;comenzó a acomodar sus pocas cosas: un par de libros, cepillo de dientes, el pocillo. Tomó la foto en que aparecían su esposa y su hija, la miró durante largo tiempo y la rompió. Si había la posibilidad de recomenzar tenía que olvidarse de su existencia. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El mismo guardia lo acompañó de nuevo hasta la enfermería y antes de que entrara le puso una mano en el hombro y le deseó buena suerte.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El lugar era el mismo de la entrevista con el médico, pero ya no estaban las sillas ni la mesa, había una plancha metálica con cinturones y el lugar que antes imaginó una sala de interrogatorio se presentó como una morgue, una inminente tumba; la blancura anterior se había hecho grisácea, sombría. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Dos enfermeros entraron y le pidieron desnudarse y subir a la plancha que de pie le llegaba al pecho. Los cinturones apretaban poco pero impedían que se moviera, su frente fue asida por otra correa de cuero y era&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ya imposible ver otra cosa que no fuera el techo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El médico apareció de pronto, como un ave de mal agüero, haciendo más sombrío su paisaje, y le explicó que a partir del momento en que hiciera el corte en su pulso ya no habría marcha atrás, le preguntó de nuevo si estaba seguro. Víctor asintió y cerró los ojos con fuerza, queriendo eliminar las imágenes que tanto había buscado los días anteriores. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Sintió el bisturí frío cortar su piel, un hormigueo correr detrás de sus oídos, su corazón latir con mayor fuerza y escuchó por primera vez el "plic" de su sangre que goteaba cayendo sobre una vasija. No podía ver las dimensiones de ésta, el médico sólo le dijo que la pondría debajo, a la altura de su muñeca para evitar que el piso se ensuciara, que la sangre iba poco a poco a llenar el recipiente, pero antes de que se llenara, él debería estar muerto o a punto de irse de la prisión. El médico salió y cerró la puerta tras de sí. El crack ya no fue entonces importante, Víctor sólo prestaba atención al rumor proveniente de la vasija. Pasarían horas antes que empezara a sentir esta carencia de sangre, antes de morir. Podía retomar esas imágenes que tarde o temprano bombardearían su mente, podía detenerse a contemplar el rostro de su madre, a celebrar el gol que les dio el campeonato en la secundaria, el primer beso con Alice. Incluso arrepentirse otra vez por haberle roto la nariz a su primo mientras jugaban y por haberle disparado años después por la espalda. Podía tararear la canción del día anterior para eliminar el estrés, podía escuchar en su mente la risa de Sofía, su hija, pero el "plic" incesante y repetitivo eliminaba el placer de recordar. Le recordaba, por el contrario, que de ningún modo podía volver a escucharla y pensó que tal vez, con serenidad, podía dormir y esperar que la muerte lo sorprendiera durante el sueño. Entonces el goteo disminuyó. Víctor sintió frío, un frío que le recorría los pies y comenzó a sudar. El eco de la vasija parecía perderse en un lugar lejos de ahí, más pausado, inalcanzable. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Apretó los puños, quiso en este movimiento detener la hemorragia. El techo parecía caer sobre él a cada momento, su vista se nublaba cada vez más, el sudor bañaba sus sienes, sus cabellos. Empezó a temblar y las imágenes entonces empezaron a bombardear su cabeza, se arremetían unas contra otras como animales en estampida. La imagen de Alice y su primer beso se distorsionaron al recordarla con el ojo hinchando y la sangre saliendo de su labio partido; la sonrisa de Sofía se convirtió en un gesto de miedo ocultado por sus pequeños brazos cuando él, con un cinturón en la mano le pedía no temer, la risa de su primo en una mirada lacerada por la traición. Los cuadros en su cabeza cambiaban constantemente, no podía probar placer o arrepentimiento; las sensaciones de tan encontradas se habían neutralizado, se habían anulado a sí mismas, todo era una máscara que caía para mostrar otra, consecutivamente. El canto de los pájaros se perdía tras un disparo, el disparo tras la risa de su madre, la risa de su madre tras el llanto de su tía. Todas las emociones empezaban a acumulársele en el pecho, a asfixiarlo. Todos los ruidos hacían eco en sus oídos hasta que abrió de nuevo los ojos y miró el techo, pudo sentirlo sobre rostro, quiso levantar la mano para tratar de detenerlo pero el cinturón se lo impidió, estaba a punto de aplastarlo. El rumor de las gotas ya era más tenue. Víctor apretó con más fuerza los puños y una lágrima recorría su sien, mezclándose&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con el sudor. El goteo disminuía al ritmo que su palpitar aumentaba, pensaba que el propio corazón actuaba para regularizar el desangrado, para hacerlo de nuevo constante y terriblemente sonoro, "plic, plic, plic". Comenzó a ponerse pálido y concentrar toda su atención en el rumor que se espaciaba cada vez más. El techo parecía más cercano y de reojo intuyó que las paredes comenzaban a aproximarse.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Su corazón se agitó con más violencia al dejar de escuchar el goteo en la vasija y el frío viajó de los pies a su cabeza, su respiración se cortó y sintió que las paredes lo aplastaban, que el techo caía sobre él. Dejó de apretar los puños y abrió los ojos de golpe, alrededor ya no era gris, todo se había tornado negro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El médico entró diez minutos después y cerró los párpados de Víctor, rodeó la plancha, cerró la válvula y tomó la bolsa de suero que había estado goteando. Limpió la vasija con un trapo. Revisó el pulso, comprobó que la herida no había sangrado en ningún momento y salió, apagando la luz. Un pájaro cantó y en la sala, a obscuras, ya no se distinguía el cuerpo sobre la plancha.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-714398406036703006?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/714398406036703006/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=714398406036703006' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/714398406036703006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/714398406036703006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/08/crack.html' title='Crack'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-8178615974744957925</id><published>2008-08-23T13:23:00.000-07:00</published><updated>2008-08-23T13:29:16.516-07:00</updated><title type='text'>Sueño de una noche invernal</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Si lo que menos quería esa noche era salir, estaba desganado, desaliñado y con un sueño que parecía ganar terreno a cada segundo, sin embargo tomé el abrigo y el Ipod y salí al mismo tiempo que encendía un cigarrillo. El humo y el vaho provocado por el frío se confundieron&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mientras se dispersaban en el aire, el reloj marcaba las 11:00 PM.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Caminé por la calle mientras la voz de Nick Cave cantaba “&lt;i&gt;A wonderful World&lt;/i&gt;”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;¿Qué tiene de maravilloso este mundo? Me pregunté mientras en mi cabeza, junto a la letra dispersa de la canción, se escuchaba la voz de Claudia diciéndome que todo estaba acabado, es más, que nada había tenido un principio. Tiré el cigarrillo y lo pise con fuerza, con la misma fuerza que apreté los puños y me mordí los labios para evitar el llanto que estaba la punto de salir.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Apagué el Ipod a mitad de la canción y entré en el primer bar que encontré.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;La luz era escasa y hacía mi semblante más sombrío, encendí otro cigarrillo y penetré en la penumbra del bar. Pedí una cerveza y me recargué pesadamente en la barra. La música que salía de las bocinas semidestruidas me llenaba de un cierto sentido de angustia, como de querer correr&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a refugiarme en los brazos de una puta o en una botella de ron, pero era mágica, encantadora.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El barman limpiaba los vasos con un trapo sucio y los acomodaba detrás de sí, listos para el próximo trago. Yo fumaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Una chica entonces se sentó a mi lado, no lograba verla muy bien pero la suponía bella, mágica, encantadora. Como la música. Sólo sin esa angustia que me haría correr. Levantó la mano en un modo infantil (como cuando en la escuela pedimos permiso para salir al baño) y pidió un “Terremoto”. Encendió un cigarrillo y de su bolso sacó un libro: “Los renglones torcidos de Dios”. Curioso, pensé...quizás soy una versión masculina de Alice Gould, quizás no soy un detective privado y todo esto que pasa existe sólo en mi cabeza...entonces sonreí y di un largo trago a la cerveza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;La música inundaba todo el lugar haciéndolo un poco más lúgubre de lo que me pareció al entrar. Entonces pregunté al barman:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Quién es el que toca?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No lo sé – contestó el barman sin mirarme, preparando la bebida de la recién llegada chica&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Cómo no lo sabe?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No, es una play list – dijo y colocó el trago sobre la barra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Es Vangelis – dijo ella mientras tomaba el vaso – el álbum se llama Mythodea, es de mis favoritos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Vangelis? No lo diría, el mago de los sintetizadores, pero aquí casi no se escuchan muchos – repliqué haciendo alarde de lo que sólo había leído en revistas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Todos tienen derecho a cambiar de vez en cuando ¿No?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Si, tienes razón – dije tratando de mirarla a los ojos, pero sólo descubrí su perfil y su nariz (que me pareció maravillosa) surgía como la punta de un iceberg.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Dio un sorbo a su trago y bajó su mirada al libro, continuó la lectura en silencio. Pedí otra cerveza y encendí otro cigarrillo. El barman había vuelto a los vasos sucios y la chica había apoyado el libro en la barra mientras se tocaba las bolsas del abrigo y escrutaba en silencio su bolso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Fumas? – pregunté&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Claro – dijo – de hecho busco mis cigarros - Entonces saqué de mi bolsillo la caja metálica en que guardo los cigarrillos y sobre la barra los empujé hacia ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Cigarros o marihuana? – preguntó mirando directamente a mis ojos. Los suyos eran claros, no sabría ahora decir si verdes o azules o grises o una mezcla de todos. Su cabello en cambio lucía de todos colores dependiendo el grado de luz que recibía. A veces rojo, a veces rubio, castaño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Qué quieres fumar? – pregunté entonces, jugando, sin tratar de flirtear (nunca he sido capaz)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Un cigarro estaría bien – respondió. Acerqué más la cajita y con dedos torpes la abrí. Ella tomó uno y agradeció.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Fumó y soltó una larga bocanada. Yo hice lo mismo, tratando de imitar sus gestos, de unirme en un extraño eje paralelo a ella. Ambos dimos un trago al mismo tiempo, esto ya sin ser planeado por mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Qué haces? ¿Me arremedas? – preguntó, riendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;En absoluto, todo ha sido casual&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Me parecía más bien causal – dijo ella – me llamo Camila – añadió y me ofreció la mano. Cerró el libro que apenas había reabierto&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La tomé sin reparar y me presenté también, intenté acercar un poco más la silla pero estaba fija en el piso y me lamenté por eso. Ella notó el gesto de disgusto y me dijo que si quería podíamos sentarnos en una mesa. Asentí y pedí otra cerveza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Y otro terremoto – añadió ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Qué es un terremoto? – pregunté no logrando resistir más&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la curiosidad&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Es una bebida común en mi país – contestó y me explicó todo lo que contenía (yo sólo recuerdo la granadina) – sólo en este lugar lo preparan. Por eso me gusta venir. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Qué bien – dije sin saber en realidad que más agregar y di un trago a la cerveza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;En cambio la cerveza la venden por doquier – continuó - ¿por qué venir a este lugar?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Fue el primero que encontré. A esta hora no conozco muchas posibilidades. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Eso es cierto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Además es barata y por ahora mi trabajo no da para más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;En qué trabajas preguntó – apoyando los codos sobre la mesa .&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Quizás no lo creas, quizás te rías...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¡Ah! ¿pues qué trabajo es? – interrumpió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Soy detective privado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Privado?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Si, privado de ingenio, de inteligencia, de capacidad, de suerte...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No digas eso – rió, seguro es una mala temporada – en esta ciudad hace mucho no pasa nada. Yo estoy igual. Soy perito &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Podríamos hacer buena pareja – dije sin pensarlo mucho y me avergoncé de inmediato.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Cómo? – preguntó sonrojándose.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Si, me ayudarías con las investigaciones. Siempre he querido investigar un asesinato o algo así pero sólo me piden cosas extrañas...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿A qué te refieres?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;La gente me pide que busque sombras, nubes, corduras, hombres invisibles, ángeles...es una historia larga y complicada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Y has resuelto alguno?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Ninguno, aunque he estado bastante cerca un par de veces...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Si te pido que busques la felicidad que perdí, lo harías? – preguntó tímidamente, dando un ligero trago a su bebida y fumando de mi cigarro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Lo haría, claro, sin reparar – dije mirándola directamente a los ojos – pero no te garantizo nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Quiso decir algo más pero se detuvo, se levantó sin decir nada y fue a la barra. La música había dejado de sonar hacía tiempo y mis ojos se habían acostumbrado a la oscuridad. Encendí otro cigarrillo y hojeé el libro que Camila había dejado sobre la mesa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Regresó con otro “terremoto” en la mano y una cerveza más, acabé la que tenía de un trago y tomé la que apenas había llevado ella. Entonces la música recomenzó. &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;Tom Waits “&lt;i&gt;I hope that I don’t fall in love with you&lt;/i&gt;”. &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;Se sentó frente a mí y comenzó a contarme como su felicidad había desaparecido o como había sido robada. Cómo había sido abandonada y rechazada y hasta cierto punto humillada, volvieron a mi mente entonces todas las cosas que Claudia me había dicho y sentí que las lágrimas estaban, nuevamente, a punto de salir. Volví a apretar los puños, a morderme los labios, a apagar el cigarro con violencia. Contuve el llanto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Camila habló durante minutos u horas no lo sé...yo fumé mucho y bebí de más. Mientras la escuchaba sentía deseos de abrazarla pero también contuve eso. Ella seguía bebiendo “terremotos” y fumando de mis cigarros. No sé si era ya que habíamos bebido demasiado o ella tenía un acento diferente, con un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ch sibilante.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Me dijo entonces que sin saber por qué me agradecía que la escuchara y no sé que más...y qué si era capaz de investigar dónde fue a parar su felicidad (quizás junto a la cordura de Orlando, en la luna) y devolvérsela me daría todos sus ahorros y me regalaría el libro que llevaba con ella, que era una de las cosas más valiosas que poseía. Intentó seguir hablando mientras sus lágrimas ya desbordaban (la play list se había repetido y nuevamente Tom Waits cantaba la misma canción) pero la detuve con un gesto de la mano (la misma mano que después intentó enjugar su llanto) y le dije que con una simple sonrisa podría pagarme. Que sin saber el caso ya estaba resuelto. Que la felicidad estaba dentro de ella. No sentía ganas de investigarEntonces tomó el libro y me lo dio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No lo necesito – dije&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Tómalo, es tuyo – insistió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es parte de ti. No puedes deshacerte de algo tan tuyo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Tomó de regreso el libro y lo metió&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a su bolso. Yo la contemplaba mientras bebía y su imagen parecía surgir como Venus, de la espuma, la espuma de la cerveza....&lt;i&gt;well I think that I just felt in love with you&lt;/i&gt;...cantaba Tom Waits y quería decirle eso a Camila, sin embargo me limité a levantarme, a acariciar su mejilla, pagar la cuenta y salir del bar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Regresé a casa y eliminé todo recuerdo de Claudia. Encendí otro cigarro y prendí de nuevo el Ipod...&lt;i&gt;it’s a wonderful, a wonderful world&lt;/i&gt;...cantaba Nick Cave...y mientras cerraba la ventana contemplé la luna y recordé la sonrisa de Camila. Y después de tantas noches logre dormir tranquilo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-8178615974744957925?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/8178615974744957925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=8178615974744957925' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/8178615974744957925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/8178615974744957925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/08/sueo-de-una-noche-invernal.html' title='Sueño de una noche invernal'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-2855697243987409257</id><published>2008-08-23T13:20:00.000-07:00</published><updated>2008-08-23T13:23:28.680-07:00</updated><title type='text'>Moralejas Capítulo 6: Un dulce olor a muerte</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Ana llegó de golpe a mi vida y su estancia fue tan breve como su nombre. En ese momento mi vida era más confusa que de costumbre. Claudia seguía ahí y Venus había llegado para quedarse. Se supone que debía escoger entre una de ellas. Era como estar suspendido en el espacio o, mejor, como caminar sobre la cuerda floja entre dos grandes edificios. Ana apareció entonces para detener mi caída cuando las dos se cansaron de esperarme y cortaron la cuerda sobre la que caminaba.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Había llegado una tarde a la oficina, entró en el más lúgubre de los silencios y se acomodó en la silla. Vestía colores claros que contrastaban con su piel morena y un sombrero azul pastel que cubría la mitad de su rostro. Una extraña mezcla de nostalgia y felicidad se desprendía de ella. Tomó una foto de su bolso y la colocó en el escritorio, empujándola con la delicadeza de sus dedos para acercarla a los míos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;En la foto aparecía vestida exactamente igual, a su brazo izquierdo parecía haberse asido otro, invisible. Fuera de eso no había nada especial. Observé la foto unos cuantos minutos. Nada. La impresión era la misma del principio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Si me das la otra puedo encontrar las diez diferencias – dije poniendo la foto nuevamente sobre el escritorio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;No hay ninguna otra, es la única que tengo de él.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;¿De él? Aquí no hay nadie, sólo tú.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;No sé si lo entiendas – su voz era suave, no como el terciopelo, quizás como la seda- quiero que encuentres al hombre de esa foto. No puedes verlo pero sé que en esa foto había alguien junto a mí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Parecía que los casos absurdos eran mi especialidad, que alguien me había anunciado como detective de lo obtuso y lo paranormal, ya ni siquiera creía que querían engañarme, estaba acostumbrándome a ese tipo de cosas. Menos mal, creo que a esta altura detestaría sentirme un verdadero detective, como esos que me gustaba ver en la tele cuando era un niño, empuñar una pistola, perseguir al malo y molerlo a golpes o de plano, matarlo. Ni siquiera soy un tipo violento pese a ser amante de las cintas de artes marciales. Y bueno, al final creo que tenía razón, parecía que había alguien junto a ella.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;-&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;¿Qué debo hacer cuando lo encuentre? - Claro, si consigo hacerlo. Ya una vez me pidieron recuperar una sombra y no lo logré, ahora un hombre invisible suena más difícil.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;-&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Matarlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;No apenas había pensado en no volverme un asesino me proponen hacerlo; considerando las cosas podría lograr más éxito pero reflexionándolas bien sería mucho más fracasado. Me hace falta sangre fría&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Soy detective, no sicario. No puedes pedirme eso – repliqué&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Si no lo matas, él me matará. Te daré lo que quieras. Dijo y se recargó ligeramente en el escritorio, su rostro se ocultó más pero su seno se asomó un poco. Era estupendo, pero no podía hacer caso ahora a las insinuaciones. Claudia y Venus giraban en mi cabeza como buitres sobre carroña.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;¿Cómo lo sabes? Digo, nunca lo has visto. ¿Cómo podría matarte un ser que posiblemente no existe?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Esa vez sentí un contacto frío en el brazo, sentí que ese alguien me tomaba para llevarme a no sé dónde – claro si lo supiera no tendría por qué venir, podría ir ella misma y acabarlo en cualquier momento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;De cualquier modo ¿Cómo sabes que era hombre? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Por el olor, soy una mujer de olores, todo lo catalogo así, tú por ejemplo, hueles a soledad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Disculpa pero estás hablando de un concepto abstracto, la soledad, la tristeza, la nostalgia no tienen olor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Eso crees y sin embargo lo percibo y esas tres cosas huelen diferente. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;¿Es decir que lo oliste y olía a muerte u olía a hombre?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;A veces dos conceptos van juntos en un solo olor. Creo que ya lo entendiste, ¿podrías ayudarme?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Quizás si podía ayudarla, de algún modo también me considero un hombre de olores, más que de piernas o de nalgas. Me encantan los olores. Y es cierto que dos conceptos pueden encerrarse en un solo olor, a veces más. Cuanto percibo el ligero olor a cebolla de Claudia las sensaciones se revuelven como peces contra la corriente, juegan en mi pecho, van de un extremo a otro. Es quizás ese olor a cebolla el que me hace llorar o tal vez, como versa la canción, es el humo del cigarrillo que siempre pende de mi boca. Enciendo uno para comprobar la teoría, y no basta. Ana me miraba fijamente, esperaba una respuesta pero algo en mí decía que no la necesitaba. El caso era mío y no iba a abandonarlo. Se levantó entonces y vi que sus formas eran mejor de pie, regularmente es al revés, una mujer que ves en el metro o el camión suele decepcionarnos apenas se levanta, raras veces es lo que supones mientras la contemplas sentada. Como sea, Ana se levantó, se acomodó el sombrero para ocultar un poco más el rostro y de su bolso sacó un fajo de billetes, sin contarlos me ofreció la mitad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Esto es sólo el principio, cuando lo hayas matado te daré la otra mitad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;OK. Aunque esto ya parece bastante – dije y pensé que al decir la otra mitad incluía también la mitad del rostro que nunca pude ver. Sentí extrañamente que me enamoraba de ella, así, sin más ni más, en ese preciso instante. Cuestión de hormonas quizás, de olores. Si ahora olía a soledad, tal vez más tarde podría oler a sexo y a abandono.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Contemplé durante unos minutos la foto. A simple vista no había nada, sólo ella, su boca carnosa encerrada en una mueca de nostalgia también, un dejo de tristeza, sus colores alegres y su brazo asido a otro brazo transparente. Analizándola mejor parecía que algo en verdad se apoyaba a ella. Usé una lupa y adiviné la piel erizada, a lo mejor por el frío que decía, a lo mejor por sugestión mía. &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;Me&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; alcé&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt; de la silla y prendí la radio: “&lt;i style=""&gt;I’ve been living so long with these pictures of you…”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;¿Dónde puede estar un hombre que huela a muerte?, no lo sabía con exactitud. Salí de la casa y abandonando mi gabardina tomé un suéter negro, como si ya estuviera de luto por la posible muerte de Ana. En realidad nunca me dijo su nombre, nunca se lo pregunté, pero estoy seguro que ese era, al menos dentro de mi realidad. Visité pompas fúnebres, cementerios, hospitales: todo recordaba a la muerte pero nada olía a ella; estuve en velorios llorando a seres que desconocía, sintiendo que en cada una de esas vidas que se iba perdía algo yo también, como si esos muertos fueran los míos. En uno de esos velorios entreví a Ana, vestida de negro, el sombrero, negro también, calado hasta la mitad del rostro. Ya vestía su propio luto o quizás el mío porque sabía ya que moría por ella. Me acerqué con cuidado y tomé su brazo. La gente no nos notaba siquiera. Ella no dijo nada, sólo se dejó guiar fuera del lugar, salimos al estacionamiento y ahí, contra un coche, la besé. Había algo de amargo en sus besos, un deseo incontenible de morder y lastimar, sin embargo no lo hizo, su lengua entraba en mi boca como una espada, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;me cortaba el aliento, me asfixiaba. Sería hermoso morir de esa forma. Toqué sus caderas, acaricié sus costados, sus pechos, sus nalgas. De repente sentí frío, un frío que recorrió mi piel como una serpiente y me inmovilizó.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Ana quedó petrificada también, nos separamos de inmediato y fingimos no conocernos, fingimos incluso que el otro no estaba ahí y buscamos con los ojos a alguien más, alguien que parecía estar ahí, acechándonos, algo más que un simple voyer. Un olor se desprendió del suelo y creo, por la forma en que Ana se mordía los labios, que era el de la muerte. Ella salió corriendo, yo permanecí pendiente de lo que me rodeaba, busqué un arma instintivamente pero recordé que nunca las cargaba. Me recargué en la pared y encendí otro cigarrillo. El humo penetró como un taladro a los pulmones y tosí hasta que las lágrimas salieron. No traía ningún arma y sin embargo me defendí, el cigarro eliminó sea el frío que el olor que impregnaba todo el lugar. Terminé el cigarro y salí inmediatamente de ahí. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Durante la noche estuve recapacitando todo, recordando el extraño olor, recordando ese frío que repentinamente atacó mi piel, mi sangre, mi esqueleto. Sentí incluso que volvía a atacarme y mi cama estaba vacía, sin nadie que pudiera cubrirme de él, sin Claudia con su olor a cebolla que habría eliminado el olor a muerte que persistía ligeramente en mi nariz, sin Venus cuyas alas no podrían cubrirme del frío. Y para colmo, estaba quedándome sin cigarros para que me ayudaran esta vez. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;¿Qué fue exactamente lo que sucedió? ¿Qué fueron esos besos, esa sensación de hundirme en el vacío, esa ligera asfixia, esa instantánea muerte? Había cabos que no lograba atar. Ana parecía convertirse en todos mis demonios, sus labios que cortaban como la orilla de un vaso eran semejantes a los de Claudia, sus formas generosas semejantes a las de Venus y sin embargo no me vino a la mente ninguna de las dos en ese instante. ¿Por qué entonces surgieron ahora? Quizás Venus tenía razón al decirme que el único caso que debía resolver era yo, quizás Claudia tenía razón en decir que el único caso que debía resolver era Venus. A pesar de todo creía entonces que el único era Ana, que debía ver más a fondo, y ahí resolvería todo. Me estaba enamorando extrañamente. No pretendía ya buscar al hombre invisible, sino traer a Ana hacia mí. Para protegerla. No era un buen detective, no tenía ganas de volverme asesino, pero siempre he sido sobreprotector.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Encendí un cigarro y escuché a lo lejos un auto que pasaba. El sueño había desaparecido y el calor de la habitación comenzaba a asfixiarme, necesitaba llorar más muertos. Volví al lugar donde había visto a Ana hacía pocas horas. El llanto era un vago recuerdo y el acre olor de los cirios recién apagados inundaba el lugar. Tal vez las sensaciones también tienen su propio aroma. Olía a abandono. Todos se había ido, sólo el féretro se encontraba ahí, solo escuchaba el sonido de mis pasos sobre el mármol, el crepitar del tabaco cada vez que aspiraba en pequeñas dosis mi muerte. Entonces el olor, el olor de la muerte y el frío aparecieron de nuevo. Esta vez me mantuve firme, aspiré con tranquilidad para evitar complicaciones, solté la bocanada de humo que escaló lentamente mi labio para volver a entrar por la nariz. El olor no desaparecía. Cerré mi gabardina, inconscientemente me la había puesto sobre el suéter que nunca me quité, y el frío parecía encerrarse más, ligeros soplos entraban en mi piel como agujas, como pequeños monstruos que mordían cada espacio. Levanté la solapa de la gabardina y el cuello sufrió lo mismo. Vi entonces que la tapa del féretro estaba abierta, me acerqué con miedo como si fuera mi cadáver el que yacía ahí y la idea de encontrarme frente a mi propia muerte hizo que el miedo se convirtiera en terror, entonces las piernas se me paralizaron por completo, no lograba siquiera dirigir la mirada al interior. Levanté con mucho esfuerzo mi mano y prendí otro cigarro hasta consumirlo, casi sin tomar aire, hasta quemarme los dedos. Las piernas retomaron poco a poco su movimiento y casi por voluntad propia me acercaron al ataúd. Lancé una mirada rápida. El olor a muerte eliminó esta vez al del cigarro, el frío penetró los huesos y se clavó en el corazón cómo una estaca. No era exactamente mi muerte lo que descubrí: era la de Ana. El sombrero negro seguía cubriéndole el rostro, la mueca que hizo en el estacionamiento era la misma que tenía ahora; el olor que invadió el mismo lugar antes ahora e desprendía de ella. Acerqué mi mano a su rostro y acaricié sus mejillas, hice por levantar el sombrero pero algo me detuvo, como si un brazo invisible se asiera al mío, reaccioné con velocidad para tomarlo y mis dedos solo penetraron el aire, se perdieron. El asesino había logrado su objetivo y no bastaron mis intenciones para salvarla. Ana había sido asesinada. Había estado allí para verme caer y detener la caída: yo no fui capaz de salvarla como ella lo había hecho conmigo. Sabía que no había elección entonces, ni Venus ni Claudia importaban, ya había elegido entonces, pero era demasiado tarde. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Salí del lugar sin volver la mirada, encendí el último cigarro y volví caminando a casa. La ciudad estaba desolada, ni siquiera un automóvil se oía a lo lejos, estaba completamente solo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: courier new;" lang="ES-MX"&gt;Entré a casa y apagué el radio, la voz de Tom Waits se desvaneció de golpe, me desvestí con desgana y encendí la luz. Tomé la foto de Ana y vi que &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;algo había cambiado entonces: El brazo invisible comenzaba a visualizarse, una gabardina cubría casi por completo la manga de un suéter negro, y la mano sostenía un cigarrillo. No quise ver más y la rompí. Cerré los ojos entonces mientras me acostaba, aspiré profundamente tratando de descubrir el aroma de la habitación y en el más profundo de los silencios me quedé dormido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-2855697243987409257?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/2855697243987409257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=2855697243987409257' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/2855697243987409257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/2855697243987409257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/08/moralejas-captulo-6-un-dulce-olor.html' title='Moralejas Capítulo 6: Un dulce olor a muerte'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-9028596846144119412</id><published>2008-08-23T13:19:00.001-07:00</published><updated>2009-01-13T15:09:07.481-08:00</updated><title type='text'>Preguntas</title><content type='html'>&lt;p style="font-family: arial;" class="MsoBodyText"&gt;Lo primero es un dolor en el costado, como un golpe de pugilista profesional o un cólico quizás, una sensación que dan ganas de quedarse tirado en el piso, retorciéndose de dolor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Lo segundo es un dolor o mejor dicho un ardor, como un tiro o una quemada de cigarrillo, una sensación que dan ganas de correr a la toma de agua más cercana y lavar de inmediato, de aliviar el ardor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Lo tercero es simplemente un dolor seco, por decirlo de algún modo, una sensación para quedarse de pie, tratando de descubrir que fue lo que nos golpeó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Lo cuarto es la caída, irremediable, queriendo retorcernos, queriendo correr para mojarnos la herida, queriendo mantenernos de pie hasta ver que sucedió en realidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Lo quinto es la oscuridad, una sensación de querer dormir, un silencio que reúne todas las voces, un deseo de...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Me despierto de golpe en medio de estas palabras pronunciadas por una extraña y al mismo tiempo familiar voz, me seco el sudor que moja mi rostro y observo el reloj. Son las cinco de la mañana. Me levanto, enciendo la radio y mientras la voz de Nick Cave canta “Where the wild roses grow” me pregunto ¿un deseo de qué?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Camino por la calle fumando un cigarrillo, escucho el Ipod que va de un estilo a otro sin reparar en nada, pasa de Interpol a Stray cats de Björk a Billy Holiday, de Radiohead a Pearl Jam y la pregunta sigue girando en mi cabeza. A estas horas de la madrugada la calle está desierta y aún quitándome&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los audífonos logro escuchar muy bien la música. El rumor lejano de un auto o un gemido de algunos amantes nocturnos escondidos en el parque o dentro de otro auto a veces interrumpen las melodías. Observo la luna y las estrellas mientras exhalo lentamente la última bocanada, lanzo el cigarrillo que dibuja una pequeña constelación por el piso antes de apagarse por completo. La voz de Björk (ah esa voz que se desliza suave como el terciopelo por el aire de la noche estrellada) canta “Enjoy” y la primer frase de la canción, &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=""&gt;I wish I want to stay here, &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt;hace nacer nuevamente la pregunta: ¿un deseo de qué?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Casi sin darme cuenta la caminata nocturna, a esta hora casi matutina, me lleva a un lugar al cual hace tiempo no iba. La casa de Claudia. Ella es por así decirlo, la mujer de mis sueños, la que me causa pesadillas, creo que esa es la razón por la cual sufro de insomnio. Toco el timbre una, dos, tres veces. Hasta que tras la puerta escucho sus pasos acercarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;font-family:arial;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;font-size:7;" &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Morales – dice con indiferencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;font-family:arial;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;font-size:7;" &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Buenos días, pasaba por aquí y quise saludarte – respondo a su indiferencia con una sonrisa&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;font-family:arial;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;font-size:7;" &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No debías molestarte – dice – no a esta hora.&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;font-family:arial;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;font-size:7;" &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Lo lamento pero sabes como soy...&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;font-family:arial;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;font-size:7;" &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Si que lo sé, por eso no quiero verte más...&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;font-family:arial;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;font-size:7;" &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Lo sé de sobra pero – me detengo y me doy cuenta que dormía con la música encendida – ¿Aún duermes con la música puesta?&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;font-family:arial;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;font-size:7;" &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Malas influencias – dice y no puede evitar sonreír – pasa, te preparo un café.&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Entro a la casa y noto que nada ha cambiado, los libros sobre el comedor, la mesa de centro, el cenicero lleno, la taza de café a medias, los cuadros de Dalí.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" face="arial" style="text-align: justify;"&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt; 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Enciendo otro cigarrillo, me siento en el sofá, hojeo algunos de los libros sobre la mesa de centro: Houellebecq, Bolaño, Fante, Ammaniti, Kristof, De Prada. Sin duda ha mejorado en sus gustos. Me levanto y voy al estéreo y busco entre sus discos uno que le regalé en los albores de nuestra relación, Murder Ballads, y pongo el track número cinco, la canción con la cual me desperté: &lt;i&gt;Where the wild roses grow.&lt;/i&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Vuelvo a acercarme a ella y ya sin abrazarla le digo al oído:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿ Sabes de qué habla esa canción?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Sí, lo sé, me lo dijiste muchas veces – contesta con fastidio.&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Ah sí? ¿Y de qué habla? – la reto.&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;De un tipo que lleva a su novia al río y la asesina.&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Error- le contesto – no es su novia, es sólo una chica linda, no tuvo el tiempo de enamorarse de ella y mucho menos de hacerla su novia.&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Lo que sea – responde – lo importante y lo triste es que ella espera amor no su muerte...&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Qué se sentirá morir en manos de la persona que crees la esperada?&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; ¿Cuántas sensaciones habrá?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Mmm – piensa – depende del tipo de muerte. Ella muere de una pedrada si no mal recuerdo. Así la sensación puede ser única o como una tremenda jaqueca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Morir de una cuchillada – digo esto inconscientemente - ¿Cómo se sentirá morir de una cuchillada?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Es curioso que lo preguntes, antes de que llegaras soñé morir apuñalada por la espalda. Y ahí&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fueron varias sensaciones, no sabría contarlas...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Qué es lo primero que sentiste? – pregunto mientras debajo de la música escucho mi corazón latir con violencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Lo primero es un dolor en el costado, como un golpe de pugilista profesional...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Entonces su voz se pierde detrás de mi mano que le impide gritar, la sangre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;corre por la otra que aferra el cuchillo (quién sabe de dónde lo saqué, tal vez de su cocina, quizás lo traje todo el camino escondido en la chaqueta) que penetra su carne. Contengo sus esfuerzos por liberarse y presiono más. Lentamente cae y en el piso sólo contemplo sus ojos brillosos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Salgo de la casa y enciendo el Ipod: Björk canta Possibly maybe... El aire frío de la mañana recorre mi piel, pero el sol está por salir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-9028596846144119412?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/9028596846144119412/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=9028596846144119412' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/9028596846144119412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/9028596846144119412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/08/preguntas.html' title='Preguntas'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-5748659451990552579</id><published>2008-08-23T13:14:00.001-07:00</published><updated>2008-08-23T13:15:28.693-07:00</updated><title type='text'>Tomás</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%;"&gt;No manita, si ya me lo decía mi madre: entre más vieja más pendeja. Pero ¿cuál? Yo sí lo quería y bien harto namás que aquel cabrón abusó. Así como dice la canción brasileña esa que bailamos en los quince años de mi prima Martita…sacó ventaja de mí…Ya ves que dicen que cuando uno es muy noble los demás luego luego a ensañarse, pero yo lo hacía con amor, con gusto. Y pus por ahí fue por donde me dieron en toditita la madre. Por noble y por pendeja. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;Mira que cuando nos juntamos el muy cínico me dijo “mira mamacita, tú ahorita le chingas tantito, en lo que me encuentro un buen trabajo, eso de andar en la micro ya no me gusta y cuando lo encuentre te voy a dar la vida que te mereces” y yo ahí de tarada voy a creerle, pero el güey namás me hablaba bonito y yo caía redondita, babeando como chamaca con su primer novio. Me puse a trabajar en friega todos los días.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;Pus yo andaba de secre con un licenciado todo bien fufurufo que namás me echaba los perros. Me llevaba de aquí pa’ lla’ como calzón de puta. Me iba re bien, no me puedo quejar. Además si estaba re bueno el licenciado, pero namás me quería quebrar los huesitos y bye bye. No, no. Podría ser mensa pero no puta, eso nunca. Además yo estaba re enamorada del Tomás y no me pasaba para nada la idea de estar con otro, aunque ahorita si me lo dijeran si me echaba al licenciado y mira, hasta pudiera ser que trajera ya un carrazo y unas joyas, andar de viaje por las Europas, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;por Nueva York y no en estas pinches fachas, pero pus ya lo bailado nadie me lo quita. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;Si al menos hubiera ahorrado… porque mira que me lo llevaba a Acapulquito, a comer a &lt;st1:personname productid="la Condesa"&gt;la Condesa&lt;/st1:PersonName&gt;, ¡Ah, porque eso sí! El naco se sentía muy de la &lt;i style=""&gt;high&lt;/i&gt; y decía que esos rumbos deberían gustarme, que empezara a acostumbrarme porque esa era la vida que me merecía. La verdad si estaba bonito pero cuando veía mi dinero irse en puros caprichitos del señor empezaba a ver más esta realidad que la que él me prometía. Pero bueno, yo seguía con el lic que ya no me echaba tanto los perros porque entro una vieja más nalgona que yo y se robó toda su atención. Mejor para mí…Yo, a pesar de todo, estaba feliz. Hasta ese día.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;¡Ay mana! Tú sabes el pinche coraje que me da nomás de recordarlo. Y todavía escucho bien claritas las palabras de mi mamá: tú entre más vieja más pendeja, mira que &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mantener a ese huevón que no levanta las manos ni pa peinarse. Es que ese día me pidió dinero quesque pa comprarse un traje porque iba a una entrevista de trabajo. Me puse re contenta que me lo llevé al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Palacio de Hierro y con la puta tarjetita le compré a mi rey su traje Calvin Klein, sus zapatitos Michel Domit, su camisa Yves Saint Laurent y su corbatita Hugo Boss. Eso sí, se veía bien papacito el cabrón, namás de verlo enfundado en tanta cosa se me antojaba abrazarlo, apapacharlo, agarrarlo a besos, agarrarle sus huevitos y…no, pérate ya me estoy desviando. Total que llegamos a tiempo para comer y que se echara un baño, ni modo de irse todo elegante pero apestoso. Aunque le compré su locioncita Perry Ellis un baño siempre ayuda…total ya parezco comercial. El chiste es que todavía me dice el descarado “oye pero dame pal taxi, ni modo de irme como cualquier hijo de vecino” y ahí voy yo. Tirando dinero como si me lo regalaran. Pus me dio un beso de esos que me enchinaban la piel y serio manita, namás me faltaba el pañuelo pa verme como vieja babosa de película chafa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;Me metí re contenta y comencé a imaginar un montonal de cosas bien bonitas hasta que me habló el jefe, que tenía una comida y necesitaba una acompañante ¿cómo? No, la nalgona no estaba disponible y eran horas extras y más trabajo. Le dije que podía pero tenía que ser rápido porque tenía que cenar con mi marido para festejar su nuevo trabajo Pensé que con esa lanita le iba a comprar otro perfumito porque el otro estaba medio dulzón.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;Pus me bañé y me vestí en chinga y como pude llegué al restaurante ese. Imagina que impresión me llevé cuando vi al Tomás, agarradito de la mano con otra pinche vieja, hablándole al oído. Se me subieron todos los colores y sin decir nada me encaminé a la mesa de Tomás. En otra mesa ya estaba el licenciado, sentadito y elegante como siempre, con otra pareja, pero ni caso le hice. Me seguí de filo empujando a los meseros y cuando me encontré de frente a los dos tortolitos sin decir ni agua va, le solté tremendo chingadazo a él, porque no fue una cachetada, en la cara. Se fue de espaldas no sé si del susto o del guamazo. La vieja se levantó de la silla y antes de que abriera la boca también le solté un madrazo. Lo que yo no vi es que la tarada estaba comiendo y traía el tenedor en la boca. Digo, a quién chingados se le ocurre dejarse el tenedor en el hocico. Pus del madrazo se le enterró el tenedor y le atravesó el cachete. Tomás ni dijo nada, se levantó y se fue corriendo el maricón. A mí con el miedo me basta. Iba a salir tras de él y empecé a gritarle puras majaderías como &lt;st1:personname productid="la Carmencita Salinas"&gt;&lt;st1:personname productid="la Carmencita"&gt;la   Carmencita&lt;/st1:PersonName&gt; Salinas&lt;/st1:PersonName&gt;, pero ya me habían agarrado los meseros y la vieja esa namás me veía como si no lo creyera, no podía gritar (además ¿cómo? si traía un tenedor atravesado en el hocico). Se armó un escándalo en el restaurante y aun soltando patadas no me pude escapar. Me llevaron a la delegación y ahí entre policías marimachas y putas pasé veinte horas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;Después me trajeron para acá. No sé cuando me dejaran salir. Tomás no ha venido a visitarme. Pero dicen por ahí que lo está pensando. ¿Tú crees que si venga? Lo extraño mucho y ya hasta lo perdoné.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-5748659451990552579?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/5748659451990552579/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=5748659451990552579' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/5748659451990552579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/5748659451990552579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/08/toms.html' title='Tomás'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-4287408195990965495</id><published>2008-08-23T13:11:00.000-07:00</published><updated>2008-08-23T13:56:19.991-07:00</updated><title type='text'>Lágrimas en el cielo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" face="arial" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;  &lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;A Huicho, por todo lo que nos dejó;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El más pequeño jugaba con un rehilete mientras el otro pateaba a duras penas un balón. La madre observaba a poca distancia mientras platicaba con la abuela sobre los pormenores de una maternidad prematura. Él, en cambio, los veía desde lejos, escondido tras un árbol. El parque estaba casi vacío y las risas se escuchaban con un eco repetido que resonaba en sus oídos como un canto celestial. Como el que ahora se negaba a escuchar para mirar a esos niños. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El aire frío comenzaba a arreciar y la madre los abrigó como Él habría querido hacerlo, puso un gorro en cada cabeza y plantó un beso en cada frente; Él no pudo evitarlo y sonrió.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Detrás del árbol era un poco difícil ver pero acercarse ya no le estaba permitido, como tampoco le había sido permitida esta reciente visita.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Tomó entonces un poco de aliento y comenzó a mover las alas para colocarse en la copa del árbol y poder ver mejor. El árbol no sólo le servía para cubrirse de los niños que sin duda alguna habrían podido verlo, también le servía para impedir que alguien en las alturas pudiera descubrirlo y llevarlo de regreso al lugar donde ahora pertenecía. Había decidido correr ese último riesgo con tal de poder ver mejor a los niños que jugaban. La luz tenue del sol a sus espaldas le brindaba más posibilidades para mantenerse siempre menos visible a ellos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El mayor había abandonado el juego de pelota para montarse en una pequeña moto eléctrica tras la cual la madre caminaba extendiendo los brazos en caso de una posible caída; el pequeño continuaba con el rehilete sin poder entender su funcionamiento y llevándolo continuamente a la boca. El viento soplaba moviendo los cabellos de la abuela que cubría su cuello con la bufanda que alguna vez fue de Él.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La luz del sol se hacía más tenue. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Las hojas empezaban a ceder al viento provocando un ligero zumbido y el canto de los grillos comenzaba a escucharse. La madre tomó al más pequeño entre los brazos y la abuela hizo bajar al inofensivo motociclista de su vehículo para tomarlo de la mano y conducirlo hacía la camioneta, para volver a casa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Él extendió sin querer una de sus alas y la sombra se proyectó por encima de la motocicleta abandonada repentinamente y el pequeño conductor notó ese movimiento, entonces soltó la mano de la abuela y corrió, no sin dificultades hacia donde estaba el árbol, hacia donde estaba Él. Él, por su parte sintió miedo y se dejó caer sobre las ramas para esconderse, rasgando sus alas y golpeando sus piernas. Quiso gritar pues el dolor fue insoportable, apenas comenzaba a recuperarse de las heridas que lo habían llevado a ese estado, pero lo evitó. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El niño se acercó al árbol y comenzó a mirar hacia arriba, Él trataba de no moverse para impedir llamar más su atención. Las hojas eran tupidas y no podía verse si en el árbol había una ardilla o un búho o en este caso, no podía verse si estaba Él. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;La abuela se acercó con más calma al ver que el impulso del niño no lo había llevado más lejos de ese árbol y con voz tranquila le preguntó que buscaba, el niño no contestó y sólo señaló las ramas entrecruzadas y las hojas espesas. Es un pajarito, dijo la abuela, y para convencerlo le mostró una de las plumas que había caído al suelo y le hizo cosquillas en la nariz. Lo volvió a tomar de la mano y lo alejó del árbol otra vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Él entonces trató de reincorporarse pero no lo logró, el dolor de las piernas había llegado a los tobillos que era la parte que más había sufrido y afanoso soltó un respiro de alivio al no verse descubierto. Quiso esperar un poco para volver a intentarlo pero una mano entonces tomó la suya, ayudándolo a levantarse y a descender del árbol. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Sabes que no puedes venir más acá – dijo la voz del otro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Lo sé – contestó Él – pero no puedo evitarlo. Eso que ustedes llaman el cielo para mí es el infierno si no estoy con ellos. Te lo pido, déjame quedarme aquí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No puedo, no depende de mí, lo siento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Espera sólo a que se recuperen mis piernas, deja que el auto que los lleva se vaya de aquí, quiero ver al menos una vez la sonrisa del más pequeño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Tenemos que irnos ahora – dijo y pasando sus manos sobre las piernas añadió – ahora tus piernas están bien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No quiero irme – rebatió Él – quiero quedarme aquí, quiero verlo sonreír, quiero enseñarle al mayor a jugar fútbol, quiero que el pequeño aprenda a soplarle al rehilete, quiero acariciar el rostro de mi madre y decirle que todo está bien…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Lo has intentado y no ha funcionado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;El mayor me ha visto y lo sabes – interrumpió Él – quiero que el otro lo haga también.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Vamos – insistía el otro sin cambiar el tono calmo de su voz – el auto está por partir. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Aún no, mira. Están bajando otra vez. Tienen la llanta ponchada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El abuelo que hasta entonces no se había dejado ver abrió la cajuela y tomó las refacciones, todos bajaron del auto. La noche había caído y la oscuridad era tan densa que cuando los pájaros sobrevolaban el cielo parecían extraños peces nadando en la profundidad del océano. La madre bajó nuevamente la motocicleta y encendió las luces del auto (que rasgaron la oscuridad como un golpe de espada y las aves desaparecieron) para poder ver mejor al niño que ahora corría tratando de atrapar una luciérnaga. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Él y el otro contemplaban la escena nuevamente detrás del árbol. La abuela tenía al más pequeño de los niños en brazos. El rehilete yacía sobre el asiento trasero. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El abuelo inició las maniobras para poder cambiar la llanta y accidentalmente se golpeó con la llave de cruz, gritó del dolor y el pequeño en brazos que comenzaba a dormir se despertó entre los llantos y los gritos correspondientes para un niño de su edad. El abuelo encendió un cigarrillo y tomó el rehilete, para darlo al que ahora lloraba y tratar de calmarlo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El niño tomó el rehilete y lo llevó de inmediato a su boca. Movió las aspas con sus pequeños dedos y al intentar girar casi golpea el rostro de la abuela que le daba un beso en la mejilla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El abuelo apagó el cigarrillo con el pie y retomó la compostura de la llanta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Quién es? – preguntó el otro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Ese es mi papá – dijo Él – quisiera ayudarle a cambiar la llanta, quisiera fumarme un cigarrillo con él, tomarme una cerveza, también quisiera abrazarlo y decirle que todo está bien…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Me gustaría ayudarte – dijo el otro posando una mano sobre su hombro – pero mis ordenes son otras…tú sabes que Dios…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No metas a Dios en esto, no quiero saber de él – gritó Él - ¡Estúpido Dios!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¡No blasfemes! Te recibió en su reino&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No me importa lo que haya hecho, yo quiero estar aquí, con ellos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Calma - dijo el otro e intentó tomar su brazo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Entonces Él se movió con rapidez y evitó el contacto. Un trueno se escuchó a lo lejos y en ese momento de distracción aprovechó para empujar al otro y trató de volar hacía donde su familia se encontraba. A abrazar al más pequeño de sus hijos, a su madre, a su padre, al mayor le regalaría la luciérnaga que tenía en la mano desde que lo vio perseguirlas, abrazaría a su esposa…entonces otro trueno se escuchó con más violencia y un rayo partió el horizonte en dos. Apenas se había elevado unos metros&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y sintió que algo aferraba uno de sus tobillos con fuerza, el dolor le hizo cerrar los ojos y apretar los dientes. El otro le serraba el tobillo con una mano que le pareció gigantesca, de fierro, como la mano de Dios. Contuvo el grito de dolor y agitó las alas con violencia provocando un aire que sacudió la copa de los árboles, ahuyentó a las aves que se habían posado ahí. Su cuerpo golpeó nuevamente contra las ramas y el dolor en el tobillo se intensificó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Sabes que tengo los tobillos destrozados – dijo sin dejar de mover las alas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;También sé que tienes el corazón destrozado – contestó el otro – pero ya no hay nada que puedas hacer. Baja por favor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Cedió un poco pero al ver que la fuerza del otro disminuía se elevó de nuevo, entonces el otro aferró ambos tobillos y el grito ya no pudo ser contenido. La luciérnaga escapó de su mano.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Batió las alas con más fuerza y el grito fue cubierto (gracias a Dios) por otro trueno. El viento que provocó apagó el cigarrillo de su padre que ya había terminado de cambiar la llanta, el mayor de los niños se había bajado nuevamente de la moto y el más pequeño sonreía. El mundo se detuvo en ese momento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Él dejó de agitar las alas y el otro soltó sus tobillos. Descendió hasta tocar el piso y apoyándose al árbol contempló la sonrisa del niño. El movimiento impetuoso de sus alas hizo que el rehilete girara, que el niño sonriera. Él contuvo su llanto y volteó a ver al otro, que esperaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Es hora de irnos – dijo el otro y le ofreció la mano – ya lo has visto sonreír.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Podré volver de vez en cuando? – preguntó Él, mientras veía como su familia subía al auto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No lo sé, no….&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No depende de ti – concluyó Él – lo sé.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Vamos, con la lluvia aumentará el peso de tus alas y te será más difícil volar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;La luz de la luna iluminaba los ojos de Él y el rumor del auto que arrancaba rompía el repentino silencio. Él tomó la mano del otro y comenzó a mover las alas para emprender el vuelo. Se elevaron por encima de los árboles y el parque comenzaba a perder dimensiones, a convertirse en un punto diminuto. Una lágrima entonces resbaló por su mejilla al recordar la sonrisa del niño, resbaló a lo largo de la mejilla y al llegar a su mentón se desprendió para perderse y confundirse con las gotas de la lluvia que comenzaba a caer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-4287408195990965495?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/4287408195990965495/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=4287408195990965495' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/4287408195990965495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/4287408195990965495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/08/lgrimas-en-el-cielo.html' title='Lágrimas en el cielo'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-8049064024913878055</id><published>2008-08-23T13:07:00.000-07:00</published><updated>2008-08-23T13:10:08.012-07:00</updated><title type='text'>Selma</title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;Selma era, entre todos los niños, la más silenciosa, la más tranquila. La mayor parte de las veces inclusive parecía no estar presente, no prestar atención a los juegos de los demás. Era delgada y con orejas grandes, ojos rasgados y cabello oscuro. Una especie de hada. Los niños se burlaban de ella, las niñas la ignoraban. Nada de esto, sin embargo, parecía importarle. Ella tenía su propio mundo, lleno de magia, de arcoiris, de flores multicolor. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%;"&gt;Un día, huyendo de su padre que era un gruñón y la regañaba siempre, se escondió entre las plantas que su madre cuidaba en el invernadero, esa especie de burbuja. Permaneció en silencio durante mucho tiempo, no sabría decir cuánto, esas cuestiones de precisar y medir perfectamente las horas, los minutos, los segundos, son cosas de adultos y Selma no tenía aún la edad, ni la necesidad, para preocuparse por eso. El aroma de las flores se esparcía por el aire, el polen transportado por las abejas y los colibríes se posaba en su nariz, le provocaba cosquillas y deseos de estornudar. Esto, claro, no era bueno: su padre podría descubrirla. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El tiempo pasaba y mientras tanto Selma comenzaba a dormirse de la aburrición. Entonces una mariposa se posó sobre su nariz. Selma se puso muy nerviosa y se sacudió. La mariposa comenzó a mover sus alas con rapidez y el polen comenzó de nuevo a cosquillear la nariz de Selma. De repente estornudó y el estornudo espantó a la mariposa que salió volando. Selma cayó de espaldas sobre un rosal. Las espinas se clavaron de repente en su espalda y le abrieron la piel. Todo pudiera parecer doloroso, quizás, pero Selma no sintió ningún dolor, sólo una ligera molestia y una extraña sensación de que algo le crecía en el lugar de las heridas. Intentó levantarse y no lo conseguía. El peso en la espalda no la dejaba moverse&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Trató entonces de darse la vuelta para después ayudarse con las manos y las piernas. Fue así que se dio cuenta. Le habían crecido alas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Con mucho trabajo logro ponerse de pie y tuvo que agarrarse de los árboles que había a su lado. ¿Árboles? ¿De dónde habían salido? Selma se dio cuenta entonces que ya no estaba su casa, no escuchaba a los demás niños jugar. Ya no había sólo rosas. Encontró violetas, girasoles, aves del paraíso, orquídeas. En el fondo un arcoiris que cubría todas las flores que Selma veía a su alrededor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Las alas de Selma no eran exactamente las de una hada, parecían más bien alas de ángel. Empezaban a moverse como si tuvieran vida propia, en ligeros movimientos. Poco a poco sus pies se fueron separando de la tierra, y sus ojos veían como las flores trazaban en la tierra otra especie de arcoiris. Comenzó a volar por todo el lugar que parecía estar encerrado en una burbuja de cristal y empezó a tomar el control de las alas. Podía planear a lo largo como un águila, o batirlas como hace un colibrí. Este último movimiento lo descubrió cuando algo llamó su atención, o mejor dicho alguien. Un diminuto hombre azul que dormía sobre un ramo. Selma se acercó con cuidado apenas lo vio, pero al momento de verlo con más atención comenzó a mover las alas con más fuerza. El ruido y el viento que éstas desprendían despertó al hombrecillo, que de la impresión casi cae de la rama. Selma voló hacia atrás para evitar cualquier reacción violenta, de esas que tomaba su padre cuando sus sueños se veían interrumpidos. El hombrecillo azul entonces miró a Selma con ternura y se acomodó tranquilamente sobre la rama.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No tengas miedo – le dijo – no voy a hacerte daño. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Lo siento, señor. No quería despertarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¡Oh,! no te preocupes linda, de cualquier modo ya he reposado mucho, era hora que alguien me despertara, quizás tenga que agradecerte por eso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;En verdad lo lamento – quién sabe por qué Selma hablaba a veces como un adulto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No hay que lamentar nada, pero si en verdad te sientes culpable, sólo una cosa podría concederte mi perdón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Dígame, señor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Más bien dime tú. ¿Cómo te llamas? ¿Qué te trae por aquí?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Me llamo Selma y estoy con usted porque nunca había visto a nadie azul. Mi mamá se pone amarilla cuando se enferma, mi padre rojo cuando está de malas, pero nunca había visto a nadie azul. ¿Por qué usted es azul, señor?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El hombrecillo no contestó de inmediato, se limitó a reír del comentario que había hecho Selma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Aquí nuestros colores no dependen de nuestros estados de ánimo, o de salud. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Entonces ¿De qué dependen? – Selma seguía cuestionando, como lo haría un adulto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Bueno, quizás es un poco el estado de ánimo, pero no el que dura poco, si no el que nos distingue de los demás. Yo soy azul porque soy triste.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Pero usted no parece triste señor, acabo de escucharlo reír.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Si rió no es porque esté feliz, uno puede esconder sus problemas tras una sonrisa y la gente ni lo nota.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Usted cómo se llama, señor?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Deja de decirme señor, me llamo Garrick. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Mucho gusto se...- se detuvo a mitad de la palabra y preguntó - ¿Don Garrick?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Garrick entonces soltó una carcajada, en verdad no parecía un hombre triste; su risa era contagiosa, contaba chistes que a menudo Selma no lograba entender y cada cosa que ella decía era recibida con una sonrisa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Yo de que color soy entonces, Garrick? – preguntó Selma de golpe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Blanco – respondió Garrick sin pensarlo, aunque bien pudo haber dicho crema o amarillo – Eres pura, Selma, por eso tu color es el blanco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Eso es bueno o malo en esta tierra?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Depende siempre de la persona que tengas frente a ti. Evita a las de color rojo. Ellas son malas y el rojo, muy al contrario de lo que se piensa, no es el color del amor, si no del odio. El negro en cambio, es un color neutral, parecen poseer todas las cualidades que encontraras en los demás colores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No entiendo muy bien ¿Cómo sabré que significa cada color?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Poco a poco, Selma, poco a poco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Dicho esto Garrick se disculpó con Selma y le dijo que volvería a dormir, que el encuentro por muy feliz que haya sido, cuando ella se fuera, lo iba a dejar muy triste. Selma no comprendió&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;eso y se despidió batiendo las alas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Durante el camino Selma comprendió a medias lo que pasaba con los colores en las personas. Encontró personas amarillas, verdes, rojas (que obviamente evitó después del consejo de Garrick). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Las amarillas le agradaron al igual que las rosas, las verdes no, no le gustaba la envidia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Las amarillas le recordaban a su mamá enferma y eran tímidas, las rosas eran tiernas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Voló durante media hora pero el ritmo de sus alas comenzaba a disminuir y el peso ya comenzaba a cansarla. Decidió dormir también.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Buscó entonces una rama visto que la tierra no parecía muy cómoda, tan llena de flores. Tal vez sin darse cuenta buscaba a Garrick también. Encontró una rama grande, en lo alto de un árbol. Ya no le importaba caer, como de una litera, ahora sus alas detendrían su caída. Bajó lentamente haciendo el movimiento del colibrí y se arrodilló tratando de encontrar la mejor posición para dormir pues ahora con las alas ya no podría dormir boca arriba, como le gustaba hacerlo en casa. Se acomodó de costado y con sus alas se cubrió del frío que comenzaba a llegarle a su frágil cuerpo. Estaba a punto de dormirse cuando escuchó murmullos. Cerró los ojos y fingió dormir, en cambio abrió bien los oídos, para tratar de escuchar lo que esas voces decía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Miren, es ella – dijo una voz&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Sí, tal como la describieron los demás – respondió otra voz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Parece dormir – agregó la primer voz – hay que acercarnos con cuidado, no queremos que se despierte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Está envuelta en sus alas – dijo una tercera voz – no podrá moverse. Podremos llevárnosla casi sin problemas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Sí – añadió la primera voz – quizás no haya que amarrarla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Por lo que sé, apenas llegó hoy, aún no puede defenderse con sus alas – dijo la segunda voz – no sabe medir la fuerza de ellas. Imaginen que hasta despertó a Garrick con el ruido que hacía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Todos rieron entonces, Selma no quería abrir los ojos pero comenzaba a sentir mucho miedo. Se cubrió entonces la cara con una de las alas, para&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;evitar que la vieran llorar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¡No hay de qué reír idiotas! - dijo la primer voz – si aún no sabe medir la fuerza de sus alas podría hacernos más daño. Mejor hay que amarrarla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Sí – respondió la segunda voz, la tercera accedió también.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Selma no pudo evitarlo más y empezó a sollozar, pero no hizo nada por defenderse, no quiso batir las alas porque temía herir a alguien y a ella no le gustaba lastimar a la gente. Abrió los ojos y ya no oyó voces, vio tres personas, todas de color rojo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Al inicio dieron un salto hacia atrás, tal como había hecho Garrick, entonces ella&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se preguntó que es lo que tenía, ¿por qué al verla todos retrocedían?. Ya no se movió y sólo contempló, con los ojos llorosos, como la amarraban.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Las personas eran pequeñas, quizás del mismo tamaño de Garrick.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;En ese momento Selma contemplaba el cielo estrellado y mientras sus captores la cargaban en los hombros, vio una sombra moverse con rapidez.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Era él. Garrick.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El cielo en sus ojos cambió de golpe y vio sólo flores frente a ella. Nuevamente los colores se perdieron. Escuchó otra vez las voces.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Adónde la llevan? – preguntó la voz azul.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;A ningún lado, Garrick – dijo la primer voz roja – sólo la llevamos a pasear.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Así no se lleva a pasear a la gente – dijo Garrick – desátenla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Sí, sí. – dijeron las tres voces al mismo tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Selma seguía sin abrir los ojos y sollozando. Escuchó los pasos alejarse y sintió que tocaban su hombro, quizás era una de sus alas la que tocaban.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Gracias – dijo y abrió los ojos. Garrick estaba arrodillado frente a ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No tienes nada que agradecer – respondió Garrick – ven, levántate – dijo y le ofreció la mano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Selma la tomó y después de sacudirse la tierra de las alas, se secó las lágrimas de los ojos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Caminaron un poco aunque bien Selma podía volar y llevar consigo a Garrick. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Ven, te llevaré a un lugar donde podrás dormir tranquila. Ahí acostumbro dormir cuando no quiero ser visto. Volando llegaron a la copa del árbol más alto del lugar, de ahí podían contemplar, casi podían tocar el arcoiris&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Por qué te tienen miedo los rojos, Garrick? – preguntó Selma de golpe, recobrando nuevamente esos aires de adulto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No me temen, Selma, me respetan. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No hay ninguna diferencia&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Claro que existe, linda. Quien causa temor queriendo que lo respeten termina solo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Tú estás solo, y no creo que causes miedo. A mí no me das miedo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Ah, pero yo estoy solo porque quiero – respondió Garrick&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Y por eso también estas triste?.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Hace mucho tiempo – dijo Garrick – yo era uno de ellos, era rojo – en ese momento Selma retrocedió y se cubrió la boca para esconder su asombro, su posible miedo. Garrick no lo notó y continuó – hasta que un día, a causa del odio pasó algo terrible, algo que me hizo sentir muy mal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Que pasó? – preguntó Selma con mucho interés. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Lastimé a alguien a quién quería mucho. Le hice daño y al principio no me importó. Hasta que esa persona se fue.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Cómo era esa persona? ¿De que color?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Ella era blanca, como tú – dijo Garrick – y yo la quería mucho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Si la querías ¿por qué le hiciste daño?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 0cm; text-indent: 18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;El amor te ciega, el odio también. No sé porque razón me cegué en ese entonces, pero me prometí no odiar otra vez, no amar nunca más. Por eso me volví azul, por eso ahora vivo triste. Ella no volvió a aparecer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Y por qué te respetan? – retomó Selma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Porque después que pasó eso, que lastimé a esa persona...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Y como la lastimaste? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;La regañé, pero me excedí un poco. Pero en verdad la amaba. Nunca comprendió eso. Después- retomó Garrick- me alejé de ellos. Aún así iba a visitarlos de vez en cuando y contando cuentos hacía que rieran un poco, que por un momento no fueran rojos y olvidaran su odio. Ellos me respetan porque era su única cura contra el odio, pero temen volverse tristes como yo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Una lágrima entonces se deslizó por la mejilla de Garrick y Selma sin preguntar nada más, se acercó y con sus alas y sus brazos lo estrechó . Así se quedaron dormidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;El sol se puso sobre la burbuja de cristal y sus rayos golpearon directamente el rostro de Selma que se despertó y notó que Garrick ya no estaba ahí. Volteó con cuidado para no caer, pero no vio si no tierra. Había dormido en el piso. ¿Cómo había llegado ahí después de dormir en el árbol más alto? No lo sabía. Es más. Ya no había árboles. Ni hombres rojos, o azules. De ningún color. Sólo vio frente a sí una mariposa que batía lentamente las alas. Entonces Selma, sin poder evitarlo, estornudó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Se cubrió rápidamente la nariz para evitar otro estornudo. Pero era demasiado tarde, ya la habían descubierto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Su madre la tomó con delicadeza por un brazo, pero Selma podía notar algo extraño en ella. Sus ojos aún tenían rastros de un llanto que no pudo evitar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿Qué pasa, mamá?¿Por qué estás llorando? – le preguntó mientras la tomaba de la mano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Tu papá... – dijo – se enfermó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Pero mi papá es un hombre muy fuerte, él no puede enfermarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Pues no es así, está muy enfermo. Se empezó a preocupar porque no te encontraba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Es mi culpa entonces – dijo Selma, con tristeza – pero me quedé dormida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No, hija, no es tu culpa. Al principio estaba muy enojado. Sabes como es, se pone rojo como un tomate.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;¿ Y ahora cómo está? ¿Amarillo, verde, azul? – preguntó Selma, recordando entonces su extraño sueño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Es extraño que lo digas, pero sí. Cambió un poco de color. No sabría decir exactamente cual. Pero si tuviera que decir uno – se detuvo y lo pensó un poco, se tomo la barbilla y dijo – azul.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Selma corrió entonces hacia el cuarto de su padre y lo miró muy bien. Parecía más pequeño y ligeramente azul. Quizás era por el frío que entraba por la ventana. Se acercó y la cerró, dejando detrás de ella el jardín lleno de rosas rojas. Tomó una cobija blanca, la que regularmente usaba ella y lo cubrió. Su padre se despertó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Selma – murmuró apenas - ¿Dónde estabas?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Me dormí en el invernadero. Lo siento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;No debes disculparte – dijo su padre – creo que me hacía falta algo de descanso. Necesito dormir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style=""&gt;Sí, papá – dijo Selma y lo abrazó, hasta que los dos se durmieron.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-8049064024913878055?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/8049064024913878055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=8049064024913878055' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/8049064024913878055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/8049064024913878055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/08/selma.html' title='Selma'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-1738279888913297427</id><published>2008-08-23T13:04:00.000-07:00</published><updated>2008-08-23T13:06:16.537-07:00</updated><title type='text'>Broken promises.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;Las primeras noches fueron difíciles. Conciliar el sueño sin sentir el sabor áspero del cigarrillo era una cosa en ese entonces impensable, pero lo había prometido y un hombre como tal (hecho a imagen y semejanza de Dios) debía cumplir lo que prometía. No volvería a fumar si mi abuela mejoraba. Mi abuela había estado mal durante meses al grado de llegar al hospital en un par de ocasiones. Los primeros diagnósticos señalaban sólo una descalcificación y mi abuela regresaba a casa sonriente, alegre de encontrarse nuevamente en casa. Sin embargo existía la sospecha de que aquellos dolores repentinos no fueran sólo el síntoma de una descalcificación. Que detrás de aquel andar lento y curvo se escondiera algo más maligno que eso, pero no había nada más que fundamentara esas sospechas. Así que volví a fumar. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Los dolores de mi abuela aumentaron días más tarde, empezó a adelgazar y a debilitarse. Supuse que de algún modo Dios me castigaba por no haber mantenido firme mi promesa y atacaba a mi abuela con el fin de llegar a mí. Prometí nuevamente dejar de fumar y esperé nuevamente por su salud. Los análisis dieron prueba después de lo que ya habíamos, no sin tristeza, adivinado. Mi abuela tenía osteoporosis. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;Las visitas al hospital se hicieron más frecuentes así como las estadías más prolongadas. El olor a café había sido remplazado por el del suero y por ese acre olor que tienen los enfermos; los abrazos entonces se limitaron a las caricias y a los besos en la frente. Mi abuela no mejoraba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;El tiempo pasaba y las terapias daban la esperanza no ya de que sanara si no de que sufriera menos. Aún se le veía sonreír y preocuparse por el alimento que todos, quién por desgana quién por tristeza, nos negábamos a tomar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Mi madre en ese entonces se había vuelto asidua asistente a una comunidad cristiana y junto con mis tíos oraba y pedía por la salud de mi abuela. Yo seguía sin fumar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Después de dos, tres meses quizás, la terapia, la oración, mi promesa, qué sé yo, comenzaron a surtir un efecto y mi abuela recuperó unos kilos y volvió a casa, tan sonriente como antes que nadie pensaba que un cáncer la carcomía día tras día. El olor a café empezaba a percibirse nuevamente y mis deseos de fumar había desaparecido o mejor dicho, se habían ocultado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Pasaron sólo dos semanas y un día, volviendo a casa, advertí el centellear de una sirena fuera de ella: mi abuela había recaído y esta vez parecía más grave que las anteriores. Mi madre lloraba y mis tíos fumaban con tal ansiedad que corrí a mi cuarto, abrí el cajón del buró y tomé la cajetilla entre mis dedos, la hice girar lentamente,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;saqué un cigarrillo y lo coloqué con parsimonia entre mis labios, aspiré el olor a tabaco y tomé del mismo cajón unos cerillos y me detuve a pensar. ¿Por qué, si habíamos pedido, por qué, si habíamos cumplido hasta entonces lo prometido, por qué, si todo se realizaba según lo estipulado, no había mejoría en la salud de mi abuela? Me quité el cigarrillo de la boca y lo guardé nuevamente en su lugar. No debía perder la fe, decía mi madre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Los días corrían veloces y la ausencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de mi abuela parecía ya una inexorable realidad. Mi madre pasaba horas en el hospital y la casa tenía un aire de desolación tan repulsivo que yo mismo me negaba a pasar los días ahí. Pasé días hospedado en casas ajenas, con amigos, con parientes lejanos; días fuera de mi casa, fuera de la ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Esos días me hacían olvidar la triste realidad que envolvía mi casa como una enredadera, no hacía si no hablar de mi abuela, de su agudo sentido del humor y de lo exquisito de su cocina. De la risa que me causaban sus chistes colorados y de la sonrisa que me provocaban sus abrazos. Era lindo soñarla y verla bailar danzón con mi abuelo, era lindo soñarla y escucharla decir que Dios le había prometido curarla y que todo estaría bien. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;La promesa de Dios en mi sueño y (más tarde lo supe) en un sueño de mi abuela, no había sido cumplida. Después de un tiempo que pareció tan fugaz como eterno había muerto, consumida por el cáncer. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Mi madre me dio la noticia entre sollozos y la abracé. Salí de mi casa apretando los puños y sin detenerme fui a comprar cigarros (olvidé que tenía unos en el buró. Entonces lloré hasta que me dolió la cabeza. Abrí el paquete sin prisas y tomé uno. Escuché el clic del encendedor y mi rostro se iluminó fugazmente con la primer bocanada. Supe entonces que no volvería a prometerle nada. Había perdido la fe&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-1738279888913297427?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/1738279888913297427/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=1738279888913297427' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/1738279888913297427'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/1738279888913297427'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/08/broken-promises.html' title='Broken promises.'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-5651994902677066274</id><published>2008-08-23T12:58:00.001-07:00</published><updated>2008-08-23T12:59:00.670-07:00</updated><title type='text'>El extravío</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;  &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;Terminando de beber el vino comenzamos a sentir calor y un poco de nerviosismo. La noche era el momento; mi habitación,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el lugar. Resultaba&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;imposible vernos totalmente el rostro, pues la única luz provenía de la luna y entraba por la ventana, así que nos conformamos con escuchar nuestros latidos y el respirar agitado que cada uno emitía al más mínimo roce. Las palabras no salían y me vi forzado a poner algo de música: Sade fue mi solución al no encontrar mis discos de Madredeus, así que el tema de conversación fue, precisamente, la música. Naturalmente, como en cualquier plática, llegamos a un punto de interés común: el sexo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Ella conocía mis deseos y la razón del convite, así que sin pensarlo me dijo que no era necesario todo aquel teatro para poder poseerla, como decía. Bastaba sólo pedirlo y sería satisfecho. Dadas las razones y aclaradas las dudas opté por encender la luz (mi objetivo principal era, claro, penetrarla, pero ya había sentido desde antes el deseo de contemplarla totalmente desnuda) Cerré las ventanas y subí un poco el volumen a “Kiss of Life”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Me despojé lentamente de los zapatos y la camisa, ella por su parte hizo lo mismo con el vestido. Ya en ropa interior empezó a besarme, enterrándome las uñas en la espalda y en las nalgas. Caímos en la cama y finalmente se desnudó por completo. Era más de lo que esperaba.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Le mordí los labios, el cuello, manoseé sus senos con toda la lujuria que me permitía el instante. Ella pasaba su lengua detrás de mi oreja, dentro de ella la hacía jugar, sus manos me acariciaban el pecho, sus uñas insistían en mi espalda, me pellizcó las lonjas y en un segundo me desabrochó el cinturón e hizo al pantalón bajar lentamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Su mirada se detuvo repentina, sorpresivamente. Dirigió su vista hacia mí, extrañada, se levantó y observándome directamente a los ojos, me preguntó: ¿dónde está? Aturdido bajé la vista y descubrí con extrañeza que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no estaba. -Hace un momento fui al baño y seguía en su lugar, dudo que se haya caído ahora -comenté, mientras pasaba mis dedos que se enredaban con el vello, pero sentían la parte totalmente lisa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Nos olvidamos completamente del sexo y ya vestidos iniciamos una búsqueda intensa, no sería difícil encontrarlo, pues al único lugar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al que fui estaba a dos pasos de mi cama. Sin embargo no hallamos ni una pista de él, ni sobre, ni debajo del sofá, exploramos cada rincón del cuarto, en los lugares más absurdos, entre los libros. Detrás del buró creímos haberlo encontrado, pero nos equivocamos. Bajo las sábanas, en el bote de basura, desde la puerta hasta la pared, inútilmente continuamos. Pasaron dos, tres horas y ambos nos dimos por vencidos, estábamos agitados y además llegó la hora en que ella debía partir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Al despedirse me besó, pero intuí en ese beso la despedida. Entré a mi casa a reiniciar la búsqueda, pero fracasé. Definitivamente. Había perdido mi ombligo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 5.65pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-5651994902677066274?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/5651994902677066274/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=5651994902677066274' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/5651994902677066274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/5651994902677066274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/08/el-extravo.html' title='El extravío'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-3585425878753562658</id><published>2008-08-23T12:56:00.000-07:00</published><updated>2008-08-23T12:57:10.122-07:00</updated><title type='text'>Fuera de control</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;La primera y única vez que me encontré frente a ella el silencio lo invadió todo, las luces se habían apagado de repente dejándonos a oscuras entre tanta gente, su respiración llegaba a mí como una brisa, fresca, afrodisíaca. Nos detuvimos a mitad del baile. Cada uno bailaba por su lado, sin embargo fue un instante, un relámpago, un choque que provocó una energía indescriptible, inmensurable. Quizás la energía que se desprendió en ese roce causó el apagón.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El sonido rimbombante de &lt;i&gt;Out of control&lt;/i&gt; fue sustituido por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;murmullos y risas, tintineo de vasos, crujidos sobre el piso de madera, sorbos, bocanadas de humo, una respiración agitada: la mía.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Era casi inevitable, una señal del destino. Quién sabe. Encontrarnos frente a frente parecía estar escrito en algún lado, creo que podía percibir mi jadeo, el temblor que dominaba mis piernas. No lográbamos hablar; un saludo, una disculpa, todo parecía nadar en nuestras bocas sin ninguna intención de salir de ahí, con la intención de ahogarnos en ese silencio. Nuestras miradas chocaron de repente y la energía entonces fue tal que la luz volvió.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;Al principio lo dudé, pero verla de esa manera me disipo toda vacilación.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sus ojos eran de un azul casi marino, me hundí en sus profundas aguas, vi peces de colores, arrecifes de coral, cosas desconocidas hasta ese momento. Sonrió y entonces lo supe. No tuve que decir nada más. Correspondí la sonrisa. Me parecía estúpido sonreír sin ningún motivo, sin embargo no lograba parar, era como haber fumado marihuana o consumido alguna droga. La sonrisa no se desvanecía en absoluto. Nuestros ojos seguían contemplándose. La música volvió y sin pensarlo la tomé de la mano, empezamos a bailar al compás de &lt;i&gt;Burn&lt;/i&gt; &lt;i&gt;slippy&lt;/i&gt;, nuestros cuerpos comenzaron a acercarse ansiosamente, su cabello me golpeaba el rostro y a cada golpe una oleada de pensamientos me invadía maliciosamente. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;Nuestros cuerpos sudados se tocaron por fin y no puedo negar que sentí escalofríos, la sensación era nueva de algún modo, su mano no había soltado la mía y no había razón para seguir bailando de ese modo, aún así no hice nada. Nuestros dedos se entrelazaban y a veces, involuntariamente quizás, nuestros rostros se acercaban cada vez más. Recordaba, pese a lo diferente de la música, la letra de una canción. “Ya no puedo acercarme a tu boca, sin deseártela de una manera loca...” cada vez que su cara se acercaba a la mía ansiaba rozar del modo más discreto sus labios, tantear el terreno. Ver si me correspondía.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;Besarnos habría sido maravilloso, habría aceptado sin vacilar. Toda la noche. Un par de veces me abrazó, yo sólo cerraba los ojos esperando que el momento del beso llegara, que el momento del baile no se terminara. Era tan cómodo estar así. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;En cada abrazo percibía la posibilidad, pero me daba miedo. No puedo negarlo. La canción estaba llegando a su fin y yo no hacía sino repetir la letra de la otra canción en mi cabeza. De pronto toda la gente se empezó a empujar. Yo sentía, y ahora estaba seguro, su respiración agitada cerca de mi oído. La gente empujaba más y su cuerpo cada vez se pegaba más al mío. Era irresistible. La respiración agitada hacía todo más difícil, los empujones lo hacían imposible. Sentía sus manos tocarme los hombros, aferrándose a mí no para protegerme del todo si no para no dejarme ir. De pronto sus manos llegaron a mi espalda. Los nervios ya me carcomían. Ese abrazo fue intenso, intencional quizás. Trataba de no soltarla pero poco a poco empezaron a empujar con más violencia. Nuestros cuerpos se fueron separando.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;Su mano apenas alcanzaba la mía entre la marea de gente que se había levantado, estábamos siendo absorbidos hacia dos puntos contrarios, alejados el uno del otro. Tomé su mano con fuerza. La jalé hacia mí apenas pude, con todas las fuerzas de mi mano, con todas las fuerzas de mi corazón. Logré acercarla un poco más y volví a tocarle el hombro. Me sentía estúpido en verdad, aún no sabía ni su nombre.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;Estuvimos juntos nuevamente y mi corazón latía con más fuerza. Tanta como la de los empujones y los golpes que comenzaban a llegar por todos lados. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;Algo me golpeó la cara, no sé decir qué. Todo fue tan repentino, uno, dos, tres golpes. Estaba atónito, no podía reaccionar pues no quería soltar la mano de ella. &lt;i&gt;Smack my bitch up&lt;/i&gt; no hizo si no acelerar los puños, aumentar la adrenalina. Los golpes entonces tuvieron respuesta.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;No sé en que momento perdí el contacto de su mano, no sé en que momento me encontré en el piso sin poderme levantar. Los cuerpos que pasaban sobre mí ni siquiera me notaban. Empezaba a sentir todo adormecido, mis ojos se estaban cerrando.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;Poco a poco todo se fue calmando, la policía llegó y a fuerza de más golpes sacaron a todos, incluyéndome a mí. Busqué entonces ávidamente su rostro, sus ojos entre la oscuridad y no logré verla, por ningún lado. Creo que se había ido.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;Más que los golpes, me había dolido no decirle hola, adiós, hasta pronto. Cualquier cosa hubiera sido buena en ese momento, pese al silencio que domino nuestro fugaz encuentro. Había sido un baile maravilloso, a pesar de todo. No lograba moverme, sobre la camilla buscaba de reojo y esperaba encontrarlo, el collarín me impidió hacerlo mejor. No lo encontré. Creo que el también se fue buscándome.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-3585425878753562658?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/3585425878753562658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=3585425878753562658' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/3585425878753562658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/3585425878753562658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/08/fuera-de-control.html' title='Fuera de control'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-9218747908691212233</id><published>2008-08-23T12:53:00.000-07:00</published><updated>2008-08-23T12:56:19.136-07:00</updated><title type='text'>Crónica de una fiesta</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt; line-height: 150%;"&gt;Crónica de una fiesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Apenas entro al departamento me siento envuelto en una extraña atmósfera, la música revienta mis oídos, la gente me golpea sin darse cuenta mientras baila al son de “La &lt;i style=""&gt;vida&lt;/i&gt; &lt;i style=""&gt;es un carnaval&lt;/i&gt;”. El calor me llega fuerte como un puñetazo, o quizás es en verdad un puñetazo, me descontrola. Los cuerpos chocan unos contra otros, libran una batalla al ritmo que marca la voz de Celia Cruz. Me acerco a la mesa, veo botellas, latas, vasos a medias, vasos vacíos, ceniceros improvisados. Tomo una cerveza que alguien abandonó, la abro y el calor desaparece por un instante. La noche apenas comienza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Camino abriéndome paso entre los cuerpos, busco un rincón, una silla, algún lugar que me separe de todos, enciendo un cigarrillo. El alcohol comienza su veloz paso por mi cabeza, por mi sangre, por mi cuerpo. Se desliza ágilmente, alterando cada uno de mis sentidos. Uno de mis pies involuntariamente se mueve siguiendo el compás de la música. La gente comienza a acercarse más a mi fugaz refugio, lo invade. Me doy cuenta que no hay salvación. Me levanto de la silla, doy un sorbo a mi cerveza y la veo. Ella está de pie frente a dos personas más, baila con movimientos sinuosos, sus caderas se mueven mejor que las de Shakira, sus brazos en alto se blanden como espadas ante un feroz enemigo, sus manos a veces se acercan a su rostro, las mueve de arriba abajo para ventilarse; entonces nuestras miradas se encuentran. Sus ojos negros son un gran abismo y yo caigo irremediablemente en él. Termino la cerveza, lanzo el cigarrillo al suelo no sin antes darle una última fumada, lo piso, sin dejar de seguir el compás de la música. “&lt;i style=""&gt;Dame más gasolina…”&lt;/i&gt; se escucha en el estéreo, las chicas se contonean, los hombres buscan contactos casuales y causales. La música es detestable, pero no importa, mi cabeza sólo escucha todas las frases que podría decir para acercarme sin problemas a ella. ¿Quieres bailar? Fue lo primero que salió de mi boca. Ella acepta, se acerca a mí y con sus brazos me rodea el cuello, su cuerpo se acerca al mío haciéndome temblar; mi respiración se agita, mi corazón late con violencia. Su sudor se mezcla con el mío mientras bailamos, sus dedos entrelazan los míos, nuestros rostros se acercan peligrosamente. Siento volátil la presencia de un beso. La tomo por la cintura y comienzo torpemente a bailar: el objetivo de mis movimientos no es sentir la música, si no sentir a la mujer. La música cambia de repente, los movimientos se frenan de golpe. Las ansias también. Lenta e involuntariamente nos separamos sin soltarnos de la mano, ella comienza a moverse nuevamente; yo trato de seguir sus movimientos. &lt;i style=""&gt;“…lejos&lt;/i&gt; &lt;i style=""&gt;estaba de pensar, que serías mi penitencia…”&lt;/i&gt; conozco la canción, evito entonces un silencio incómodo. Todas las frases que había pensado se habían esfumado. La noche pasa rápido, mis pies comienzan a flaquear, mis fuerzas se merman poco a poco. Poco a poco también la gente comienza a irse. Nosotros permanecemos en medio del lugar, aún bailando. El calor aumenta, el aire que se cuela por las ventanas no basta para refrescarme. Dejo de bailar y tomo entonces otra cerveza. Me enciendo otro cigarrillo y recupero la silla del principio, vuelvo a sumergirme en mi temporal trinchera. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Ella se acerca lentamente, un cigarrillo pende de su boca. Se lo enciendo. Se sienta a mi costado, se recarga en la silla y aspira con parsimonia el humo del cigarrillo. Suelta la bocanada. Bebe un poco de agua y con la lengua refresca sus labios. El gesto me parece provocativo, me llevo la cerveza a los labios y hago lo mismo. El gesto me parece entonces vulgar. Comienzo a beber sin parar entonces, los nervios me traicionan. Ella sigue a mi costado, habla sin cesar, yo escucho sin entender. Ríe, manotea, aplaude. Sus hombros se mueven de vez en cuando, acompañando discretamente el baile de los pocos que aún siguen ahí. Los sentidos se debilitan siempre más, mis ojos comienzan a cerrarse. El volumen de la música ahora es tenue, algo &lt;i style=""&gt;launge&lt;/i&gt;. Nos levantamos de la silla para encontrar un lugar más cómodo. Enciendo otro cigarrillo, destapo otra cerveza. Ella me toma de la mano y me conduce a un sillón, un sofá cama para ser más exacto. Me lamento entonces por haber bebido tanto. La luz de la luna ilumina discretamente el lugar,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ilumina discretamente su rostro, sus ojos negros. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Los últimos convidados se van. Me levanto entonces para despedirme. Ella me abraza y me besa ligeramente la comisura de los labios. Lo interpreto como una invitación a quedarme y considero que mi estado no es el más conveniente para irme. Lo más conveniente era obedecer esa tácita invitación. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;El canto de los pájaros me despierta, la luz del sol comienza a asomarse, a erguirse sobre la ciudad. Abro los ojos y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;descubro su cuerpo ceñido al mío, mis piernas y las suyas están entrelazadas. Ella ya trae mi chamarra, yo tengo la piel erizada por el frío matutino, sin embargo una extraña calidez me invade por completo. Cierro los ojos nuevamente, trato de conciliar el sueño, trato de recordar los acontecimientos pero mi mente es un gran vacío. La abrazo suavemente y al hacerlo se despierta. Nuestras miradas vuelven a encontrarse, nuestros ojos se saludan con un matiz de ternura. Acaricio su mejilla, su cabello y le doy los buenos días. Se levanta con tranquilidad, se quita mi chamarra y la pone en una silla. Intento hablar pero me detengo de inmediato, mis ideas siguen sin ser claras. Un sabor metálico se hace presente en mi boca, el cigarro, la cerveza lo acompañan. Mi boca se mantiene cerrada. No hago si no contemplarla. Se agacha lentamente y me da un beso en la frente. Se pone sus zapatos, su suéter. Abre la puerta, vuelve la mirada a mí por última vez, me dice adiós con la mano y sale. Escucho el ruido de sus pasos bajando las escaleras, sus pasos que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se pierden poco a poco hasta desaparecer. Cierro entonces los ojos y sin poder ni dormir ni recordar nada me lamento nuevamente por haber bebido tanto. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-9218747908691212233?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/9218747908691212233/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=9218747908691212233' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/9218747908691212233'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/9218747908691212233'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/08/crnica-de-una-fiesta.html' title='Crónica de una fiesta'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-4783973483883117228</id><published>2008-08-23T12:51:00.000-07:00</published><updated>2008-08-23T12:53:00.326-07:00</updated><title type='text'>El otro lado</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Ayer imaginé que esto pasaba -susurró Rafael, mientras daba una fumada al cigarro entre sus dedos, con voz apagada, como si ocultara algo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué? -Preguntó Berenice con voz suave. Esa voz de terciopelo que se deslizaba por el aire y llegaba virgen a su destino.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Que hablábamos, que lo hacíamos lo más bajo posible... pareciera que alguien nos pudiera escuchar y entonces tú...-Un ruido distrajo la atención de Rafael, lo sobresaltó e hizo al cigarro caer de su mano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué fue eso? -Preguntó Berenice, esta vez más fuerte, mientras quitaba el cabello que le&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cubría la frente y mitad del rostro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-No lo sé-dijo Rafael -He escuchada ese ruido varias veces hoy.... tengo que ver.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-No, espera -agregó rápidamente Berenice-no vayas, quédate conmigo. Tal vez sea sólo un gato. Por favor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Debo ir, disculpa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Por favor -insistió Berenice.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Rafael no quiso discutirlo, se sabía atado a ella. Calló un segundo y después agregó.-Sí, quizás sea solo un gato.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;De pronto su mirada se perdió en un punto sobre la ventana, la luz de la vela dibujaba extrañas sombras en el muro. Entonces Rafael observó una que se movía con rapidez en la estancia. Su corazón latió salvajemente, su respiración se escuchaba agitada. Berenice al otro lado se tomó el cabello entre los dedos -¿Qué pasa?-preguntó con un nerviosismo que le impedía hablar con claridad &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Una sombra. Hay alguien aquí. Espera por favor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Rafael se acercó a la ventana y miró hacia fuera. Nada. El aire golpeó su rostro y el sudor se hizo aún más frío. Tomó un poco de aliento y dio media vuelta. De pronto algo saltó a su lado. Él, aterrado gritó y se dio un golpe en el borde de la ventana. Berenice al escucharlo sintió pánico y tuvo ganas de ir en su ayuda. El sudor corrió despacio por su cara, lamiendo sus sienes y sus mejillas. No se preocupó ya por el cabello sobre su frente. Las lágrimas a punto de salir. Entonces la voz de Rafael interrumpió ese silencio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Tenías razón. Era sólo un gato -dijo y se desanudó la corbata.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Berenice permaneció en silencio un momento y lo primero que salió de ella fue una risa entre perturbada y alegre. Las lágrimas salieron.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Esto también lo soñaste?-Preguntó cuando hubo reído ya suficiente, todavía con poco aliento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-No -respondió Rafael -era mucho mejor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Ah sí? ¿Qué era entonces? -Habló Berenice más tranquila y con tono coqueto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Era que...-Rafael se detuvo. El mismo ruido volvió a escucharse, ahora más fuerte.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué fue eso? ¿De nuevo el gato?-Bromeó Berenice.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-No lo creo, salió por la ventana de la otra habitación. Esto no puede ser un gato.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Berenice enmudeció El aire entró por alguna parte y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;apagó la vela que alumbraba la estancia. El corazón de Rafael se violentó de nuevo, tomó un cerillo e iluminó un poco el lugar. Las sombras corrieron por los muros, huyeron. Dejó caer el fósforo y regresó a su lugar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Me están siguiendo -murmuró, tartamudeando.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Quiénes?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-No lo sé. Hay alguien aquí -dijo al momento en que el ruido se escuchó de nuevo. Más violento que antes hizo resonar los oídos de ambos. Además, ya no era sólo el golpe seco; ahora eran también pasos y voces. Berenice comenzó a sollozar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Rafael ¿Qué pasa?-Apenas pudo preguntar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¡No lo sé! ¡No lo sé!-Gritaba Rafael desesperadamente -¿Oíste eso?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Sí. Tengo miedo&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿De qué? A ti no te siguen. No te pasará nada -expuso Rafael, imaginando lo bello que sería estar a lado de ella; lo bello que sería abrazarla en ese momento en que el miedo los dominaba; Lo bello que sería tomar su mano, sentir su boca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-De quedarme sola.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Rafael sintió que algo en su interior fluía alegremente, pero el murmullo se hacía alarido y no le permitió gozar ese fluir. Encendió otro fósforo y con él la vela. Miró las sombras correr por la pared y escuchó risas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué está pasando? -Chillaba Berenice -Rafael ¿dónde estás? Responde por favor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Symbol;"&gt;&lt;span style=""&gt;¾&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Alguien me mira, puedo sentirlo. Siento una mirada detrás de mí, otra adelante. Están por todos lados ¡Me han acorralado!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Berenice comenzó a llorar. Sus lágrimas caían en un vaso cuya agua nunca bebió, cayeron en sus manos, esas manos cuyas caricias nunca tocaron a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Rafael. Entonces se mordió los labios para detener el temblor y apretó entre sus manos el vaso. Escuchó el grito de Rafael y supo que no era de miedo si no de agonía; Escuchó golpes, risas. Cerró los ojos e imaginó que era un sueño del cual despertaría teniendo a Rafael frente a ella. El sonido de un cuerpo cayendo la regresó a la realidad. Silencio. Al otro lado sólo se escuchaba el canto de algunos grillos. Berenice retomó el auricular y lo colocó sobre su oído, se enjugó el llanto que se confundía con el sudor sobre sus mejillas. Acercó su boca a la bocina y habló con voz débil.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;-Rafael, ¿Todavía estas ahí? Responde por favor. ¿Bueno? ¿Bueno?- Pero al otro lado nadie respondería jamás&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-4783973483883117228?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/4783973483883117228/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=4783973483883117228' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/4783973483883117228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/4783973483883117228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/08/el-otro-lado.html' title='El otro lado'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-1275730351546382441</id><published>2008-07-30T23:16:00.000-07:00</published><updated>2008-07-30T23:17:20.270-07:00</updated><title type='text'>Moralejas, cap 1: La extinción de los dinosaurios</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El calor en los días de verano llega a ser tan fuerte que es capaz de provocar visiones. Por eso, además de haber dormido poco el día anterior, no me sorprendí al ver entrar el dinosaurio en la oficina. Cierto que disimulaba muy bien su posición: lentes oscuros y gabardina. Trillado pero funcional.&lt;br /&gt;No apenas me hube recuperado ya estaba inclinado sobre mi escritorio. Pensé que su intención era arrancarme la cabeza de un mordisco o de un zarpazo; en cambio preguntó con tono educado y cortés:&lt;br /&gt; - ¿Es usted el detective Morales? - Sí - Respondí más sorprendido que la primera vez que Claudia, el más dulce de mis sueños, la peor de mis pesadillas, aceptó salir conmigo.&lt;br /&gt;Para mi sorpresa la visión no terminó allí: el dinosaurio se acomodó pesadamente en la silla dispuesta para la gente normal (si es que se puede llamar normal a alguien que cree que el presidente es un marciano que vino a salvar este desdichado país y pide que le lleve fotos de su nave espacial para corroborar su teoría; Con esta modernidad no sabes si lo que ves es un ovni recién caído o el último modelo de la Mercedes Benz manejado y, obviamente, estacionado en segunda fila por algún hijo de puta.&lt;br /&gt;- El asunto es delicado - dijo - sobre todo pensando en la forma en la que el mundo ha sido engañado durante años.&lt;br /&gt;- No entiendo. ¿Podría ser más específico?- A este punto comprendí que en verdad había un dinosaurio frente a mí, uno diminuto pero al fin y al cabo un dinosaurio, cómo si el tamaño quitara cualidades o aumentara defectos pese a frases como “No eres más pendejo porque no eres más grande” etc.&lt;br /&gt;- Claro - respondió - Durante muchos años ustedes han creído que nosotros nos extinguimos hace mucho por causas naturales, pero como verá, ni nos hemos extinguido totalmente y los que se extinguieron por culpa de la naturaleza fueron pocos. Las razones fueron otras.&lt;br /&gt;- ¿Cuáles? - Pregunté.&lt;br /&gt;- Eso es lo que tiene que investigar. Mire, hay rumores sobre complots, tiranías, etc. Alguna de estas cosas pudo haber sido la causa. La verdad no la sabemos aún. Tiene que ayudarnos.&lt;br /&gt;- Es un caso difícil- dije - sobre todo viendo, como dice usted, la manipulación que existe de los medios. Además han pasado miles de años, las pruebas de seguro han desaparecido.&lt;br /&gt;- O las han hecho desaparecer -interrumpió&lt;br /&gt;- Como sea - continué - necesitaré tiempo, aunque no sé si podré.&lt;br /&gt;- Acudimos a usted debido a su capacidad, su discreción y su desinterés político, sin contar que por dinero haría cualquier cosa, incluso tratar de demostrar que el presidente es un marciano que vino a salvar este desdichado país.&lt;br /&gt;- ¿Mi desinterés político? - Pregunté, cuando en verdad la pregunta que giraba en mi cabeza era: ¿Cómo carajos supo el caso del presidente?&lt;br /&gt;- Sí. Verá, yo y los demás interesados en esto pertenecemos a la misma raza: somos Tiranosaurios.&lt;br /&gt;- Imposible, esas bestias eran al menos veinte veces más grandes que usted, y eso las pequeñas.&lt;br /&gt;- Hemos tenido que adaptarnos para pasar desapercibidos, el logro más grande ha sido reducir nuestro tamaño al de ustedes. Y no nos llame bestias por favor, ¡Bestia el presidente! El punto es - continuó - que se ha hablado de manipulación también, de exterminio, y que fue precisamente un antepasado nuestro quien ordenó tal aniquilación. Como puede darse cuenta será imposible recuperarlo todo pero no nos interesa, lo único que queremos es saber si es cierto o no, si fue uno tiranosaurio quien provocó la extinción de la mayoría de los dinosaurios: tener la conciencia limpia, eso es todo. Ayúdenos a limpiar la  memoria de un tiranosaurio.&lt;br /&gt;- Déjeme ver si entendí: la extinción de los dinosaurios no se debió a causas naturales como se piensa si no a un interés político dirigido por un tirano...&lt;br /&gt;- Tiranosaurio por favor - aclaró el otro - nos hace ver menos agresivos y es menos vergonzoso. ¡Tirano,  Anastasio Somoza!&lt;br /&gt;- Tiranosaurio - consentí. Comenzaba a hartarme de sus chistes - quién en un afán de poder aniquiló a sus demás oponentes, acabando así con especies enteras.&lt;br /&gt;- Eso dicen, aunque claro, hubo quien sobrevivió: los cocodrilos y las tortugas, por ejemplo, fingieron llanto y fueron condonados, lo cual nos hace pensar que de haber sido un tiranosaurio el culpable al menos tenía un lado humano...perdón, un lado...bueno, creo que entendió ¿no? Otros se camuflaron. El mamut mudó colmillos, los hizo más pequeños, se deshizo del pelo y, como nosotros, redujo su tamaño. Ahora llora por haberlo hecho: nunca imaginó que su salvación sería su condena. ¡Mire que acabar como animal de circo! En fin - retomó el asunto que lo había llevado a mí - se habla mal de la familia, a nosotros no nos gusta eso  - al escuchar la familia inevitablemente pensé en “El Padrino” y la mafia. Hay más sobrevivientes de otras especies, viven escondidos, aislados, ahora han logrado comunicarse a través de Internet y planean atacarnos para vengar la muerte de los suyos aunque sea una guerra que ya no corresponda, ni a ellos ni a nosotros, como tantas otras... ¿Sabe? Eso es lo que más detesto de habernos humanizado. Nuestra posición de animales, de bestias, como usted dice, nos evitó los rencores durante mucho tiempo, o quizás los retardó sólo un poco. Ahora ya no hay remedio.&lt;br /&gt;- ¿Son ellos quienes han esparcido el rumor entonces?&lt;br /&gt;- Así es. Por eso es urgente que encuentre la solución, limpiará la memoria de los nuestros y nos salvará de la extinción definitiva. Nosotros por nuestra parte hemos localizado algunos enemigos y trataremos de detenerlos un poco, hasta que usted compruebe que están equivocados.&lt;br /&gt;Comencé a analizar el caso. Era interesante, un autentico enigma, pero su solución parecía imposible. ¿Dónde iba yo a empezar?, ¿Dónde obtendría toda la información necesaria? Debería acudir a científicos, paleontólogos y no sé que más.&lt;br /&gt;- Mire - respondí al fin - haré todo lo posible, pero ¿Si no fue un tiranosaurio el artífice....&lt;br /&gt;- Eso debe investigarlo usted, para eso le pagaremos, el rencor político nunca se acaba, por eso nos persigue hasta ahora, pero creemos en verdad que el culpable es otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin decir nada más se levantó y se fue, dándome la mano (por decirlo de algún modo) y entregándome un sobre con dinero en el interior.&lt;br /&gt;¿Por dónde empezar? Fue la primer pregunta. Opté por la biblioteca cuya sección de narrativa hacía llorar pero esta vez podría dejarme satisfecho, después los museos. Con el dinero que me dieron conseguí citas con importantes paleontólogos más cotizados que estrellas de rock o dizque actrices, con reconocidos políticos; compré información a senadores, diputados (todos fósiles, claro) pero nada me decía gran cosa; toda la información había desaparecido en sus anales, durante la caída del sistema, etc. Todo lo que hablaba de dinosaurios había desaparecido dejando sólo lo elemental. La historia del hombre lo dominaba todo (¡menuda raza, llena de envidias, la humanidad!). De los dinosaurios no quedaba más que un vago recuerdo.&lt;br /&gt;Tres días después de la primer visita el tiranosaurio reapareció de nuevo, esta vez llevaba un pans Adidas y unos tenis Reebok (bastante moderno el dinosaurio. Olvidé decir que la gabardina de la vez anterior era Pierre Cardin) y las mismas gafas Ray-Ban&lt;br /&gt;- ¿Qué tanto ha avanzado? - Preguntó mientras encendía un cigarro&lt;br /&gt;-  No mucho: asteroides, glaciaciones, falta de alimento...&lt;br /&gt;-Entonces no ha avanzado nada - dijo apagándose el cigarro en la palma - Aún no nos adaptamos por completo - trató excusarse - Todo eso ya lo sabemos. No le pagué nada más para que nos cuente las mismas mentiras que dicen los libros. Ellos se mueven cada vez más rápido. Ayer asesinaron a uno de nuestros contactos en Francia - inevitablemente pensé en la película - ¿Conoce la película? - Preguntó - sin querer dije su nombre.&lt;br /&gt;- Excelente - respondí y supe por su mirada que era de la misma opinión.&lt;br /&gt;- Mire - reanudé - estoy haciendo todo lo posible. Quien ocultó las pruebas lo hizo muy bien. Hasta ahora nadie me ha dado respuestas y las dudas crecen cada vez más. Parece que estamos en un callejón sin salida.&lt;br /&gt;- El tiempo se acaba, hemos confiado en usted. Si necesita más dinero no tiene más que pedirlo y se lo daremos. Por ahora tenga - dijo entregándome un boleto te avión.&lt;br /&gt;- ¿Qué es esto? - Pregunté sintiéndome idiota vista la obviedad de la respuesta.&lt;br /&gt;- Un boleto a Escocia, han visto a uno de los principales conspiradores. Antes se ocultaba mejor, ahora la fama lo ha cegado.&lt;br /&gt;- ¿Se refiere a “Nessie”, el monstruo del lago Ness?&lt;br /&gt;- No es ningún monstruo, es un plateosaurio, o al menos eso creemos, aunque hay quien dice que es un apatosaurio, bastante anciano por cierto, cuestión de tiempo ¿sabe? Como sea. Se sostiene que es uno del orden, mejor dicho suborden de los prosaurópodos&lt;br /&gt;- Ah. Ok.- Dije sin haber comprendido un carajo&lt;br /&gt;- Y no lo llame “Nessie” es como decirle “Fifi” a un San Bernardo. Debe visitarlo, tratar de hablar con él.&lt;br /&gt;- Pero eso parece imposible, es una leyenda, un mito - consideré mejor lo dicho dadas las circunstancias - y aunque no lo fuera, ni siquiera hablo inglés.&lt;br /&gt;- Busque a alguien que si lo haga. Parece que posee información muy valiosa. Alguien de confianza por supuesto.&lt;br /&gt;Esto era difícil y si tenía confiar en alguien decidí confiar en mí mismo. Repasé con mucha calma y mucho fastidio mis lecciones de inglés. El viaje estaba programado para una semana después, por lo mientras seguí leyendo, investigando. Fue así como todo lo que me dijo el dinosaurio (no me gusta llamarlo tiranosaurio, detesto las etiquetas) tomó sentido. Descubrí que los dinosaurios se extinguieron poco a poco lo cual me hizo reconsiderar la cuestión de las mafias, una guerra entre ellas; se aniquilaban poco a poco, uno tras otro, por venganza, por poder, quizás mi cliente no estaba equivocado. Quizás los dinosaurios habían desarrollado su propia tecnología y con ella la forma de eliminarse limpiamente, sin necesidad de ensuciarse las garras: congelando algunos puntos estratégicos (como si jugaran Risk en el gran tablero del mundo), alterando los alimentos para hacerlos incomibles. Una guerra químico-biológica.&lt;br /&gt;Viajé a Escocia y descubrí que del monstruo no quedaban si no recuerdos, souvenirs y testimonios de gente que era considerada loca. No logré verlo ni contactarlo por ningún lado, comenzaba a sentirme un loco también. El dinero se terminaba y decidí regresar derrotado a casa.&lt;br /&gt;Estaba desempacando cuando sonó el timbre. Abrí con fastidio y me encontré de frente al dinosaurio. Traía puesto un sombrero cuya marca no logré descubrir y la misma gabardina de la primera vez, sin embargo no lograba disimular las heridas.- Han matado a mis hermanos - dijo y entró (dicho así parecía mormón) - Apenas pude escapar, han comenzado a atacar en serio, supieron de su viaje a Escocia, lo vieron ebrio en un bar. Ahora debe esconderme aquí, nadie me siguió. Estoy seguro&lt;br /&gt;- Yo no puedo ocultarlo aquí - dije mientras señalaba la puerta - salga por favor.&lt;br /&gt;- Imposible. Su error originó todo este caos, si no se hubiera puesto briago en el bar no habría abierto la boca y ellos no se habrían enterado de nada. Por eso no encontró al monstruo, como usted lo llama. Apenas lo supo se escondió.&lt;br /&gt;- ¿Cómo es posible? No vi ningún dinosaurio&lt;br /&gt;- Se olvida usted de algo. Los insectos. Ellos también son sobrevivientes&lt;br /&gt;-Los insectos, claro - Acepté mi culpabilidad (¿Cómo no pude recordar Jurassic Park? Así es como clonan a los dinosaurios, por la sangre hallada en un insecto-Entre. Puede quedarse aquí uno días. ¿Quiere un café?&lt;br /&gt;- Preferiría una cerveza.- Consideré nuevamente su tendencia mormona. Se despojó de la gabardina y me dejó ver por primera vez su cuerpo lleno de escamas y cicatrices.&lt;br /&gt;- Lo siento pero no bebo, no tengo cerveza&lt;br /&gt;- Pues vaya a comprar unas. Tenga.- Me ofreció un billete.&lt;br /&gt;Tomé el billete de malagana, me puse la gabardina y salí. En realidad si bebo pero no quería ofrecerle una de mis cervezas, en cambio no sabía que hacer con el café, creo que se quedará ahí un buen rato. Encontré una tienda y entré, compré un six de Modelo, la que me gusta. Cuando regresaba a casa vi una camioneta acercarse a gran velocidad, algo que viviendo en Suiza me sorprendería, aquí era cosa de todos los días. Lo que me sorprendió fue que mientras más se acercaba una ventanilla se abría: comenzaron a dispararme. Pude ocultarme detrás de un coche y evitar el contacto. Cuando la camioneta dio la vuelta en la esquina corrí a casa tomando un atajo. Metí la mano a la bolsa buscando las llaves, sólo entonces me di cuenta de haber tomado la gabardina equivocada. Toqué la puerta con fuerza durante cinco minutos. Nada. Recurrí a la casera que me prestó la copia de la llave y abrí la puerta con suavidad. Todo estaba tal como lo había dejado. Él ya no estaba, me quité la gabardina y me acomodé en el sofá, encendí la televisión y destapé una cerveza.&lt;br /&gt;- Creí que no tomaba - dijo una voz a mis espaldas que me sobresaltó pese a ser una voz tranquila, serena, pero sabía de donde venía.&lt;br /&gt;- Nunca es tarde para empezar- Di un largo trago- ¿Por qué no abrió cuando toqué? Olvidé las llaves.&lt;br /&gt;- No pensé que fuera usted por la forma en que tocó, hubiera gritado. Además nunca se sabe, escuche disparos. Tuve miedo. ¿Sabe que pasó?&lt;br /&gt;- Me dispararon pero no era su intención.&lt;br /&gt;- ¿Cómo dice?&lt;br /&gt;-Que me dispararon pero lo buscaban a usted. Sin fijarme me llevé su gabardina no la mía.&lt;br /&gt;- Ah - dijo y se sentó a mi lado, perdió entonces el tono calmado de su voz- Ya están cerca, tiene que sacarme de aquí. ¡Pronto!&lt;br /&gt;- Olvídelo - respondí y abrí otra cerveza - soy detective no guardaespaldas. Contrate a Kevin Costner.&lt;br /&gt;- Pero fue usted el culpable - arremetió de nuevo-¿Por qué abrió la cerveza si aún no se acaba la otra?&lt;br /&gt;- Me tomaré las dos, no se preocupe ¿Quiere una?&lt;br /&gt;- No, se me quitaron las ganas. Además tengo que irme.&lt;br /&gt;- ¿Adónde irá? Si están cerca no llegará ni a la esquina. Venga, tómese una cerveza y discutiremos sobre que hacer - sugerí tranquilamente.&lt;br /&gt;- Debo intentar huir, estoy seguro que llegarán dentro de poco.&lt;br /&gt;-¿Quién lo entiende? ¡Está peor que una mujer! Tan melodramático que si fuera hombre sería digno hijo de Marga López. Primero que lo oculte, luego que no, que lo ayude a huir...&lt;br /&gt;- De hecho tendrá que escapar conmigo - dijo secamente.&lt;br /&gt;- ¿Yo? ¿Para qué?&lt;br /&gt;- Pues descubrirán que ha hablado conmigo, creerán que forma parte de la resistencia, de nosotros.&lt;br /&gt;- ¡Pero si ni siquiera soy dinosaurio!&lt;br /&gt;- No es necesario, ellos no preguntarán, lo matarán sin reparar.&lt;br /&gt;Estaba por responderle, por decirle lo inútil que resultaba huir, lo mejor era esperar hasta el día siguiente, tenía armas y podríamos defendernos, pero un ruido violento llamó nuestra atención, alguien golpeaba una puerta en el mismo pasillo.&lt;br /&gt;- ¡Abre la puerta¡ - gritaban- ¡Abre esa puta puerta o la derribo!&lt;br /&gt;El dinosaurio abrió los ojos y la voz comenzó a temblarle&lt;br /&gt;- Me...me...es...están siguiendo - balbuceó&lt;br /&gt;- Mantenga la calma por favor. Ya se callaron. Escuche lo lindo de este silencio.&lt;br /&gt;Comenzó a respirar con más tranquilidad pero el tocar violento regresó y lo agitó de nuevo.&lt;br /&gt;- ¡Abre esa puta puerta! ¡Sé que él está ahí! - Gritaba cada vez más fuerte la voz, parecía que estaba precisamente frente a nuestra puerta.&lt;br /&gt;El dinosaurio estaba pálido. No quiso saber nada más, abrió la ventana y salió, pero antes de huir me miró, noté que el miedo se había vuelto pánico, esperanza, odio, compasión.&lt;br /&gt;- Si me quieren- dijo apretando los dientes.....- ¡Abre esa maldita puerta!  La voz seguí escuchándose......- tendrán que atraparme- terminó y saltó por la ventana, podía sobrevivir, era un segundo piso.&lt;br /&gt;Quise asomarme pero escuché que derribaban finalmente la puerta y tuve miedo también, pero él ya no estaba ahí, podía fingir que no lo conocía, que ni siquiera era detective. Escuché golpes, gritos que no lograba entender. Tomé la pistola y abrí con cautela la puerta: los gritos se hicieron comprensibles&lt;br /&gt;- ¡Sabía que estaba ahí, lo sabía!- Me asomé con rapidez y entreví a un tipo semidesnudo huyendo por las escaleras y a otro amenazándolo con un cuchillo desde el barandal  mientras su mujer se colgaba a su cuerpo para evitar que alcanzara al que huía y sucediera lo peor (¿qué puede ser peor si ya te descubrieron?)&lt;br /&gt;-¡Tú, suéltame! ¡ Eres una puta! ¡Una puta! - Le gritó aún y le dio una cachetada, aunque por el llanto en sus ojos supuse que la perdonaría. Descubrí el llanto cuando se volvió hacia mí que sin querer presencié toda la escena - ¡¿Tú que chingados ves?!- Preguntó e hizo por acercarse a mí teniendo en alto el cuchillo. Alcé la pistola y apunté hacia él que de inmediato retrocedió - ¡Hey,amigo!, calma yo sólo...&lt;br /&gt;- No me importa lo que hagas con tu mujer y no me llames amigo ¿Ok? Yo no tengo amigos.&lt;br /&gt;- Ok- dijo y entró a casa con su la chica que lo abrazaba. (Hacían bonita pareja debo aceptarlo.&lt;br /&gt;Entré a mi casa y cerré la ventana, un aire frío me golpeó el rostro, abrí otra cerveza y encendí el televisor. Cinco minutos más tarde escuché de nuevo los gritos del tipo, insultos, golpes y después gemidos (¡Qué mundo tan raro el de las parejas!. Subí el volumen y me quedé dormido.&lt;br /&gt;Al día siguiente llegué temprano a la oficina, tomé los libros que había pedido a la biblioteca y los devolví. Consideré cerrado el caso y me puse a pensar en mi posible culpa en la extinción de los dinosaurios, hasta que Claudia llamó sacándome de ese letargo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-1275730351546382441?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/1275730351546382441/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=1275730351546382441' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/1275730351546382441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/1275730351546382441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/07/moralejas-cap-1-la-extincin-de-los.html' title='Moralejas, cap 1: La extinción de los dinosaurios'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-8043446866103997370</id><published>2008-07-30T23:01:00.000-07:00</published><updated>2008-07-30T23:34:35.930-07:00</updated><title type='text'>El antihéroe</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;- Más de una vez corrí descalzo por la calle empedrada que laceraba mis pies desnudos, débiles; expuesto al frío nocturno que me hacía temblar, con la vista nublada y poco aliento. Siempre corría su lado debido a una llamada extraña o a un sueño absurdo. Y más de una vez fue broma.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¿Y como es que soportó usted esas bromas señor? - Preguntó el doctor con aire desinteresado, fingiendo acomodarse los lentes para esconder un bostezo.&lt;br /&gt;- Porque la amaba, la deseaba -contestó el paciente - sólo quería estas a su lado cuando ella lo necesitara.&lt;br /&gt;-¿La amaba o la deseaba señor?- Dijo el doctor - el amor está reservado sólo a ellas - agregó sin esperar respuesta - el deseo a nosotros, los hombres. Si bien es cierto que ofrecemos amor, aun sin saber lo que esto signifique, no es porque esperemos lo mismo en respuesta, la mayoría de las veces lo único que deseamos es sexo. Ellas, por su parte, ofrecen sexo pero lo que esperan es amor. Y esto, señor, es porque hasta ellas mismas se aceptan como un objeto sexual, por eso creen ser un premio, no un premiado. Así de sencillo. Es un sentimiento hiperbolizado por ambas partes.&lt;br /&gt;- No en mi caso doctor, no en mi caso, lo juro-Se defendió tranquilamente el otro - En verdad la amaba.&lt;br /&gt;- Señor. El amor no existe, es utópico como la misma idea de amar a alguien, es una excusa para adueñarse de otro, para convertirlo en un siervo, pero en realidad no es nada más que eso.&lt;br /&gt;- Pues no lo sé, le di todo lo que era. Nadie puede negar eso doctor. Ni siquiera los grandes amantes (en su más puro sentido, claro) se pueden comparar conmigo. Petrarca era un sátiro ante Laura, Dante un gorila ante Beatriz y el Quijote un mamarracho ante Dulcinea en comparación de lo que yo lo fui con ella.&lt;br /&gt;El doctor permaneció mudo, disimulando la risa que rompería el silencio sepulcral del consultorio y quebraría el espíritu onírico del otro, el enfermo de amor.&lt;br /&gt;- Disculpe señor, pero esto es el siglo veinte: la poesía ya no conquista...&lt;br /&gt;- Pero la sinceridad sí -interrumpió el otro, suspirando.&lt;br /&gt;- Esa menos - rió esta vez el doctor que ya no pudo resistirlo - conquista el misterio, la duda, la mentira... recuerde a Batman.&lt;br /&gt;El paciente se levantó de golpe y miró al doctor con extrañeza. ¿Qué tenía que ver el héroe gótico en esto?&lt;br /&gt;- ¿Batman? -Preguntó finalmente.&lt;br /&gt;-Sí, el mismo. La mujer que ama es su enemiga, pero esto a él no le importa. Ama el misterio que provoca la máscara, no a la mujer que está detrás. Es sólo eso: un juego de máscaras. Una gran representación hecha a semejanza de “La Commedia dell’arte” Ella quería lo mismo.&lt;br /&gt;-¿Quién, Gatubela? -Sugirió el paciente.&lt;br /&gt;-No, señor. La mujer que usted dice amar, ella hubiera preferido un hombre misterioso, no un Quijote de hogaño o un Dante que sólo conoce el infierno porque el paraíso ya no existe.&lt;br /&gt;-Quizás si, pero... ¿ahora qué puedo hacer? ¿Ponerme una máscara y salir en calzoncillos a cazar bandidos? ¡No lo creo! ¾ Dijo irónicamente el paciente.&lt;br /&gt;-No, señor, lo que quiero decirle es que descubra lo que hay detrás de la máscara y verá que no se perdió de gran cosa. Entonces el desenamoramiento vendrá solo.&lt;br /&gt;-Pero...-dijo el analizado, interrumpiéndose al ver que el doctor salía-Buenas tardes -dijo este último cerrando la puerta de cristal, dejando ver el letrero que colgaba sobre ella: “Bruno Díaz, Psicólogo” obviamente, al revés.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-8043446866103997370?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/8043446866103997370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=8043446866103997370' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/8043446866103997370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/8043446866103997370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/07/ms-de-una-vez-corr-descalzo-por-la.html' title='El antihéroe'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-3841168022931055604</id><published>2008-07-30T22:56:00.000-07:00</published><updated>2008-07-30T23:00:08.656-07:00</updated><title type='text'>La mariposa y el cuervo</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;El cuervo salió de la casa,  volaba sereno, sin rumbo fijo, abandonado a sus pensamientos, a su tristeza; volaba sin mirar a nadie, mirando siempre al frente. Quizás por eso no se dio cuenta que, a un cierto punto del viaje, una mariposa comenzó a volar a su lado. El cuervo, sin embargo, notaba algo extraño en su vuelo, una tranquilidad enorme, tal vez había encontrado (o imaginado) un destino, aunque no lograba explicar el por qué. De pronto la voz de la mariposa rompió el silencio sepulcral del viaje, fueron las presentaciones y todo lo que le protocolo requiere, pero el cuervo no entendió muchas cosas, parecía que la mariposa hablara otra lengua, mas esto no fue motivo para separarse de ella. Su voz lo relajaba. Le daba la paz que nunca había encontrado antes: el cuervo finalmente sentía ganas de tirar aquel hábito negro que lo distinguía de los demás animales. La mariposa habló por mucho tiempo. El cuervo se dejaba llevar por la melódica voz de ella, disfrutaba la belleza del paisaje, pero nunca se atrevió a mirarla, tenía miedo de saberla ahí tan cerca, tan real, pero tan de otro origen: un origen diferente al suyo. A veces la mariposa callaba y volaba alrededor del cuervo, le hacía cosquillas o le hablaba al oído. El cuervo  a veces sonreía y lo hacía poco pues aún no se acostumbraba a esa pequeña y sorpresiva felicidad. El viaje continuó con esa paz. El cuervo admiraba su entorno y se había olvidado de actuar como  un cuervo. De pronto, sin que él lo esperara, la mariposa se le colocó enfrente para despedirse, el cuervo, amablemente, correspondió el gesto y se despidió, pero cuando la mariposa se alejaba, tuvo ganas de ir detrás de ella, de decirle que no se fuera; desafortunadamente, el cuervo volvió a actuar como un cuervo y no dijo nada. Se quedó parado sobre una rama y contempló a lo lejos la belleza de aquel ser que partía.&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-3841168022931055604?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/3841168022931055604/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=3841168022931055604' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/3841168022931055604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/3841168022931055604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/07/la-mariposa-y-el-cuervo.html' title='La mariposa y el cuervo'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-7367537415443909492</id><published>2008-07-30T22:50:00.000-07:00</published><updated>2008-07-30T22:55:37.801-07:00</updated><title type='text'>Crónica de un baile a dos voces</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La primera y única vez que me encontré frente a ella el silencio lo invadió todo, las luces se habían apagado dejándonos a oscuras entre tanta gente, su respiración llegaba a mí como una brisa, fresca, afrodisíaca. Nos detuvimos a mitad del baile. Cada uno bailaba por su lado, sin embargo fue un instante, un relámpago, un choque que provocó una energía indescriptible, inmensurable. Quizás la energía que se desprendió en ese roce causó el apagón.  El sonido rimbombante de Out of control fue sustituido por  murmullos y risas, tintineo de vasos, crujidos sobre el piso de madera, sorbos, bocanadas de humo, una respiración agitada: la mía.&lt;br /&gt; Era casi inevitable, una señal del destino. Quién sabe. Encontrarnos frente a frente parecía estar escrito en algún lado, creo que podía percibir mi jadeo, el temblor que dominaba mis piernas. No lográbamos hablar; un saludo, una disculpa, todo parecía nadar en nuestras bocas sin ninguna intención de salir de ahí, con la intención de ahogarnos en ese silencio. Nuestras miradas chocaron de repente y la energía entonces fue tal que la luz volvió.&lt;br /&gt;Al principio lo dudé, pero verla de esa manera me disipo toda vacilación.  Sus ojos eran de un azul casi marino, me hundí en sus profundas aguas, vi peces de colores, arrecifes de coral, cosas desconocidas hasta ese momento. Sonrió y entonces lo supe. No tuve que decir nada más. Correspondí la sonrisa. Me parecía estúpido sonreír sin ningún motivo, sin embargo no lograba parar, era como haber fumado marihuana o consumido alguna droga. La sonrisa no se desvanecía en absoluto. Nuestros ojos seguían contemplándose. La música volvió y sin pensarlo la tomé de la mano, empezamos a bailar al compás de Burn slippy, nuestros cuerpos comenzaron a acercarse ansiosamente, su cabello me golpeaba el rostro y a cada golpe una oleada de pensamientos me invadía maliciosamente.&lt;br /&gt;Nuestros cuerpos sudados se tocaron por fin y no puedo negar que sentí escalofríos, la sensación era nueva de algún modo, su mano no había soltado la mía y no había razón para seguir bailando de ese modo, aún así no hice nada. Nuestros dedos se entrelazaban y a veces, involuntariamente quizás, nuestros rostros se acercaban cada vez más. Recordaba, pese a lo diferente de la música, la letra de una canción. “Ya no puedo acercarme a tu boca, sin deseártela de una manera loca...” cada vez que su cara se acercaba a la mía ansiaba rozar del modo más discreto sus labios, tantear el terreno. Ver si me correspondía.&lt;br /&gt;Besarnos habría sido maravilloso, habría aceptado sin vacilar. Toda la noche. Un par de veces me abrazó, yo sólo cerraba los ojos esperando que el momento del beso llegara, que el momento del baile no se terminara. Era tan cómodo estar así.&lt;br /&gt;En cada abrazo percibía la posibilidad, pero me daba miedo. No puedo negarlo. La canción estaba llegando a su fin y yo no hacía sino repetir la letra de la otra canción en mi cabeza. De pronto toda la gente se empezó a empujar. Yo sentía, y ahora estaba seguro, su respiración agitada cerca de mi oído. La gente empujaba más y su cuerpo cada vez se pegaba más al mío. Era irresistible. La respiración agitada hacía todo más difícil, los empujones lo hacían imposible. Sentía sus manos tocarme los hombros, aferrándose a mí no para protegerme del todo si no para no dejarme ir. De pronto sus manos llegaron a mi espalda. Los nervios ya me carcomían. Ese abrazo fue intenso, intencional quizás. Trataba de no soltarla pero poco a poco empezaron a empujar con más violencia. Nuestros cuerpos se fueron separando.&lt;br /&gt;Su mano apenas alcanzaba la mía entre la marea de gente que se había levantado, estábamos siendo absorbidos hacia dos puntos contrarios, alejados el uno del otro. Tomé su mano con fuerza. La jalé hacia mí apenas pude, con todas las fuerzas de mi mano, con todas las fuerzas de mi corazón. Logré acercarla un poco más y volví a tocarle el hombro. Me sentía estúpido en verdad, aún no sabía ni su nombre.&lt;br /&gt;Estuvimos juntos nuevamente y mi corazón latía con más fuerza. Tanta como la de los empujones y los golpes que comenzaban a llegar por todos lados.&lt;br /&gt;Algo me golpeó la cara, no sé decir qué. Todo fue tan repentino, uno, dos, tres golpes. Estaba atónito, no podía reaccionar pues no quería soltar la mano de ella. Smack my bitch up no hizo si no acelerar los puños, aumentar la adrenalina. Los golpes entonces tuvieron respuesta.&lt;br /&gt;No sé en que momento perdí el contacto de su mano, no sé en que momento me encontré en el piso sin poderme levantar. Los cuerpos que pasaban sobre mí ni siquiera me notaban. Empezaba a sentir todo adormecido, mis ojos se estaban cerrando.&lt;br /&gt;Poco a poco todo se fue calmando, la policía llegó y a fuerza de más golpes sacaron a todos, incluyéndome a mí. Busqué entonces ávidamente su rostro, sus ojos entre la oscuridad y no logré verla, por ningún lado. Creo que se había ido.&lt;br /&gt;Más que los golpes, me había dolido no decirle hola, adiós, hasta pronto. Cualquier cosa hubiera sido buena en ese momento, pese al silencio que domino nuestro fugaz encuentro. Había sido un baile maravilloso, a pesar de todo. No lograba moverme, sobre la camilla buscaba de reojo y esperaba encontrarlo, el collarín me impidió hacerlo mejor. No lo encontré. Creo que él también se fue buscándome.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-7367537415443909492?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/7367537415443909492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=7367537415443909492' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/7367537415443909492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/7367537415443909492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/07/crnica-de-un-baile-dos-voces.html' title='Crónica de un baile a dos voces'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-7070646228916018114</id><published>2008-07-30T14:01:00.000-07:00</published><updated>2008-07-30T14:02:15.382-07:00</updated><title type='text'>Melomanía</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;La casa surge como una promesa entre dos amantes, inesperada y atroz. Cubierta por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;herrumbre y enredaderas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;revela ya los signos del inexorable paso del tiempo. El ramaje de los árboles hace a su vez de amigo y de verdugo, acariciándola o golpeándola según los caprichos del viento. Las paredes que alguna vez fueron blancas proyectan un aire frío, un dejo de tristeza, y los ventanales&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;manchados por el hollín eliminan la única posibilidad de tener luz en el interior. A lo largo del jardín reposan las hojas caídas; las flores que yacen marchitas en la tierra han sido ocultadas por la hierba que crece entorno a ellas. Amarradas a una rama caen un par de cuerdas y se entreve también oculto entre la hierba un neumático. Una escalera apoyada a un árbol conduce a lo que fueran tan sólo los cimientos de una pequeña casa. A mitad del jardín se descubre el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pasillo que lleva a la puerta principal. La puerta es de roble y a mitad de ella se yergue una cabeza de león con un aro de metal entre sus fauces. El animal parece mirar con soberbia hacía la verja que se eleva a casi tres metros de altura y es coronada por un alambre de púas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;La casa parece una visión ante el insoportable vaivén que pasa fuera de ella: los hombres caminan con rapidez llevando un portafolios y sin dejar de mirar con continuidad el reloj; los automóviles desgarran la serenidad a base de bocinazos; los niños lloran ante la inminencia de otro día más de clases.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;Él en cambio está tranquilo, asido a la reja y contemplando a su vez la cabeza de león que mira a otra parte. El sol calienta un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;poco más y la calma comienza a llegar. Él sabe que no debe perder la paciencia. Se suelta de la reja y acomoda sus pocas pertenencias en cajas de cartón que sirven como armario, como buró, como librero. Cuelga su abrigo en la reja y guarda los guantes dentro de uno de los bolsillos. Sus manos están arrugadas y frías. Quita el humilde colchón del suelo y recoge los periódicos que sirvieron como cobija, saca un cigarrillo y lo prende con parsimonia. Entonces escucha la música, se gira con violencia y soltando una bocanada se aferra a la reja otra vez, tratando de percibir de donde proviene, tratando de comprobar lo que hace tantos años sólo él sabe. Chet Baker no ha muerto, vive en esta casa. Las notas que salen tenues de la trompeta invaden el jardín y lo que antes parecía nostálgico y frío ahora parece un sitio perfecto para dos enamorados. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;Imagina una chica sentada en el columpio,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un chico recargado en el árbol y observa sus bocas moverse, percibe el olor a almendras en el cabello de la chica pero no escucha sus voces. Ambos ríen. Él se separa del árbol y le toca los hombros por detrás. Ella entrelaza sus manos y lo acerca para que él, bajando sólo un poco la cabeza pueda besarla.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;La música hace que en la escalera jueguen unos niños a los que por una extraña razón no ve pero escucha sus risas hacer eco en la copa del árbol. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;De pronto su melodía favorita, &lt;i&gt;Almost blue&lt;/i&gt;, y esas imágenes en su cabeza se desvanecen cuando escucha la voz de Chet Baker. Apoya en un modo infantil su oído a la reja, como si pudiera escuchar mejor. Cierra los ojos y repite entre susurros la letra de la canción. Se deja llevar por la cadencia y la sensualidad de la música, suelta ligeras bocanadas de humo y en sus ojos se percibe apenas una lágrima.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;Cuando la canción termina abre los ojos y espera ver de nuevo a la pareja, escuchar de nuevo a los niños pero no es así. La casa retoma su aire apesadumbrado. Da una última fumada y apaga el cigarrillo con el pie.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se acerca a una de las cajas y saca un pequeño cuaderno, hace correr poco a poco y con cuidado sus hojas, encuentra los nombres y en algunos casos las fotos: Billy Holiday, Ella Fitzgerald, Miles Davis, Duke Ellington, y otros más. Todos habían firmado ese cuaderno, sólo faltaba Chet Baker y sólo él sabe que vive en esta casa, que no ha muerto como se dice. Sonríe satisfecho de su descubrimiento, mete el cuaderno en su bolsillo trasero y se aleja caminando de la casa, buscando que comer.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-7070646228916018114?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/7070646228916018114/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=7070646228916018114' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/7070646228916018114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/7070646228916018114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/07/melomana.html' title='Melomanía'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-166525906857387574</id><published>2008-07-30T12:30:00.000-07:00</published><updated>2008-07-30T12:35:05.197-07:00</updated><title type='text'>In memoriam</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style=""&gt;El primer recuerdo que tengo de ti es un recuerdo tenue, casi transparente. Entonces yo era un niño. Tu madre te traía en brazos, envuelto en una cobija, casi oculto, secreto como un tesoro. Su tesoro. Eras un bebé sano, grande, curiosamente rosado. Quizás esa imagen permaneció inmóvil en mi cabeza hasta que tuviste diez años y retomaste esa condición regordeta. Entonces yo te llamaba lechón. La espera había sido larga para ella, cuando llegaste inundaste su vida como un rayo de luz. Y no obstante todo, sólo hubo felicidad en su vida. Siempre fuiste su bebé. Para tu padre fuiste un milagro, la constatación de la existencia de Dios. Para mí, inconscientemente fuiste una aparición inesperada, el esbozo de una sonrisa. Ahora, sin que nadie te lo tenga que decir, es algo que sabes a la perfección, porque tenías una extraña capacidad de leer en el corazón de la gente y agradecer con una sonrisa.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;Durante años fuiste un hermano, un amigo, un cómplice. Jugábamos a las luchas y era divertido escuchar tu risa. Tu llanto lo escuché una vez después de una llave que no esperabas, una llave cuya fuerza no medí. Pero te pedí disculpas, nunca quise lastimarte. Este deporte se volvió una extraña obsesión para los dos, mucho más para mí, hasta el día que me acompañaste. Todos compramos máscaras y jugamos por la calle, tu sonreías y movías la cabeza en movimientos circulares, pues tu personaje lo exigía. Tenías un pantalón a la altura de los tobillos, roto, gastado. El personaje te amoldaba a la perfección. Después usabas esa máscara para espantar a tu hijo y esto incluso era divertido porque después de ver el monstruo que le proyectabas, bastaba sonreír después de despojarte de esa máscara y él se sentía tranquilo y aún con lágrimas en los ojos, te abrazaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Cuando creciste te diste cuenta que había más cosas por vivir y con un ansia desesperada empezaste a hacerlo. Un sábado saliste de casa quizás sin planes y mientras caminabas por la calle me encontraste, estaba con mis amigos. Te sentaste sin que fuera necesario decírtelo y sin decir nada tomaste una cerveza. La fiesta a penas empezaba. Todos charlábamos, reíamos, bromeábamos. Tú estabas casi en silencio, sólo se te escuchaba reír&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;o completar un chiste, por lo demás seguías bebiendo. Ya eras más alto que yo, con muchas energías, pero te faltaba un poco de experiencia y después de un rato comenzaste a sentir que te mareabas, quisiste vomitar. De pronto ya no estabas más sobrio, ya no podías sostenerte y terminaste por el piso. Te levantamos y te acostamos en un sofá, parecías enfermo. Te trajimos a casa, te acomodé en mi cama y antes de irme a dormir te miré. Seguías siendo un niño para mí. Mi hermano menor. Te tapé y dándote un beso en la frente me fui a dormir. Quizás veía en ti todo lo que fui y no quise que no tomaras el mismo camino.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;La primera vez que me pediste un libro me dio gusto, me encantaba la idea que empezaras a leer. No dudé un segundo y te lo di. Después ya no fue necesario, ese pacto tácito que establecimos desde entonces te permitía tomarlos cuando quisieras. De algún modo te estabas formando como mi hermano y yo aunque tu madre no lo permitiera. Eso nos hizo más cercanos. Cuando se trataba de libros acudías a mí, cuando se trataba de música a mi hermano. Recuerdo la vez que fuimos al teatro, donde por una frase dicha a caso durante la obra reímos, no por falta de respeto hacia los demás, pero fue inevitable. Al salir de la obra es imposible no pensar la cara que ponías cuando el actor principal te preguntaba si te gustaría actuar, que se te veía dotes. Entonces reímos más porque tu inocencia no te impidió ver que de algún modo el señor coqueteaba contigo. Salimos de ahí con dolor de estómago por las risas contenidas y fuimos al billar. Ahí vimos una chica, y de un modo más que divertido nos hiciste notar que eran las mujeres las que te gustaban y que podíamos ya parar con nuestras bromas.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;El billar. Tengo pocos recuerdos de haber ido contigo, pero tus amigos cuentan que te gustaba mucho, que pasabas mucho tiempo ahí. Cada oportunidad que tenías la aprovechabas y contagiabas a la gente de ese deseo por jugar. Eras una sonrisa que se contagiaba, una alegría irresistible. No tengo ya idea si eras buen jugador o no, pero que importaba, el objetivo era divertirse y ese siempre lo lográbamos, mientras tomábamos un café, un refresco, una cerveza tal vez. A veces descuidabas tus labores, las apresurabas e incluso las llegaste a ignorar por pasar un par de horas jugando, con un delicado pendiendo de tu boca, mientras aspirabas el humo con ligeras bocanadas. Entonces llegaba tu turno para tirar, apoyabas el cigarro en algún lugar y con fuerza golpeabas, todo parecía sin sentido a veces, pero era divertido. Como la vida misma.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Cuando cumpliste 17 te encontraste con un futuro incierto, con miedo confesaste que pronto serías padre, que habías descuidado las cosas y que no sabías como remediar. Un amigo y yo te regañamos por eso, te sugerimos incluso antes que te cuidaras y a veces entre tanta broma parecía que habías entendido. Nos dimos cuenta que no. Sin embargo eso que mucha gente llamó un error te brindo días de alegría. Cambió tu vida de un modo extraño y comprensible sólo para ti. A mi me gustaba verte llegar con el niño en brazos porque más que un padre parecías un hermano, tanto mío como de él y en esa imposible trilogía sólo se respiraba tranquilidad. Fue así que empezaste a trabajar, que nuestros tiempos de diversión juntos se habían restringido, que de ese momento en adelante las cosas iban a ser diferentes, pero no menos valiosas.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;La noticia de un segundo hijo tuyo se hizo esperar durante mucho tiempo, guardaste silencio hasta que todo se hizo evidente y ya no pudiste callar. Ya para ese entonces nos habíamos hecho a la idea, aún sin aceptarla por completo, de que habías crecido de un modo veloz e irreversible. Habías dejado atrás tantas cosas para entregarte por completo a tus dos hijos, habías dejado por un momento las noches de farra, pero aún así lograbas de vez en cuando recuperar alguna, salir a divertirte, a compartir un trago. La noche del diez de mayo llegaste con flores para tu mamá, para la mía, para todas las que en ese día estaban en casa. Fue un gesto provocado por la felicidad que te causaba el saber que un día después, volverías a ser padre. Ese día no te vi, pero me dio gusto saber lo que habías hecho.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;La última vez que estuviste en casa fue en el cumpleaños de tu mamá, yo no tengo recuerdos de ese día, parece que un velo negro se posó sobre mis ojos, mis oídos, mi mente. Quizás después me lleguen las imágenes de ese día como me han ido llegando las demás, como han ido llegando los recuerdos. Aquel concierto en el cual te hice tomar un jugo de uva y yo me bebía una cerveza, porque para mí siempre fuiste un niño no obstante en experiencias habías ya vivido quizás más que yo, o aquella fiesta en la cual morías de frío y me pedías un chaleco o un guante, sólo para calentarte un poco. Entonces te ofrecí un cigarrillo y un poco más tarde ambos nos quedamos dormidos, apoyados el uno al otro. Transmitiéndonos un poco de calor, quizás no bastó para eliminar el frío pero nos sentíamos a gusto, protegidos el uno por el otro.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;La noticia de tu muerte fue un golpe bajo, una broma del destino, de esas que lo último que te causan es gracia. Mi primer reacción fue de incredulidad, me detuve a la mitad de la calle, escuchando el claxon de la gente desesperada, a duras penas logré reponerme de inmediato sólo para avisar que no iría a trabajar. Volví a casa mientras pensaba que esto no podía ser cierto, porque aún teníamos muchas cosas por vivir. En el camino las lágrimas se asomaron un poco y nublaron mi vista, con esfuerzos enjugué el llanto para evitar que algo pasará. Miraba pasar los autos a mis lados como si estuviera yo estacionado, a veces a perspectiva cambiaba. Cuando llegué a casa vi mucha gente fuera, esa fue la primer señal de que lo que mi madre me había dicho no era una broma. Nuestros primos, de los más pequeños se abrazaron a mí mientras yo veía con incredulidad todos los rostros a mi alrededor, me pedían que no llorara, pero a este punto comprendí la dolorosa verdad. Entonces los abracé y mi llanto entonces se desbordó, las compuertas se abrieron.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Mi primer rencor, era de esperarse, fue contra Dios. Encendí la computadora y reclamé tu muerte, escribí todo lo que en ese momento pasaba por mi cabeza; miré las pocas fotos que tengo ahí, reconocí tu imagen en un par de ellas, miré al cielo buscando a Dios y al ver que no lograba verlo rompí en llanto. Toda la familia se había movilizado, yo me quedé estático, con un cigarro en la mano y una cerveza en la otra, esperando que en algún momento entraras por la puerta y sin decir nada, como era ya tu costumbre, pues entre nosotros ya no hacían falta las palabras, tomaras un cigarro, una cerveza y encendieras la televisión. La espera yo lo sabía, era vana. Pasaron largas horas, mis párpados comenzaban a pesar y quise dormir pensando que todo era un sueño, pero este tópico no iba si no a hacerme más daño, así que me mantuve en pie. Más tarde fui a despedirme de ti.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;Cuando te vi dentro del féretro y no vi tu sonrisa me negué a creer que eras tú el que yacía dentro, tu madre estaba como siempre, a tu costado, destruida, muerta de algún modo. Yo la abracé con toda la fuerza que tuve, la fuerza que sin duda también pudiste sentir. Te había visto ahí y no obstante eso me negaba, aún me niego, a aceptar que eras tú el rostro golpeado que veía; no vestías tus pantalones desgarrados, tus camisas holgadas, tus tenis rotos, tus lentes pegados con diurex. Salí del velatorio con la cabeza revuelta, recibí abrazos, condolencias, pero nada podía hacer soportable esta pena. Entonces dije que me iría a casa, que necesitaba descansar aunque no estaba cansado. Volví a entrar para despedirme de ti y algo tocó mi mano. Supe que me escuchabas. Mi única razón para volver a casa era embriagarme, comprar un par de cervezas y nuevamente, como en la tarde, esperar a que llegaras por la que había comprado para ti. Esperando me quedé dormido.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;El día del entierro no sólo fue tu cuerpo lo que se quedó bajo la tierra, no sólo fueron las lágrimas que bañaron tu ataúd lo que se perdió. En todos y cada uno de nosotros se fue una razón para sonreír, una razón para seguir viviendo. Se fueron los momentos en que queriendote enseñar un idioma tú reías y yo en vez de detenerte, seguía con el juego. Se fueron quizás es aventurado, digamos mejor que se alejaron pero tarde o temprano volveremos a estar juntos. De pronto pienso y entonces, sólo entonces, agradezco a Dios el haberte traido aquí, a nuestras vidas, porque de esa razón que se fue, nos dejaste dos para volver a sonreír. Pensar que algún día todos te recriminamos eso y ahora es lo que agradecemos. Siguen quedando los recuerdos, las imágenes sumergidas en un punto de nuestra memoria. Tus hijos ahora llevan tu rostro en cada instante y a cada paso que dan, a cada paso que den tendrán el amor que también guardamos para ti. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Hoy, después de varios días no acepto ni creo en tu innegable ausencia, pero la vida también está hecha de ausencias. Algún día lo asumiré tal vez, por lo mientras quiero que sepas lo que tantas veces jugando te dije. Te amo como sólo puede amarse a un hermano y que ahora, por mucho que te queramos aquí, allá donde te encuentras estás muy bien y sigues como siempre sonríendo y de vez en cuando nos darás una visita, te recibiremos con los brazos abiertos y aunque no podamos abrazarte podrás sentir nuestro calor. A mí por ahora me bastan estos recuerdos para saber que no te has ido y me basta ver tus imágenes para imaginar que aún estás aquí, riéndote de mi tristeza mientras me abrazas para que ya no sea así.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-166525906857387574?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/166525906857387574/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=166525906857387574' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/166525906857387574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/166525906857387574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/07/in-memoriam.html' title='In memoriam'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-1714412529321796554</id><published>2008-07-30T12:25:00.001-07:00</published><updated>2008-07-30T12:27:56.986-07:00</updated><title type='text'>Geografía</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;      &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Surges de entre las sábanas como Venus de la espuma, recorres desnuda la habitación mientras mis manos tratan de asirse a la estela que dejas a tu paso. Tu sexo anuncia una montaña de irrepetibles curvas, un bosque lleno de frutos maduros; la cordillera de tus senos supone una caída vertiginosa hacia las faldas de tu vientre, tus costados...camino a tientas por esos paisajes; mis manos torpes estudian la geografía de tu cuerpo, la graban en las palmas, en las yemas de los dedos. Acaricio las dunas de tu rostro, la planicies de tus oídos sólo para perderme en el cielo de tus ojos.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-1714412529321796554?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/1714412529321796554/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=1714412529321796554' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/1714412529321796554'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/1714412529321796554'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/07/geografa.html' title='Geografía'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1593461108896491130.post-4376090077349509043</id><published>2008-07-30T12:02:00.000-07:00</published><updated>2008-07-30T12:17:38.054-07:00</updated><title type='text'>Divergencias</title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 35.45pt; line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;La luz es tenue, parpadeante; aparece ante mis ojos a pequeños lapsos, como estrellas fugaces. Siento una voz penetrando mi cabeza pero no consigo entender. Es como si hablara en otro idioma y sin embargo sé que habla el mismo que yo, sé que comprende lo que entre delirios digo. Sé que me escucha, que me responde, pero no entiendo. Miro de reojo las cosas que pasan a gran velocidad, como los paisajes vistos desde la ventanilla de un tren. No puedo sentir tranquilidad y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el olor acre se extiende cada vez más. Siento calor, me siento sofocar. Mi respiración se debilita conforme a esto y algo más que un nudo en la garganta me impide mejorar. De pronto la luz se intensifica, el olor amargo se torna dulzón. Las voces se diluyen y los paisajes que aparecen son mejores que los vistos desde la ventanilla de un tren. Es noche, pero hacen falta las estrellas.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.45pt; line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;No debes moverte pero no paras de hacerlo. El sudor cubre tu frente mientras hablas en voz baja, como si temieras que alguien pudiera escucharte. Quizás con ese mismo miedo abres y cierras los ojos, como si esperaras que entre cada movimiento algo frente a ti desapareciera. Parece que oras, que pides ayuda a Dios. Tus ojos se iluminan cada vez que la luna se deja ver entre los árboles. Sientes mi mano tocar tu pierna, mi boca acercarse a tu oído y decirte que tu ruego es en vano, que pares de moverte. Miras a la ventana y haces una mueca de disgusto, frunces el ceño. Pareciera que de la ventana emana un vaho insoportable, un olor nauseabundo. Tu respiración es agitada, jadeas. Miras a la ventana y sigues frunciendo el ceño. Sientes mi rostro acercarse al tuyo. Te vuelves de golpe hacia la ventana. Entonces una luz te ciega. Quieres gritar pero no lo consigues, quieres llorar pero no puedes. Tu rostro permanece mirando hacia el vacío, a través de la ventanilla cerrada que refleja tus ojos haciéndolos parecer una más de las estrellas de esa noche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.45pt; line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.45pt; line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;El auto corre a gran velocidad. Las luces se clavan como dagas en la penumbra. Los árboles parecen romper el silencio con el llanto proveniente de sus copas. La pareja dentro del auto se oculta tras los cristales cerrados. Ella mira hacia la ventana con los ojos llenos de lágrimas. No está triste. Es necesario aclararlo. Bebió demasiado y se siente vulnerable. Comienza a hablar en voz baja. Él se acerca a su oído y le susurra palabras ininteligibles. Ella responde del mismo modo y coloca una mano sobre el cristal, sintiendo deseos de tomar uno de los árboles que escapan a su paso. Quiere abrir la ventana porque el calor comienza a hacerse insoportable y esto la impacienta. Está sudando. Comienza a mover su pierna con rapidez. Él acerca su mano y toma su pierna,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;luego sube ligeramente y toma su rostro. “No te muevas tanto, vas a vomitarte” le dice. Cuando sus miradas se encuentran&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;él siente la necesidad de abrazarla, de besarla. Ella descubre la intención y sabe que una vez más su pelea terminara con un beso. Entonces el alcohol surge como un torrente dentro de su garganta. No resistirá. Se vuelve y mientras contiene el vómito descubre una luz viniendo hacia ellos. Se cubre la boca, abre completamente los ojos. De pronto el golpe, el vómito deslizándose entre los dedos que cubren su boca, un tren que se pierde en el horizonte, su ojos completamente abiertos. Afuera del coche volcado está el bosque, la luna escondida entre las nubes, la luz tenue de las estrellas, el silencio, la tristeza de un beso no dado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1593461108896491130-4376090077349509043?l=elgranhutch.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elgranhutch.blogspot.com/feeds/4376090077349509043/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1593461108896491130&amp;postID=4376090077349509043' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/4376090077349509043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1593461108896491130/posts/default/4376090077349509043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elgranhutch.blogspot.com/2008/07/divergencias.html' title='Divergencias'/><author><name>El Gran Hutch</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18013074102634018011</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_GeryYOmjdQ4/SJEABC0hwmI/AAAAAAAAACA/bMR4g1v5XoY/S220/1388859916_l.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
